Un ex diseñador de NIO imagina cómo será el Mercedes del futuro y el resultado nos convence con creces

Lukas Wochinger es un ex diseñador de NIO que trabajó para el fabricante chino entre 2021 y 2025. Ahora como diseñador independiente, nos muestra su último proyecto.
Estaremos todos de acuerdo en que la llegada del coche eléctrico ha cambiado muchísimo la forma en la que se diseñan los automóviles. Ya no hay parrillas, se ha reducido el número de tomas de aire y se le ha dado prioridad a superficies carenadas que mejoran el flujo de aire y reducen el coeficiente aerodinámico, aumentando así la autonomía. Este estilo, en cambio, se antoja demasiado futurista, a veces sobrecargado y, en muchas ocasiones, carente de personalidad. Pero Lukas Wochinger, ex diseñador de NIO, cree que los vehículos eléctricos son una oportunidad para crear diseños únicos, por lo que se ha propuesto imaginar cómo será el Mercedes del futuro para demostrar que puede ser una obra de arte si se ejecuta astutamente.
Según explica el propio diseñador a través de su perfil de LinkedIn, se inspiró en los Mercedes de los años ’90, buscando “un lenguaje de formas más construido y claramente definido”, todo ello aprovechando que el Concurso de Elegancia Villa d’Este de este año estaba a la vuelta de la esquina (se celebró en Italia este pasado fin de semana).
El futuro de Mercedes según un ex diseñador de NIO

El proyecto, al que Wochinger no le ha puesto nombre, nos muestra una berlina de tamaño completo que toma algunos elementos de modelos clásicos de Mercedes y los combina con un diseño elegante y sofisticado, pero sin perder nada de su esencia. En comparación, el renovado Mercedes EQS 2026 es mucho menos auténtico y pierde por mucho frente a este concept car digital.
Todo comienza con un frontal extremadamente largo, un guiño a los Mercedes de los años 1980 y 1990. El frontal incluye una parrilla carenada con varios ángulos, perdiendo ese estilo redondeado y suave que tienen las parrillas actuales de la marca, junto a dos faros de LED rectangulares y un parachoques limpio donde solo llama la atención el splitter inferior y las dos grandes entradas de aire laterales.

Desde el perfil se aprecia mejor el gran tamaño que tiene este vehículo. El exdiseñador de NIO se imagina unas aletas delanteras divididas, la inscripción “Mercedes-Benz” completa, algo que no es nada habitual en la firma alemana; tiradores de puerta escamoteables, unos delgados espejos retrovisores, unas taloneras en color negro, un techo arqueado estilo coupé y unas enormes llantas con diseño de estrella de cinco puntas.
Por último, la zaga mantiene ese estilo elegante combinado con detalles innovadores. El más llamativo es el grupo óptico, de LED, delgado y dividido; que queda integrado en una moldura negra. Debajo hay un gran parachoques terminado en negro con un difusor que le da un toque deportivo, un portón del maletero acabado en un spoiler y una luneta trasera muy larga e inclinada que refuerza ese estilo coupé.
Un interior de alta gama que no renuncia a la tecnología

La cosa se pone aún más interesante cuando accedes al interior. Wochinger ha logrado fusionar acertadamente elementos clásicos con toques modernos. Encontramos, por ejemplo, una pareja de asientos delanteros de estilo muy deportivo, con cabezales integrados y el logotipo de Mercedes grabado en el respaldo. Están tapizados en cuero verde y cuentan con una línea vertical que los divide en dos secciones.
La consola inferior se ha simplificado hasta el punto de que no hay controles físicos ni interruptores, solo un gran apoyabrazos, dos portavasos y un compartimento para guardar objetos. Esto da paso a un salpicadero que prescinde de la MBUX Hyperscreen que llevan muchos Mercedes, esa enorme pantalla que cubre casi toda la sección frontal del salpicadero. En lugar de ello, Wochinger se ha imaginado un conjunto de dos pantallas, una para el sistema multimedia y otra para el cuadro de instrumentos digital.

Y es aquí donde encontramos el elemento diferenciador de la cabina de este prototipo digital. El exdiseñador de NIO ha dispuesto dos relojes analógicos en la pantalla, uno para el cuentarrevoluciones con el fondo en color negro, y otro para el velocímetro, esta vez con el fondo blanco. Se trata de un detalle elegante que recuerda a coches de alta gama, sin tanta pantalla ni excesos en la cabina.
El autor de este proyecto digital no entra en detalles en lo que a sistema de propulsión se refiere. Su diseño invita a creer que se trata de un vehículo eléctrico, pero el hecho de que haya un cuentarrevoluciones apunta a que se trata de un modelo híbrido.
Sin lugar a dudas, la visión de futuro de Mercedes dibujada por este diseñador independiente se puede interpretar como un toque de atención al equipo responsable de la imagen de los modelos de la marca de Stuttgart, que bien podrían tomar nota de cómo crear coches que sigan pareciendo un Mercedes sin renunciar a un estilo moderno y elegante.
