Toyota se lio la manta a la cabeza construyendo el rival del Holden Commodore, pero, finalmente, no se atrevió a venderla

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En 2003, Toyota estuvo trabajando en un concept que hubiera supuesto su aterrizaje en el selecto segmento de UTE, un mercado exclusivo de Australia y Nueva Zelanda.
Los conocidos como UTE son un tipo de vehículo al que no estamos acostumbrados en Europa. Hablamos de una berlina que ha sido convertida en pick-up, un concepto extraño, pero muy popular en Australia, donde se dice que es originario. Hoy te damos algunos datos más acerca de este tipo de coches y hablamos del intento de Toyota por adentrarse en este segmento.
Como te decía, un UTE es un sedán de cuatro puertas que ha perdido el techo y las puertas traseras a partir del pilar B. A cambio, gama una generosa cama de carga y una cabina de dos asientos. Fabricantes como Ford y General Motors son partidarios de estos coches tan populares en Australia y Nueva Zelanda.
Sin embargo, un segmento tan cerrado hace que sea complicado que otras marcas puedan competir. De hecho, a parte de las compañías estadounidenses, apenas hay representación de alternativas. Ni tan siquiera las marcas japonesas han terminado de atreverse en este mercado, aunque Toyota llegó a proponer su propio coche a principios de los 2000.
Así coqueteó Toyota con la idea de crear un UTE

Fue en 2003 cuando una iniciativa de Toyota Australia dio como resultado un concept car que lo tenía casi todo para llegar a los concesionarios. La base del UTE de la marca nipona debía ser una berlina y el elegido fue el Toyota Avalon. El modelo de primera generación se lanzó al mercado en 1994, aunque no llegó a Australia hasta 2000.
Sobre su plataforma la división australiana de Toyota realizó todo tipo de modificaciones para acabar construyendo lo que fue bautizado como X-Runner Concept. En esencia, seguía siendo un Avalon, pero se llevaron a cabo tantos cambios que era más bien una especie de Frankenstein de color verde y un aspecto bastante acorde a los estándares del tuning de la época.
El cambio más evidente fue convertir la carrocería del Avalon en un pick-up de dos puertas. Se instalaron guardabarros más anchos y unas enormes llantas blancas de 19 pulgadas. Incluso se personalizaron los parachoques y se instalaron placas protectoras en el frontal y en la zaga par reforzar ese lado rudo que debía tener un UTE.
La distancia entre ejes del Avalon creció en 150 mm, lo que permitió instalar una generosa cama de carga. En ella, Toyota confeccionó todo un espacio repleto de accesorios donde había bicicletas de montaña, una especie de barras longitudinales, una pantalla de plasma de 17 pulgadas con GPS y una nevera. Incluso en el interior había asientos de deportivos de cuero inspirados en el Toyota Supra.
Por si todo esto no fuera lo suficientemente llamativo, Toyota Australia decidió elevar la altura libre al suelo del Avalon con un kit de suspensión, llegando así hasta los 210 mm, una medida que es común en muchos SUV actuales. Además, la mayor parte de la suspensión provenía del Lexus RX de la época, mientras que el eje trasero se adaptó del Toyota Tarago, una furgoneta comercial ligera.
Toyota X-Runner Concept, con tracción a las cuatro ruedas y motor turbo

Para competir con los Holden Commodore y Ford Falcon UTE, Toyota creyó conveniente que el X-Runner Concept debía tener una ventaja competitiva frente a sus rivales. Mientras que los modelos americanos eran de tracción trasera, el modelo japonés equipaba tracción a las cuatro ruedas, lo que mejoraba sus cualidades fuera de la carretera.
Bajo el capó, Toyota Australia jugó con sus propias reglas. Tomó prestado el motor V6 de 3.0 litros y aspiración natural del Toyota Avalon, que producía 200 CV de potencia y 290 Nm de par, y le instaló un turbocompresor TRD que le ayudó a alcanzar los 252 CV y 330 Nm de par motor. No era un incremento radical de prestaciones, pero mejoraba bastante lo que ya había.
Con todo esto, la marca asiática presentó el Toyota X-Runner Concept en 2003. La compañía hizo un gran esfuerzo para desarrollar este prototipo, un coche que, por desgracia, no llegó a superar la fase conceptual.
Las razones no fueron otras que comerciales, ya que el mercado de este coche era selecto (solo para Australia) y el Avalon de primera generación estaba alcanzando el final de su ciclo de vida, lo que llevó a la compañía a centrar sus esfuerzos en desarrollar un sucesor. Este sucesor acabaría llegando en 2006 con el nombre de Toyota Aurion.
El X-Runner Concept es un ejemplo más de una época en la que los fabricantes de coches no tenían miedo de innovar, de probar nuevas aventuras que fueran más allá de lo que el mercado pedía. Si bien en España no nos habríamos enterado de su lanzamiento, para los australianos seguro que habría sido toda una revelación.

