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¿Quién inventó el neumático de coche? Fue cosa de un padre por su hijo

Pues sí amigo, el descubrimiento se debió a un veterinario que quiso hacer más cómodos los paseos en bici de su chaval

Imagen de perfil de Javier Prieto
El invento del neumático de coche

Los calzan a diario nuestros automóviles. Da igual si conduces un FerrariLamborghiniMcLarenSkoda o un Tata. Su presencia resulta indispensable en cualquier vehículo que circule por el mundo. Pero, ¿te has parado a pensar quién inventó el neumático de coche? Como muchas de las ideas brillantes que han cambiado el mundo surgió casi por casualidad. Hay que remontarse a la Irlanda del Norte de finales del Siglo XIX para encontrar al prota de esta historia.

 

Un padre, su hijo, una bici y las empedradas calles de Belfast 

Un cirujano veterinario escocés llamado John Boyd Dunlop le compró una bici a su retoño el día que cumplió diez años. Fue el 28 de febrero de 1888. Sin embargo, circular por las adoquinadas calles de Belfast resultaba un suplicio para el chaval. Recuerda que en aquella época las ruedas de las bicis eran de goma maciza, por lo que el traqueteo era constante. Dunlop, que era bastante observador, se apercibió del problema y quiso buscarle un remedio casero al empedrado problema. ¿Qué hizo para crear (sin quererlo) el neumático de coche? Tomó parte del caucho con el que recubría su mesa de operaciones. Gracias a su buen pulso (quirúrgico), lo cortó en tiras formando un tubo largo que cosió para que el aire no se saliera. Más tarde, ese tubo de caucho lo ajustó y pegó a las cubiertas de la bici. Por último, lo recubrió con trozos de lona, impregnándolo de caucho líquido para hermetizarlo. Lo hinchó con una bomba de aire y le dijo al peque que se diera un vuelta con su customizado velocíopedo. El paseo fue un éxito ya que esos mocasines tan mullidos amortiguaban los pedrolos que formaban la calzada.

 

 

Los líos (legales) con la patente 

El 7 de diciembre de 1888, Dunlop se fue pitando a registrar el neumático con cubierta. Sabía que su solución doméstica tenía miga y otras aplicaciones más allá de las bicicletas. Pronto se dio cuenta de que podía emplear esa ñapa casera en los vehículos, que por aquel entonces empezaban a dar sus primeros pasos. Tras una guerra jurídica de varios años con un paisano (Robert William Thomson) que había inscrito la patente en Francia (1846) y Estados Unidos (1847), la justicia le dio la razón al bueno de John.

 

El embrión de la compañía Dunlop

Después de recuperar los derechos legales de uso, en 1889 fundó la Dunlop Pneumatic Tyre Company que después se llamaría Dunlop Tyres. Tres años más tarde se creó la Dunlop Ruber Company. Evidentemente, se dedicaban a la fabricación de neumáticos de vehículos de dos y cuatro ruedas, los cuales habían comenzado a comercializarse en torno a 1890. De esta forma arrancó una de las actividades productivas y compañías más importantes en la historia del automóvil. Sin duda, la aparición del neumático de coche dinamizó el desarrollo de la incipiente industria de las cuatro ruedas. Por cierto, no te vayas a creer que John Boyd se forró. Al parecer vendió su patente y el nombre de la  sociedad por un precio bastante razonable a un tal William Harvey Du Cros. Murió en Dublín a los 81 años, pero nos dejó un legado imperecedero. Como has visto, el invento de los neumáticos partió de la preocupación de un padre con su polluelo. ¡Ay, qué cosas pasan más interesantes en algunas familias!

 

Imagen portada: Pixabay.

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