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Prueba del Porsche 911 Carrera T: cuanto peor... ¿mejor?

¿Sensaciones o prestaciones?

Imagen de perfil de Alex Aguilar
Prueba del Porsche 911 Carrera T

Tras la prueba del Porsche 911 Carrera T puedo decir, sin temor ninguno a equivocarme, que se trata del mejor nueveonce para quienes buscan disfrutar de su deportivo en la calle sin temor a que éste termine desintegrándolos contra una cuneta... o la Guardia Civil de Tráfico termine haciendo trizas su carnet tras unos pocos segundos con el pedal derecho pisado a fondo. ¿Quieres saber cuáles con las claves del éxito del heredero espiritual del 356 -aquí tienes la historia del Speedster-? Sigue leyendo. Estoy convencido de que te gustará lo que vas a encontrar. 

 

Carrera T: una vuelta a los orígenes

El Porsche 911 Speedster podría llegar en 2019. ¡Oh, sí!

Sentarse frente a una mesa con el objetivo de crear un Porsche para puristas debe ser una de las tareas más complicadas que existen... porque es literalmente imposible tenerlos contentos: no entendieron la introducción de la familia transaxle dentro de su catálogo cuando el 924 aterrizó en el mercado a finales de 1975; tampoco hicieron lo propio cuando la generación 996 hizo su aparición con una estética rompedora y un motor refrigerado por agua y, por supuesto, tampoco quedaron tranquilos al comprobar cómo las mecánicas de toda la gama del icono alemán abrazaban la turbocompresión con el objetivo de reducir su cilindrada y pasar así los cada vez más estrictos controles de emisiones -¿sabes cómo va a afectar a España el ciclo WLTP?- en el 991.2. ¿Conseguirá el 911 Carrera T callar de una vez por todas a quienes alzan la voz de forma airada ante cualquier indicio de progreso? La respuesta es no. Ni falta que hace. 

 

Prueba del Porsche 911 Carrera T

 

Sobre el papel el planteamiento del protagonista de esta prueba del Porsche 911 Carrera T es muy sencillo: dejar a un lado la escalada irracional de prestaciones ofrecida por los deportivos actuales para dar un paso atrás y ofrecer a sus conductores algo que está empezando a desaparecer entre tanta tecnología. Y te estoy hablando de las sensaciones. ¿No entiendes por dónde voy? Piénsalo bien: el mercado está repleto de opciones abrumadoramente rápidas con una dotación tan brutal orientada a mejorar su rendimiento que relegan a su piloto al puesto de un mero espectador que poco o nada puede hacer para estar al mando de la situación. Y eso no mola. Nada. 

La receta seguida para intentar darle una vuelta de tuerca al Porsche 911 que lo haga reencontrarse con sus orígenes ha sido simplificar las cosas llevando a la práctica la expresión de que todo aquello que no suma, resta. Por eso de serie trae consigo un cambio manual de siete relaciones, sólo dos asientos y un enorme hueco en el lugar de la consola central en el que encontrarías el climatizador y un completo sistema de infoentretenimiento en el resto de sus hermanos de catálogo. Sé que te encanta la idea pero, por si comprar algo así pudiera traerte problemas en casa, debes saber que puedes añadir todo -incluyendo el efectivísimo cambio PDK- sin coste al hacer tu pedido. Aunque sacrifiques unos cuantos puntos en el escalafón petrolhead. ¿Te has fijado en los tiradores de las puertas? Exacto: son de tela. De tela. 

 

Prueba del Porsche 911 Carrera T

 

A pesar de contar con el motor más pequeño de la gama -un bóxer de seis cilindros y tres litros con 370 CV como el que monta el 911 Carrera- y costar nada menos que 15.000 euros más que el modelo en que está basado, el juguetito que ves en este artículo está cargado de golosinas que en otros modelos sólo pueden montarse como equipamiento adicional... cuyo coste total superaría con creces los 124.259 euros que piden los de Stuttgart para que te lo lleves a casa. Como la suspensión de amortiguadores regulables PASM con muelles 20 milímetros más cortos, las llantas de 20 pulgadas con neumáticos de doble medida del Carrera S en color titanio o la salida de escape doble terminada en negro que combina a la perfección con las franjas que recorrer sus laterales y que incluyen la designación del modelo. Tiene buena pinta, ¿eh? Hora de subir a bordo. 

 

 

Hora de poner a prueba el Porsche 911 Carrera T: ¡vamos! 

¿Sabes cuál es el origen del nombre del Porsche 911?

Es difícil describir el ansiaviva que se apodera de mi raciocinio cada vez que tengo ocasión de colocarme tras los mandos de un artefacto como el que ves aquí... y no creas que me siento para nada culpable: no todos los días tengo la oportunidad de hacer la prueba del Porsche 911 Carrera T y, desde luego, no todos los días puedo recordar por qué me enamoré perdidamente de la firma cuando me puse por primera vez tras el volante del humilde 924 que he disfrutado durante dos años. Deja de mirarme así: ya sé que su motor no era genuinamente Porsche. Pero gracias a él entendí que en un artefacto creado por los herederos del bueno del Doctor Ferdinand lo más importante no es el motor... sino todo lo demás. Y eso es exactamente lo que han conseguido hacer con el T. 

 

Prueba del Porsche 911 Carrera T

 

No, con 370 CV y 450 Nm de par máximo erogados por seis cilindros opuestos capaces de completar el 0-100 en 4,5 segundos y rodar a 293 km/h -4,1 y 291 en el caso del automático- no puede decirse que el Porsche 911 Carrera T de esta prueba sea igual de perezoso que resultaba el bloque de dos litros de mi humilde transaxle. Pero el concepto es el mismo: olvídate de reventar el cronómetro de un circuito. Olvídate de sentir cómo tu masa encefálica lucha por no aplastarse a sí misma contra tu cráneo al acelerar. Simplemente conduce, ordena y contempla cómo todo sucede exactamente como lo tienes previsto gracias a una dirección con un tacto tan sobresaliente como siempre, una suspensión de tarado sencillamente perfecto y un cambio que responde a las mil maravillas -la unidad probada era automática. No pongas esa cara que yo también me asusté al verlo-. Los hay mucho más rápidos, sí. Pero en ninguno podrás sentirte al volante de algo tan sumamente clásico en el que, si tú quieres, tan sólo entráis en juego tu cerebro y la máquina. 

Tuve que despedirme a regañadientes del Carrera T tras haberme dado un homenaje de unas seis horas conduciendo por mis tramos preferidos de la sierra madrileña y, de nuevo, no puedo hacer más que darle la enhorabuena a quien quiera que sea la mente que está detrás de este tipo de ideas. Con los rumores confirmados de que el 911 2019 tendrá versiones híbridas enchufables y la inminente llegada de aparatos como el Taycan necesitábamos una alegría así para seguir teniendo fe en la especie humana. Hay motivos para creer, hermanas y hermanos. Hay motivos para creer. 

 

 

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