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Opinión: ¿tiene sentido el éxito del Dacia Sandero y de la marca en nuestro país?

Todo lo ‘low cost’ está de moda, especialmente en épocas de crisis económica. Pero: ¿tiene sentido su éxito?

El éxito de Dacia y del Dacia Sandero en nuestro país es un hecho. En la época más dura de la crisis, esta marca rumana bajo el amparo del Grupo Renault (y Nissan, de paso) ha logrado unas cifras que hace unos años habrían parecido una broma de mal gusto. Tal fue su éxito, que el Sandero se convirtió en el coche más vendido del mercado entre particulares. El coche más vendido. ¡El más vendido!

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Conforme la economía mejora lentamente, Dacia va perdiendo posiciones respecto a los clásicos superventas del mercado, como por ejemplo el Seat Ibiza o el Renault Clio. Ahora bien, llegados a este punto, no creo que yo sea el único que se pregunte si el éxito del Dacia Sandero en particular y de la marca en general tiene sentido. ¿Vale la pena comprarlo? ¿Es una opción seria y sensata? ¿Es mejor que sus rivales?

Es evidente que la única mayor baza del Dacia Sandero es su precio. En España está disponible, nuevo, desde poco más de 7.000 euros. Probablemente, por ese precio, no haya nada más interesante: es un pequeño hatchback con unas formas que le dotan de una habitabilidad interior mejor que la de algunos utilitarios. Su aspecto es interesante, especialmente en la versión Stepway, que ya se lleva un 40% de las ventas del Sandero y subiendo.

 

 

Ahora bien, la calidad interior, especialmente la enorme cantidad de plásticos duros, hacen que la sensación de sentirte especial es cero, completamente. Ahora bien, cuenta con motores fiables y que mueven al Sandero con suficiente soltura para aquellos que busquen una lavadora con ruedas. Créeme, parece un insulto pero no lo es: el todocamino rumano hace la función de electrodoméstico cuyo objetivo no es el de lavar los platos o el de limpiar la ropa, su objetivo es transportarte del Punto A al Punto B. 

Y eso es lo que más me gusta del coche: es sincero, no tiene florituras, no busca nada que no es, no engaña a nadie. Por ese precio, no tienes nada nuevo más barato. Y si solamente buscas un aparato que te transporte, es sin duda una grandísima opción. ¡Incluso puedo llegar a decir que no va nada mal! Al menos teniendo en cuenta su precio.

Ahora bien, vuelvo a la pregunta inicial: ¿tiene sentido el éxito del Dacia Sandero en nuestro país? Bajo mi punto de vista no. Viendo las opciones que existen en el mercado de segunda mano, parece claro que hay coches con una mejor calidad general por un precio similar que de todas todas parecen opciones más inteligentes. 

No me voy a poner a revisar todas las opciones que existen en el mercado ocasión por unos 10.000 euros (el precio medio del SUV de Dacia que se vende en nuestro país) pero te aseguro que hay muchos compactos disponibles, con motores eficientes, una mejor calidad general y una imagen mucho más potente: si en un futuro quieres venderlo, eso también debes tenerlo en cuenta.

 

 

No obstante, en España hay cosas que están muy arraigadas en nuestra cultura. La cultura del coche nuevo sigue siendo muy potente: es aquí donde el Dacia Sandero saca provecho. No hay otro país en Europa occidental donde Dacia se lleve una tajada del mercado tan grande y eso se debe, en gran parte, a la cultura del coche nuevo. En otros países, si no tienes mucho dinero para gastar en un coche, acudes al mercado de ocasión. Aquí, si no tienes mucho dinero para gastar en un coche, te compras un Dacia.

Qué cada uno saque sus propias conclusiones. Yo lo tengo bastante claro: el Sandero es un coche sincero y muy interesante en el mercado del coche nuevo, pero es difícil justificar esa oda al plástico malo teniendo en cuenta la cantidad y calidad de coches disponibles en el mercado de segunda mano. Esa es mi opinión, ¿cuál es la tuya?
 

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