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Denuncian a policías de Navarra por hacer un control de alcoholemia a la Guardia Civil

El resultado de la prueba fue 0,0

Imagen de perfil de Noelia López
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Si no fuera porque la fuente es fiable, pensaríamos que el titular "Denuncian a varios policías forales de Navarra por hacer un control de alcoholemia a dos agentes de la Guardia Civil" es una noticia falsa de broma.

La fuente es la Asociación Independiente de Guardias Civiles (AIGC) que también ha sido quien ha interpuesto la denuncia contra los agentes de la Policía Foral de Navarra que persiguieron a la patrulla de la Guardia Civil para obligar al conductor a someterse a una prueba de alcoholemia.

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El comunicado lanzado por la asociación resume de este modo lo ocurrido: "tras el accidente ocurrido en el túnel de Almandoz (Navarra), una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico procedió a iniciar diligencias en el lugar de los hechos. Posteriormente se personó una patrulla de la Policía autonómica informándoles que el vehículo que había producido el accidente se encontraba en el km. 59,6 de la N-121-A, en la denominada “Venta de Extalar”. Tras acabar las diligencias en el lugar del accidente, la patrulla de la Guardia Civil se dirigió a la citada Venta para identificar al conductor del vehículo causante del accidente y seguir con la instrucción de las diligencias oportunas".

Hasta aquí todo normal...

Según continúa el relato de la AIGC, los problemas surgieron cuando los agentes de Tráfico de la Guardia Civil solicitaron a los de la Policía Foral que les entregaran la documentación del vehículo y estos se negaron. Al parecer les indicaron que, "por órdenes de sus jefes" debían solicitarlos "por conductor reglamentario".

Antes esta respuesta, los agentes de la Guardia Civil se acercaron al vehículo y le pidieron al conductor todo los papeles y datos que necesitaban.

Control de alcoholemia por sorpresa

Una vez "realizaron las comprobaciones oportunas, procedieron a abandonar el lugar incorporándose a la carretera, siendo en ese momento cuando de forma sorpresiva fueron abordados a la carrera por al menos cuatro policías autonómicos, quienes rodearon el vehículo oficial impidiendo su marcha, quedando inmovilizado el mismo", afirman desde AIGC.

 

A pesar de que el agente de la Guardia Civil era "consciente de la irregularidad que se estaba cometiendo al ser obligado a realizar una prueba de alcoholemia fuera de los supuestos legales establecidos", aceptó a la misma. Según asegura el comunicado lo hizo para evitar males mayores ya que la actitud de los agentes autonómicos era "abiertamente hostil (llegando incluso a introducirse en el coche oficial y gritar de forma desafiante y provocadora)".

El agente sopló y el resultado de la prueba de la alcoholemia fue 0,0 con lo que le permitieron continuar la marcha, después de un policía foral le dijera: “has hecho bien en soplar, has elegido el buen camino”.

Desde AIGC aseguran que los agentes forales han podido incurrir en varios "ilícitos penales", por los que además de denunciar lo sucedido ante los Tribunales han resuelto exponer lo sucedido ante el Ministerio del Interior y el Gobierno Navarro. Creen que los sucedido es reviste "una gravedad evidente y supone un ataque directo y sin precedentes por parte de estos policías autonómicos a la confianza, relación y colaboración que deben mantener los miembros de ambos Cuerpos policiales, que no puede ni debe ser dañada por ninguno de sus miembros".

 

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