La UE moviliza 1.800 millones para impulsar el sector automovilístico y aboga por impulsar la conducción autónoma

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Desde la UE apuestan por la compra de coches eléctricos y autónomos con incentivos fiscales, aranceles a China y 1.000 millones para desarrollar vehículos sin conductor.

La fuerza de la unión de la industria automotriz ha tenido su efecto y la Comisión Europea ha cedido en la solicitud de flexibilizar la normativa CAFE (Clean Air for Europe), que marca una reducción de emisiones de CO₂ para el año en curso. Este decreto establece que la media máxima del conjunto de los modelos vendidos por cada fabricante en 93,6 gramos por kilómetro.

Así que se va a plantear un retraso de tres años en la entrada en vigor de las sanciones a los fabricantes que no cumplan los estándares de emisiones de CO2. Las sanciones que iban a llegar en el presente año para las marcas que no redujeran las emisiones un 15% respecto a 2021 eran muy altas: más de 15.000 millones de euros.

Además, según informan nuestros compañeros de Business Insider, Bruselas ha pergeñado un proyecto que incentive a un sector como el automotriz que está sufriendo serios reveses debido a la fuerte competitividad de mercados como el chino o el americano.

El primer punto que  ha planteado Europa es la flexibilidad a la hora de sancionar por emisiones de CO2. Independientemente a esta laxitud legal va a haber una inyección de hasta 1.800 millones de euros que garantice "la competitividad del sector", según dijo el comisario de Transportes de la UE, Apostolos Tzitzikostas.

"Para mantener una sólida base de producción europea y evitar dependencias estratégicas, pondremos a disposición 1.800 millones de euros para crear una cadena de suministro segura y competitiva de materias primas para baterías, lo que contribuirá a apoyar el crecimiento de la industria europea del automóvil", plantea el Ejecutivo europeo.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, apuesta firmemente por las marcas europeas y así lo manifiesta. "Hay mucho potencial a nivel global en innovación y soluciones limpias. Quiero ver cómo nuestra industria automovilística toma la delantera". 

Igualmente, subrayó que la preeminencia va a ser "evitar las dependencias estratégicas, sobre todo en la producción de baterías eléctricas". 

Desde la presidencia de la UE hay una consigna por encima de cualquier otra cosa: conseguir una industria "sostenible, competitiva e innovadora". Para lograrlo se van a emplear preceptos de defensa comercial, tales como medidas antisubsidios: estas propuestas implantarán aranceles a los vehículos eléctricos chinos, para favorecer los vehículos fabricados en el Viejo Continente.

Aun así, desde la Comisión Europea son conscientes que éste sólo ha sido el banderazo de salida. "El futuro de la industria automovilística europea debe ser competitivo, conectado y limpio. Con este plan de acción, estamos dando pasos decisivos para reforzar la base industrial de Europa, acelerar la digitalización e impulsar la movilidad limpia", relató Tzitzikostas.

No acaba ahí el argumentario porque en Bruselas quieren más: "Nuestro objetivo es claro: garantizar que la próxima generación de vehículos no solo se fabrique en Europa, sino que se innove en Europa, se impulse con tecnología europea y se base en valores europeos", agregó.

Llamada de atención a los gobiernos de la UE

La Comisión Europea ha hecho una llamada de atención a los gobiernos de la UE para que activen ventajas fiscales que ayuden a la compra de vehículos eléctricos y de bajas emisiones. Ahí, hace hincapié en las flotas empresariales, que según el Parlamento europeo se están quedando "rezagadas" respecto a China en el desarrollo de tecnologías estratégicas.

"Los Estados miembros podrían plantearse ya la posibilidad de conceder ventajas fiscales a los vehículos de cero emisiones, estableciendo normas para los taxis y los servicios de coche compartido en función de sus emisiones o podrían animar a las empresas de alquiler, especialmente las que utilizan los turistas para viajes cortos, a utilizar coches de cero emisiones", dijo Tzitzikostas.

Hay más propuestas en ese sentido porque la asamblea europea anima a que las administraciones de cada país planteen medidas para crear incentivos que decanten la balanza hacia los coches eléctricos frente a los convencionales. Aparte, incitan a emplear parte de los ingresos que llegan del  uso de la red viaria para crear infraestructuras públicas de puntos de recarga eléctrica.

La UE tiene en su agenda establecer un IVA ecológico que, en principio, debe llegar el próximo año. En él, el gobierno europeo preparará una eliminación paulatina de la deducción del IVA que ahora se relaciona con los automóviles con motor de combustión. 

Partida para vehículos con conducción autónoma

Uno de los puntos más novedosos que plantea la Comisión Europea es que va a dar su apoyo a los vehículos que instalen conducción autónoma. En el Ejecutivo europeo preocupa bastante que los fabricantes del Viejo Continente se queden rezagados en este sector. Por esta razón, ya ha informado que destinará 1.000 millones de euros a los coches de conducción autónoma.

“Se necesita un marco más armonizado y una gobernanza a nivel de la UE para aprovechar las ventajas de nuestro mercado único y facilitar el rápido despliegue de la movilidad conectada y autónoma. La Comisión tomará medidas para alcanzar este objetivo”, dicen los mandatarios.

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