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Gunther Werks 400R: el 911 de carbono que se ríe de los Singer

Si no sientes nada al verlo, has muerto por dentro.

Imagen de perfil de Alex Aguilar
Esqueleto de carbono del Gunther Werks 400R

¿Creías que Singer era el único preparador capaz de convertir un Porsche 911 clásico en una auténtica pieza única digna de estar expuesta en un museo? Te presento el espectacular Gunther Werks 400R, la última creación del especialista norteamericano creada a base de la mejor fibra que existe. La de carbono, obviamente. ¿Estabas pensando en tus cereales para el desayuno? ¿Pero qué demonios te pasa? 

 

 

Las imágenes que acabas de ver en la galería superior corresponden con el esqueleto de fibra de carbono con el que el equipo de Gunther Werks ha sustituido una buena parte de la estructura del 993 de Porsche -el último refrigerado por aire y uno de los modelos más buscados por los amantes de los clásicos- para hacerlo más atractivo, más resistente y más ligero. ¿Su peso total? Nada menos que 1.214 kg. Vale, eso no es precisamente poco... pero es probable que hayas resuelto el misterio de su velocidad. Exacto: un bloque de seis cilindros opuestos idéntico al que montaba la variante Carrera de propulsión al que se ha aplicado una buena mano de cariño para aumentar su cilindrada hasta los cuatro litros para que entregue nada menos que 435 CV y 420 Nm de par máximo.  

Prueba del Porsche 911 Carrera T: ¿el caramelo perfecto para un purista? 

Aunque sé que ya te has enamorado perdidamente del Gunther Werks 400R que protagoniza este artículo, déjame contarte algunos detalles más que te harán apreciar en mayor profundidad la espectacular obra de arte que se ha sacado de la manga este preparador: además de haberle añadido una buena dosis de fibra de carbono por todas partes, la carrocería original del 993 ha sido ensanchada hasta los límites de lo razonable para dar cabida a unos ejes bastante más anchos que los que el coche montaba de serie y, ya de paso, darle al conjunto una presencia bestial. Su zaga está rematada por un alerón de ‘cola de pato’ inspirado en el que montaba el 911 Carrera RS 2.7 -ese que ahora ronda el millón de euros, sí- y unas llantas de 18 pulgadas semejantes a las Fuchs que cualquier purista querría ver montadas en un nueveonce clásico. 

En su habitáculo tampoco se ha escatimado en nada y la atención a los detalles roza la obsesión: además de haber sido prácticamente reconstruido desde cero, a bordo pueden encontrarse golosinas como un extintor homologado, paneles de fibra por todas partes y una tapicería de cuero de primera calidad. Los asientos que ves en las fotografías son una creación propia y están compuestos por una sola pieza de fibra de carbono cuyo diseño, además, les permite adaptarse a la figura de su conductor antes de salir de la cadena de montaje. En serio. 

 

 

¿Quieres uno? Prepara 525.000 dólares -unos 450.000 euros-... y date mucha prisa: tan sólo van a construirse 25 unidades y algo me dice que no durarán mucho tiempo a la venta. ¡Corre! Y llámanos después. 

 

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