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Opinión: ¿cumples los requisitos para ser dueño de un coche eléctrico?

Quizá los voltios no sean para ti...

Imagen de perfil de Noemí Alonso

¿Los coches eléctricos son el futuro? Toda la industria automovilística se empeña en que lo creamos así: sólo hay que echar un vistazo a las novedades del Salón de Frankfurt 2017 para darse cuenta. Pero todavía queda bastante para que se adapten al estilo de vida de muchas personas: quizá no eres el candidato ideal para ser el dueño de un coche eléctrico. Echa un vistazo a los requisitos que necesitarías, examina esta lista de mentiras y verdades y decide si te conviene.

 

 

¿Cuántos kilómetros haces al día? Suma ‘emergencias’

La autonomía es el talón de Aquiles de los coches eléctricos, no nos engañemos. Y, aunque ésta aumenta paulatinamente, lo cierto es que se trata del factor que más ansiedad crea entre sus usuarios. Por desgracia, nunca puedes garantizar que tu jornada va a saldarse con un número de kilómetros cerrado: quizá tengas una emergencia, de repente hayas de salir a hacer un recado o te veas obligado a ir a buscar a los peques al cole, aunque hoy le tocaba a tu pareja. ¿Te es posible lidiar con los imprevistos sin recargarlo? Entonces, adelante.

 

Puntos de recarga

 

Hablando, precisamente, de las recargas… hasta que existan las ‘electrolineras’ (y los fabricantes no parecen muy por la labor de facilitar este punto, permitiendo que las baterías de distintas marcas sean perfectamente intercambiables), debes ‘recuperar las pilas’ mediante un enchufe, bien sea en un parking privado, público, en el garaje de tu casa o en los postes de la calle. En este último caso, la disponibilidad de las infraestructuras –otra asignatura pendiente en España: de momento, queda lejano el día en el que ocurra lo que en Oslo (Noruega), donde no hay enchufes libres en las vías- no depende de ti, así que te verás obligado a adaptarte a lo que haya. En tu plaza particular, puedes contar con un dispositivo de carga ‘rápida’: espera un mínimo de 30 minutos, frente a los dos que tardas en llenar el depósito en la gasolinera. Insistimos: mientras no tengas una emergencia, todo irá bien (igual que si posees un segundo coche). Y ahorrarás, qué duda cabe.

 

Lugar de residencia

Este país quiere acabar con los coches eléctricos. Sí, ya mismo...

La temperatura ambiente podría hacer que disminuyese el nivel de carga de las baterías: en Teruel, en pleno invierno, quizá te lleves una desagradable sorpresa al arrancar. El calor sofocante tampoco les sienta muy bien, por cierto.

 

¿Cuánto estás dispuesto a gastar?

Nos referimos al desembolso inicial, ya que ser el dueño de un coche eléctrico es caro. Si, además, lo quieres con una autonomía y unas prestaciones decentes (es decir, un Tesla), prepara mucho más. Por no hablar de su depreciación: la tecnología que llevan se queda obsoleta enseguida, así que el mercado de segunda mano tampoco es una salida muy digna… En cuanto al mantenimiento, su ventaja, evidentemente, está en el precio de la electricidad, mucho más barato que el del petróleo.

 

 

Conciencia ecológica

Muy bien, quieres un coche eléctrico porque deseas cuidar el planeta. Un momento, amigo: la energía necesaria para alimentarlos sale de algún sitio, ¿verdad? Y producirla genera polución, al igual que la fabricación del vehículo en sí o los residuos que dejan sus neumáticos o sus frenos. Otra duda es qué ocurre con las baterías de ión-litio de los eléctricos que se dan de baja: ¿contaminan? ¿Cómo se reciclan o destruyen? Eso sí: comparado con los agentes nocivos que origina un modelo con motor de combustión, los eléctricos son realmente limpios. Y os recuerdo que cualquiera de los dos es más ecológico que un rebaño de ganado vacuno (los gases, ya sabéis…).

Si nada de lo que has leído hasta ahora representa un problema para ti, entonces eres un buen candidato para ser dueño de un coche eléctrico. Enhorabuena; echa un vistazo a los mejores para saber cuál comprar.

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