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11 coches que salvaron a sus compañías de la quiebra

Coches necesarios en el momento oportuno

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Coches que salvaron de la quiebra a sus compañías

Volkswagen Golf

La historia del Volkswagen Golf comienza con el Volkswagen Beetle, uno de los coches más exitosos e icónicos jamás construido. Durante su apogeo, de 1940 a 1960, la compañía produjo, como era de esperar, varias variantes. Sin embargo, VW se enfrentaba a un gran dilema: ¿qué vendría después?

El Volkswagen Polo primero fue un Audi y otros datos curiosos

A principios de los años 70, había probado varios reemplazos, incluido el Type 4 (los 411 y 412) y el compacto de motor central diseñado por Porsche, el EA266, del que se construyeron 50 unidades. Sin embargo, justo antes de la producción, fue enlatado por el nuevo jefe de Volkswagen, Rudolph Leiding.

Bajo una nueva administración, VW invirtió en una línea totalmente nueva de modelos, liderada por el Passat y, poco después, el Golf MKI, que presentaba una nueva plataforma de tracción delantera y motores en línea. Volkswagen había tenido suerte: fue un éxito inmediato.

Peugeot 205

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En la década de 1970, Peugeot se expandió enormemente, se hizo cargo de Citroën en 1975 y formó el Grupo PSA, seguido de la división europea de Chrysler en 1978 (cuando empezaron a vender los Talbot). Sin embargo, lo que parecía una buena idea en ese momento, pronto puso a la compañía en problemas financieros.

Para sobrevivir, necesitaban pensar en grande. Lanzó el Peugeot 205 en 1985, un utilitario divertido, elegante y de alta calidad, y casi de la noche a la mañana, se convirtió en un éxito instantáneo.

Su punto clave fue su versatilidad; tres puertas, cinco puertas, cabrio... cada una era brillante a su manera. Numerosas versiones especiales como las Roland Garros o los Mito ayudaron a hacer crecer personalidad. Y sin duda, lo que más, los GTI 1.6 y 1.9, además de uno de los coches de rally más icónicos: el 205 T16 de Grupo B.

Austin Metro

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Cómo son los ingleses. El gigante Leyland era una desgracia nacional en 1980. Trabajadores en huelga, gestionado de manera espantosa, con una gama incoherente de automóviles... Como no podía ser de otro modo, sus ventas estaban en caída libre. Era en gran medida de propiedad estatal y la primera ministra Margaret Thatcher estaba decidida echar el cierre.

Durante años había había intentando reemplazar su modelo más emblemático, el Mini, pero era tan difícil como con el Beetle. Dieron con la tecla: lanzaron el Metro, que se vendió de maravilla.

Los patriotas ingleses se volvieron locos. El anuncio de televisión ponía a los Metro en los acantilados de Dover a repeler a los molestos urbanos extranjeros invasores.

BMW 700

Coches que salvaron de la quiebra a sus compañías

¿Sabes que una vez BMW estuvo a punto de declararse en bancarrota? Por sorprendente que sea creerlo hoy, los 501, 503, 507 y hasta el Isetta, condujeron exactamente a eso a fines de los años cincuenta. ¿Su salvador? El BMW 700.

Presentado en el Salón del Automóvil de Frankfurt de 1959, fue el primer BMW en utilizar una estructura monocasco que ofrece una mejor conducción. Estaba impulsado por un bicilíndrico bóxer de 697 cc montado en la parte trasera que estaba derivado del de las motos de la marca y resultó ser el revulsivo que necesitaba.

Al principio se vendía como coupé (esos tiempos donde menos chapa significaba menos precio) y poco después llegó la berlina y un descapotable. Se vendieron 188.000 unidades antes de que la producción terminara en 1965. Sin el 700, BMW tal como lo conocemos hoy no existiría.

Aston Martin DB7

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A finales de la década de 1980, Aston Martin parecía un poco perdido. A pesar de su gran historia, parecía ser otra gran marca condenada a los libros de historia junto a Facel Vega, De Tomaso y demás. Por supuesto, eso fue hasta que intervino Ford y lanzó en 1994 un modelo que les dio el oxígeno necesario.

El DB7 fue diseñado por Ian Callum y se basaba en una plataforma modificada del Jaguar XJS (también propiedad de Ford en ese momento), presentaba un seis cilindros de 3,2 litros y utilizaba partes de Ford, Mazda y Citroën.

Alfa Romeo Giulia GTA

Coches deportivos

Los coches deportivos nos hacen soñar despiertos: grandes prestaciones, promesa de sensaciones al volante, de una conducción sin igual. Los hay grandes, pequeños, bonitos, feos, caros y baratos. Pero todos ellos tienen en común una cosa: si merecen la pena, están aquí. ¡Sigue el link!

Fue un éxito al instante gracias no solo a su aspecto elegante y rendimiento, sino también a su accesibilidad. Con un precio inicial relativamente barato de algo más de 100.000 euros (teniendo en cuenta la categoría en la que militaba) fue un punto de entrada a una marca que hasta entonces había estado ubicada en una escala social más elevada. Al final vendieron más de 7.000.

