Es uno de los supedeportivos más especiales que tendremos en 2025. Estos son algunos detalles curiosos del Alfa Romeo 33 Stradale

El Alfa Romeo 33 Stradale ya está listo para empezar a ser entregado a sus clientes y se han desvelado algunos secretos asociados a su proceso de pedido.
El Alfa Romeo 33 Stradale es uno de los superdeportivos más especiales de la firma italiana y en este 2025 se empezarán a entregar los primeros ejemplares de la producción limitada a 33 unidades para todo el mundo. Se trata, sin lugar a dudas, de un coche muy especial y ahora se han desvelado algunos de sus secretos.
Con poco más de 30 unidades fabricadas por Alfa Romeo para todo el mundo, es evidente que no hablamos de un coche más de la marca italiana. Hace referencia al modelo homónimo de 1967 y de él toma la inspiración para su diseño. La similitud entre ambos es evidente, aunque el nuevo modelo es un superdeportivo moderno con todas las de la ley.
Buena parte de esto tiene que ver con el hecho de que el 33 Stradale moderno se basa en varios aspectos del Maserati MC20, del que toma elementos como su fibra de carbono. También toma de él el motor V6 biturbo de 2,9 litros con 620 CV, aunque también se puede encontrar como coche eléctrico.
En el caso de su versión de baterías, la potencia aumenta a los 750 CV, aunque es de esperar que el peso sea mayor que el de la variante de gasolina. Además, su autonomía estimada es de 450 km, aunque lo normal es que este tipo de modelos no se usen para recorrer grandes distancias.
Clientes variados y peticiones denegadas

Versiones aparte, lo cierto es que el superdeportivo italiano parece estar siendo un éxito, según ha apuntado el jefe de producto de la marca, Daniel Guzzafame, en una conferencia con medios australianos.
Tal y como ha señalado, hay clientes de diversas partes del mundo interesados en el modelo, incluso de países como Japón y el Reino Unido, aunque el coche cuente con el volante a la izquierda. Dichos clientes permanecerán en el anonimato, eso sí, así como el precio que pagarán por el vehículo.
Si bien se estima que su valor puede alcanzar los tres millones de euros, la cifra depende en buena parte de las peticiones de cada propietario. Al parecer, se ofrecen varias opciones de personalización por parte de la marca y se aceptan peticiones expresas, pero deben ser aprobadas por la compañía.
Según ha mencionado Guzzafame en declaraciones recogidas por el medio Drive, “los clientes pueden pedir lo que quieran, pero tenemos un comité, que incluye a nuestro director del museo y a nuestro director general, en el que aprobamos o no la petición del cliente”.

De esta forma, se intenta mantener la filosofía que se pretende representar con este modelo y no solo es así con la forma de personalizarlo. También el uso que se va a hacer del coche tiene que ver a la hora de ser aceptado por la marca como comprador del Alfa Romeo 33 Stradale. No solo sirve con tener el dinero suficiente para pagarlo.
“Seleccionamos a los clientes por la forma en que utilizan el coche, no a personas que guardan sus coches en un garaje separado y nadie los ve”, comenta el jefe de producto. ¿Por qué? Porque quieren que sea un modelo que esté presente, que se pueda apreciar en eventos y en las carreteras por la mayor parte de personas.
Esto ha hecho que algunas solicitudes de compra hayan tenido que ser rechazadas, ya que no es extraño que coches tan exclusivos no vean la luz del día para preservar su valor y ser revendidos años después. En este caso, se trata de un superdeportivo pensado para ser disfrutado y eso es lo que busca la firma italiana.
Para disfrutarlo, eso sí, juega un papel muy importante la mecánica y ya hemos mencionado que existen dos versiones disponibles entre las que pueden elegir los clientes. No obstante, ¿quién elegirá el eléctrico sobre el V6, especialmente en un momento en el que los motores de combustión parecen estar en sus últimos días?
Según ha reconocido Guzzafame, hay una predilección por la variante de gasolina sobre la eléctrica, con aproximadamente un 80% de peticiones para el térmico. Ahora bien, algunos clientes han cambiado su pedido original de la versión con motor V6 a la eléctrica, por lo que podría cambiar ligeramente la proporción.
En total, cada comprador tiene en torno a un año para decidirse por una mecánica. Al principio, solo un ejemplar de los encargados era eléctrico, pero posteriormente tres clientes decidieron pasarse al BEV, según el jefe de producto de la firma italiana. Por supuesto, no se espera que esto vaya a ser algo generalizado, eso sí.
Según las estimaciones de Daniel Guzzafame, es probable que la división quede en un 70/30 a favor de la gasolina, pero todo se verá. El precio no cambia entre las mecánicas, así que todo dependerá de la forma en la que cada comprador quiera disfrutar de su 33 Stradale.
