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¿Quién inventó el semáforo?

Estamos ante un elemento indispensable en la ordenación del tráfico y la seguridad en las ciudades de todo el mundo

Imagen de perfil de Javier Prieto
El invento del semáforo

Hoy vamos a contarte cuáles son los orígenes y la evolución del semáforo, un invento indispensable para la circulación y la seguridad vial ¿Te imaginas que llegas con tu Ferrari o Porsche a una intersección y que no estuvieran ahí? ¡Qué miedoooo! 

La Historia del semáforo arranca a finales del Siglo XIX, aunque no sería hasta 1914 cuando apareció un modelo (más o menos) similar al que conocemos hoy en día. En aquella época, los carruajes de caballos, los nuevos coches y los peatones se disputaban el espacio de las vías urbanas por el que transitaban. Además del caos, suponía una situación de mucho riesgo que producía muchas desgracias al año. Ahí van unos datos de ello.

 

 

Solo en el Reino Unido en 1868 murieron 1.102 personas y otras 1.134 resultaron heridas en accidentes de tráfico. Quizás no te parezcan unas cifras elevadas, pero si comparáramos el número de automóviles de entonces con los de la actualidad,  veríamos que es una burrada. Se necesitaba un sistema de ordenamiento del tráfico que acabara con aquel problemón.

 

 

Prehistoria del semáforo

Según hemos leído, el primer semáforo se instaló el 9 de diciembre de 1868 en los exteriores del Parlamento Británico de Wensmister (Londres). Su creador, un ingeniero ferroviario llamado John Peake Knight, ideó un rudimentario artefacto basado en los sistemas de señales de los trenes. Estaba compuesto por dos brazos situados sobre una columna vertical que indicaban el sentido de la marcha que debía detenerse. El mecanismo era manual, lo que requería la presencia de un operario (policía) que lo activara constantemente.

 

Semáforo de la era de Carolo

         Imagen: YouTube

 

Para su uso nocturno le instaló una lámpara de gas que emitía los colores rojo (parar) y otro verde (pasar). Sin embargo, apenas un mes después de su inauguración, el 2 de enero de 1869, explotó y le causó la muerte al policía encargado del semáforo. Como te puedes imaginar, se suspendió su uso... de momento. 

 

Era 'moderna'

Hubo que esperar hasta 1910 para la presentación del segundo semáforo, el primero automático. Ernest Sirrine, que se creía más listo que nadie, reemplazó las señales luminosas rojas y verdes por las palabras 'stop' (parar) y 'proceed' (seguir). Como te puedes imaginar, no tuvo ni mucho ni poco éxito.

 

Semáforo de dos colores

         Imagen: YouTube

 

Un par de años más tarde, un policía de Salt Lake City llamado Lester Wire optó por recuperar el modelo primigenio, con las dos luces, para que nos entendamos. Su innovación residía en un mecanismo eléctrico, que evitaba estar todo el día pegado al semáforo dándole a la manivela. Bueno, además en caso de emergencia podía controlarse por las comisarías de policía y cuerpos de bomberos. Por si eso fuera poco, contaba con una señal acústica que avisaba del cambio de estado.

 

Antiguo semáforo

          Imagen: YouTube

 

Con la aparición del modelo T de Henry Ford, Estados Unidos se llenó de coches, por lo que cada vez era más necesaria la regulación del tráfico. Con ese motivo, en agosto de 1914 en Cliveland se montó el considerado primer semáforo moderno, que incorporaba lo mejor de los modelos anteriores. Contaba con las luces eléctricas rojas y verdes, sistema automático de  funcionamiento y zumbido de advertencia. Algunas fuentes indican que fue William Ghiglieri quien patentó el primer semáforo en San Francisco en 1917.

 

Llega el amarillo

Tres años después un agente de policía de Detroit, William Potts tuvo la brillante idea de incorporar una luz amarilla a los semáforos. De ese modo se advertía a los conductores del cambio del verde al rojo y viceversa. Pero William no se forró con la idea ya que no pudo obtener la licencia de exclusividad por ser funcionario. Ese 'honor' crematístico correspondió en 1923 a Garrett Morgan, considerado el 'padre legal' del semáforo de tres colores (rojo, ámbar y verde).

Ya en 1936, Charles Marshall diseñó una curiosa señal rotatoria con forma de reloj que indicaba el tiempo restante antes de la modificación del estado del semáforo.

 

Imagen portada: Pixabay.

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