Porsche 986 Boxster y 996 911

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Porsche estuvo a punto de declararse en bancarrota en 1992. La marca alemana subió mucho en calidad, y también en precios, por lo que cayeron las ventas del 911, especialmente en Estados Unidos, donde la compañía había engordado (y mucho) en los años 80. Los 928 y 968 con motor delantero también tenían problemas para subsistir. También a nivel empresarial era complicado: había tres líneas de producto con pocas partes en común. Pero Porsche tenía un nuevo jefe, Wendelin Wiedeking. Era un especialista en producción, lo que importaba.

En 1993, presentó el concepto Boxster, algo encantador que mostró el camino hacia un roadster más barato pero especialmente atractivo: y así apareció el 986. Un movimiento inteligente, aunque más lo fue que la mayor parte de su mitad delantera y el motor refrigerado por agua, se compartirían con el 911 de la generación 996. Y las partes comunes ahorran costos. Al principio, a los puristas no les gustaba la refrigeración por agua, pero a medida que la gama 911 se convirtió en los varios Carrera, GT3 y GT2, se olvidaron pronto. Con el dinero que ganó se prepararon para el futuro con Cayenne. ¡Bingo!

Bentley Continental GT

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Antes de la llegada del Bentley Continental GT en 2003, Bentley había promediado solo 1.000 coches al año. Cinco años después de su adquisición por Volkswagen, necesitaba un modelo de éxito.

Gracias a su elegante aspecto coupé, su interior con cuatro plazas y su motor W12 de seis litros y doble turbo, 3.200 clientes dieron su dinero incluso incluso antes de que el coche fuera lanzado. Solo en su primer año, aumentó por sí solo las ventas de Bentley siete veces, con 6.896 ventas.

Con un total de 40.000 abandonando la línea de producción, Volkswagen vio que Bentley podía ser una marca exitosa y rentable bajo su dirección. Se podría argumentar fácilmente que si no fuera por el cupé de dos puertas, Bentley, al igual que Aston Martin, podría no estar con nosotros hoy...

Nissan Qashqai

Coches que salvaron de la quiebra a sus compañías

Corrían tiempos turbulentos para Nissan a principios del siglo XX, con plantas a mitad de su capacidad. Pero entró Carlos Ghosn como jefe con dos mensajes: primero redujo costes (lo que incluyó cierre de fábricas, algo desconocido en Japón en ese momento). En segundo lugar, mandó construir los coches que la gente realmente quisiera comprar.

En Europa Nissan tenía buenas fábricas, pero sus modelos se perdían en un mar de rivales. El Qashqai prácticamente inventó la idea de un crossover que debía ejercer el papel del compacto típico hasta ese momento. Los mercados se volvieron locos y el resto es historia. Ahora falta por saber cómo será el Qashqai que llegará en 2021, aunque el Rogue puede darnos una pista.

Volvo XC90

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Ha habido dos XC90, por supuesto, y de alguna manera ambos han salvado a la compañía. El primero se realizó cuando Volvo estaba bajo el paraguas de Ford en 2002. Era un crossover increíblemente práctico, superespacioso y versátil por dentro, pero no demasiado grande por fuera porque tenía un motor transversal mientras que los rivales eran longitudinales. 

Fue un gran éxito de ventas, tanto en Europa como en los Estados Unidos. Esta era una época en la que las berlinas y los familiares estaban viviendo momentos flojos, y los de Volvo en particular habían sido superados por los de BMW y Mercedes.

Por su parte, el XC90 actual es el automóvil que mostró el plan de Volvo cuando Ford se deshizo de la marca. De un solo golpe Volvo ideó su propia plataforma, motores razonables, un potente sistema híbrido y una imagen de lo más atractiva. Empezó con el XC90, pero pronto le siguieron los XC60 y XC40.

Ford 1949

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Cuando Henry Ford murió en 1947, parecía que la compañía que había creado caía en picado. Había caído al tercer lugar en las listas de ventas de EEUU y estaba atascada con diseños anticuados y anteriores a la guerra. Henry Ford II, nieto del pionero, sin embargo, tenía otras ideas.

Después de convertirse en el jefe de la compañía en 1945 a la edad de solo 28 años, supervisó el concepto, diseño y producción del nuevo modelo de 1949 en solo 19 meses. El día que se dio a conocer en junio de 1948, se realizaron 100.000 pedidos. Ford había vuelto.

Con una forma nueva, moderna y elegante, fue un éxito instantáneo. Disponible en una variedad de estilos de carrocería, la potencia provenía de un V8 de 3,7 y un seis en línea de 3,9. Ford vendió más de un millón y el modelo ayudó a salvar y restablecer la empresa.

Chrysler K-car

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En 1980, Chrysler estaba mirando directamente a los ojos de la muerte. Se evitó la quiebra solo gracias a colosales garantías de préstamos federales. Pero el nuevo CEO, Lee Iaccoca (creador del Mustang en sus años de Ford y de otros highlights que puedes ver en el enlace anterior) y su equipo tenían un plan: un modelo de tracción delantera relativamente avanzado y relativamente pequeño que pudiera competir  con los automóviles japoneses que inundaban el mercado americano. Era la plataforma K, que apareció primero en modelos como Dodge Aires y Plymouth Reliant.

Al poco estiraron la plataforma y la empujaron hacia arriba en el escalafón para hacer modelos premium como los Chrysler LeBaron y New Yorker. También había motores turbo y carrocerías coupé.

Pero sin duda el golpe maestro fue otro tipo de vehículos basados en la plataforma K que curiosamente sacudió por completo el panorama de los coches familiares estadounidenses. Eran los monovolúmenes Voyager y Caravan.

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