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El Jefe de Diseño de Bentley quiere hacer más one-offs

Afirma que las posibilidades de personalización en Mulliner son inacabables y que la creatividad del cliente debería ser el único límite.

Imagen de perfil de Álex Morán

¿Cuándo es suficiente la exclusividad? Nunca. Al menos eso es lo que piensa Stefan Sielaff, Jefe de Diseño de Mulliner, la división de personalización de Bentley, y de toda la marca en general. A los mandos de una de los fabricantes premium que más mimo pone al detalle y posibilidades da a sus clientes para configurar al gusto sus coches, cree que la compañía debería desarrollar más modelos únicos.

VÍDEO: Marquetería de Mulliner para el Bentley Bentayga

Sielaff comenta que “las posibilidades con Mulliner son básicamente inagotables, no hay nada que nuestros habilidosos artesanos no puedan conseguir. Quiero explorar más one-off, vehículos hechos a medida en los que el único límite sea la imaginación del cliente. Diseño y los encargos acabarán yendo de la mano y cuando eso ocurra pasaran cosas extraordinarias”.

Bentley Bentayga Mulliner: lujo elevado al infinito

Y es normal que el Jefe de diseño se plantee la posibilidad, la macere y quiera darle salida, porque son muchos los fabricantes de vehículos de lujo los que han entrado de lleno en este mercado en los últimos años, y Bentley no está entre ellos. El último one-off que llevó a cabo la marca fue el Continetal GTZ, una edición limitada desarrollada junto a Zagato que vio la luz hace casi una década, en 2008.

Este tiempo de inactividad en este campo supone dinero quizá no perdido, pero si no ganado para Bentley, porque está claro que clientes con la billetera llena dispuestos a derrochar dinero en pos de la exclusividad, los hay a montones. No hay más que echar un ojo a como han volado literalmente ediciones de tirada corta en los últimos años (véase el Lamborghini Centenario) o como a un adinerado comprador cuya identidad permanece en secreto no le importó esperar cuatro años de desarrollo ni desembolsar lo que se estima que son 11 millones de euros por poseer el único Rolls-Royce Sweptail del mundo.

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