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Prueba Abarth 695 XSR Yamaha: abstenerse tuneros

En esta prueba del Abarth 695 XSR Yamaha vas a poder descubrir el verdadero poder del escorpión en las carreteras de Cerdeña. ¿Te subes conmigo?

Imagen de perfil de Rodrigo Fersainz

Antes de entrar en profundidad en esta prueba del Abarth 695 XSR Yamaha quiero hacerte una aclaración... Años después de que Abarth se independizase como marca, sigue habiendo arreglamundos de bareto que dicen que cada uno de sus vehículos no es más que “un Fiat con escorpión”. Bien, vale, vuélvete a casa de mamá a forear de coches, pero no te subas en uno, no vaya a ser que cambies de opinión y dejes de ser el rey de tus colegas.

Pero no te preocupes, que hasta en esto voy a hacer yo tu trabajo, que al fin y al cabo, para eso me pagan. Y ya puestos, voy también a poner cara de pena porque voy a pasarme el fin de semana currando… o, lo que es lo mismo, dándole zapatilla al nuevo Abarth 695 XSR Yamaha por Cerdeña -que espero que tenga muchas carreteras y con curvas, que nunca he estado por ahí y las islas siempre parecen pequeñajas en los mapas-.

 

Fotos: Prueba Abarth 695 XSR Yamaha

 

Menos mal que haberlas, ‘haylas’, porque todas y cada una de las 1.390 unidades de este coche desarrollado por Abarth y Yamaha (695 con techo abierto y otras tantas, cerradas) piden guerra, y no sólo por estética, aunque por fuera también sea de lo más pintón: inserciones de carbono por dentro y por fuera, dentro y fuera del coche. Además, el volante es de piel y Alcantara con aplicación en la parte superior y radios de fibra de carbono, algo en lo que yo no me fijé mucho cuando este modelo se vio por primera vez en el pasado Salón de Ginebra 2017… Sigo con el ‘tuneo’: difusor y escapes Akrapovic. Ajajá…

La hora de la verdad: prueba del Abarth 695 XSR Yamaha

Me coloco en el baquet y, al rato de estar jugueteando con el asiento y poner cara de que todo está controlado (la gente de la marca me empieza a mirar raruno), consigo encontrar una postura casi cómoda para mis 1,90 m en un asiento que no se regula en altura y ante un volante que tampoco lo hace en profundidad.

 

Fotos: Prueba Abarth 695 XSR Yamaha

 

Y ahora, arranco. Y me quedo embobado con el sonido de este ‘modesto’ 1.4 T-Jet turboalimentado de 160 CV acoplado a tan acertado conjunto. Además de los mencionados escapes, este modelo, a diferencia del Abarth 595 Pista, por ejemplo, tiene el sistema Dual Mode con válvula activa, que puedes regular a placer con un mando a distancia. Y ni que decir que puestos a jugar, lo dejo abierto todo el rato. Piso el acelerador y la entrega del par motor es más progresiva que en el Abarth Competizione, por lo que, aunque las prestaciones son menores, en curvas de montaña es más manejable y no tienes que estar peleándote con una dirección que flota (la del Competizione) cuando le metes el zapatazo a tabla, por mucho autoblocante que intervenga enseguida. Aquí, no. El cambio dispone de un pomo metálico que le da un tacto mucho más cómodo y ‘racing’ al mismo tiempo, si bien cuesta un poco más que en Competizione encontrar las marchas.

Aunque caen aguaceros intermitentes, me lo estoy pasando bomba, pero tengo que cerrar el techo de lona si no quiero tener que pagarles a los anfitriones la restauración del habitáculo. Que por cierto, no tiene que ser nada barato, porque está muy bien rematado (de nuevo, es la fiesta de la piel, la Alcantara y el carbono). Y a cambio, está bien que el bramido del motor se escuche mejor en todas las situaciones, dado que la diferencia estructural entre el coupé y este con capota no penaliza el 695 XSR Yamaha abierto. 

 

Fotos: Prueba Abarth 695 XSR Yamaha

 

Empieza a llover fuerte y hay que tener un poco más de cuidado en las montañas de Cerdeña con el Abarth 695 XSR Yamaha de esta prueba. Pero su pisada es muy buena y es divertido irse dejándose envenenar por este escorpión, que trae de serie: suspensión trasera Koni en combinación con muelles Eibach, llantas de aleación de 17" Supersport con acabado en negro mate, acabados Satin Chrome para manillas y soportes de emblemas, franjas laterales y aplicaciones de los parachoques en rojo combinadas con las pinzas de freno rojas, y sistema de frenos con discos perforados.

Esta versión se puede personalizar aún más con el kit de transformación, "que incrementa la potencia hasta los 180 CV, mejora la maniobrabilidad mediante el uso de la suspensión delantera KONI con válvula FSD (Frequency Selective Damping) y permite una frenada todavía más rápida gracias a las pinzas Brembo de cuatro pistones, en combinación con los discos perforados y autoventilados de 305x28mm y las pastillas de freno Ferodo HP 1000/1 de altas prestaciones", dicen desde Abarth, en una de las paradas. Yo pongo cara de “qué pena no tener eso aquí” y en cuanto miran para otro lado, vuelvo a salir haciendo ruedas del aparcamiento para darme otra vuelta, ahora sí, en plan tranqui, para no irme sin probar el sistema UconnectTM 7" HD LIVE con la integración de Apple CarPlay (para recibir y gestionar mensajes, llamadas, Apple Music…), la climatización con las ventanillas subidas sin miedo a perder algo de potencia…

Esta es otra parte de la magia de los Abarth, y concretamente, de este 695 XSR Yamaha, que se puede disfrutar tanto en las escapadas del fin de semana, como en un circuito o a diario, de camino al trabajo. Eso sí, si además eres un fanático de la marca, Amarth permite a sus clientes obtener el Paquete VIP especial, con dos entradas para los Abarth Days del próximo 20 de mayo, en Italia y en el Reino Unido; una entrada para un visita gratuita de los talleres Officine Abarth de Turín, un exclusivo juego de litografías Abarth 695 XSR Yamaha, y el paquete 'Faster Sons' de Yamaha que incluye camiseta, jersey y gorra, y el póster con marco efecto Carbon Look. ¿El precio? Hablaremos de él en cuanto nos lo faciliten, pero, ¿cuánto cuesta un capricho tan divertido?

 

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