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Vídeo: Este Toyota Hilux es el más 'rocoso' y bestial de la montaña

El indestructible 4x4 nipón dándolo todo en un 'bosque' de rocas.

Imagen de perfil de Javier Prieto
Vídeo del Toyota Hilux, una cabra montesa

Te molará este vídeo de un Toyota Hilux escalando entre las rocas como si fuera una cabra montesa. Ya se sabe las cualidades que exhibe este ágil bóvido cuando transita entre los peñascos de cualquier cerro. Pues esas mismas virtudes posee el durísimo 4x4 japonés.

Da igual que lo tires -o se te caiga- por un barranco, que lo sumerjas en el mar o que lo emplees como vivienda en el desierto. El bicho de la marca de coches nipona siempre está ahí para hacer fácil lo difícil y dar la cara en los escenarios más escarpados y complejos.

Las secuencias del Toyota demuestran que todavía existe alguna especie -en peligro de extinción- dentro de la familia de los auténticos todoterrenos. Con su caja de marchas reductora, como mandan los cánones off-road, es capaz de transitar entre las piedras como lo haría una serpiente o una lagartija.  

 

 

El Toyota Hilux camina despacio, pero seguro hasta superar los obstáculos que se encuentra por las laderas. Pocas sensaciones resultan más emocionantes que engranar las relaciones (cambios) cortas y sentir la máxima potencia -y la mínima velocidad- en cada una de sus ruedas.

Al contrario que sucede con los vehículos SUV o Sport ¿Utility? Vehicule, el Hilux te sacará de (casi) cualquier atolladero. Pocos son los parajes que no ha conquistado esta bestia nipona, construido para resistirlo todo.

Desde luego que a los americanos les vuelve locos esta afición por cabalgar con un buen 4X4 por los peñascos más grandes que te puedas echar a la cara. Superar los retos de la madre Naturaleza, constituye todo un emocionante desafío apto solo para aquellos que saben cómo se activan los pasadores.

El vídeo de un Toyota Hilux escalando entre las rocas nos muestra la lucha entre el hombre y el medio natural. No hay ningún conjunto de riscos que con un buen recorrido de suspensiones y un poco de destreza, se le resistan.

Por cierto, (ad) mira cómo se balancea el vehículo y se inclina hasta tocar con la puerta del conductor con los enormes pedruscos. No te preocupes, solo se trata de un punto de apoyo para seguir con la gesta. ¡Qué pena que ya no se fabriquen tanques así!

 

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