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Prueba McLaren 620R: ¿la máquina perfecta existe?

Imagen de perfil de Rebeca Álvarez
Prueba McLaren 620R
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9 10

Nuestro veredicto

Ahora que tenemos la prueba del McLaren 620R, el McLaren de carreras para el día a día, sabemos muchas más cosas. Por ejemplo, que es un coche de competición ligeramente ablandado en lugar de un Sports Series inflado. Aunque usando el 570S GT4 como base, en realidad es mucho más poderoso.

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Coches deportivos

Los coches deportivos nos hacen soñar despiertos: grandes prestaciones, promesa de sensaciones al volante, de una conducción sin igual. Los hay grandes, pequeños, bonitos, feos, caros y baratos. Pero todos ellos tienen en común una cosa: si merecen la pena, están aquí. ¡Sigue el link!

El reglamento del automovilismo mantiene los motores de los coches GT4 reducidos a 506 CV (o menos), pero con la normativa debidamente guardada, el V8 de doble turbo y 3.8 litros de McLaren ahora alcanza un máximo de 620 CV. Lo que son 20 CV más que el 600LT y lo que le convierte en el “acceso a gama” más potente de McLaren Automotive.

Encasillarlo es en realidad difícil… Que esté homologado para circular por carretera significa que no puede competir en ninguna serie, pero probablemente tampoco sea amable para un uso frecuente de en carretera. Pero es realmente atractivo. 

De serie, permite elegir entre 32 configuraciones en la suspensión mecánicamente ajustable, aunque de manera opcional se puede elegir la configuración adaptativa de McLaren, que se maneja a través de un dial en el interior, dependiendo si lo utilizarás más en carretera o en circuito. 

 

Prueba McLaren 620R

 

El juego de neumáticos slicks es opcional y se puede quitar y poner sin ningún cambio de chasis. Por lo tanto, podrás conducir hasta la pista con los neumáticos de carretera P Zero Trofeo R estándar, cambiar a slicks en el paddock y luego volver a casa horas más tarde con los neumáticos de carretera aún intactos. Suponiendo que hayas enviado a un amigo en un camión con las ruedas de repuesto, claro.

También monta un alerón trasero fijo del GT4 y una luz de freno integrada para que sea legal su uso en carretera y se puede modificar a través de diversas configuraciones de carga aerodinámica, obtenido hasta 185 kg. En el interior, puedes hacer uso de las cámaras y telemetría para ver tus progresos y tiempos por vuelta (o grabar el accidente que te dará fama en YouTube).

 

Prueba del McLaren 620R: de la calle al circuito

Nuestra prueba del McLaren 620R comienza en la carretera, donde en realidad este McLaren es más emocionante. Se conduce con suavidad y refinamiento, algo muy poco común en los coches con motor central y chasis monocasco de carbono. 

Elije la toma de aire del techo -serías tonto si no lo haces- y escucharás cómo traga las bocanadas de aire, mientras que las curvas más duras provocan el tintineo y el ruido de los arneses de carreras sin usar, que se deslizan (en carretera, deberás usar el habitual cinturón de tres puntos). 

 

Prueba McLaren 620R

 

La suspensión también es implacable, incluso en su configuración más suave, aunque está lejos de los niveles de comodidad que esperamos de McLaren. Si el uso mayoritario va a ser en carretera, probablemente desees la configuración adaptativa, principalmente porque permite la elevación del frontal. Pero si eres un poco masoquista, encontrarás muchas virtudes en los amortiguadores estándar. 

Pero para dar sentido al McLaren 620R también necesitas llevarlo a la pista. A McLaren nunca le ha faltado agarre, precisión y velocidad en carretera, pero ir un paso más allá del Sport Series ha dado como resultado un coche cuyos límites sería un tontería explotar en carretera. Y en el circuito, todo encaja: muestra toda la seriedad de un coche GT4, pero con mucha más potencia y sin el estrés de las carreras: no verás en tus espejos a nadie frenando tarde, solo estás jugando a tu propio ritmo. 

Poner los slicks y aumentar la carga aerodinámica establece un nivel de talento muy superior al de cualquier superdeportivo estándar en un día de pista y uno al que no puedes subir si su billetera no paga una licencia de carrera. Pero a la inversa brinda tanta confianza que pronto te sientes atraído sin poder hacer nada, deseando pasar horas y horas mejorando tu juego para sacar lo mejor de este coche. Su poder adicional sobre un GT4 significa que hay más que aprender (y más que fastidiar). Va más allá de lo que ofrecen sus rivales deportivos en la carretera -GT3 RS, 488 Pista…- sintiéndose más liviano, más firme y mucho más profesional. 

 

 

A bordo del McLaren 620R

Todo lo que sabemos y amamos de los coches de carretera de McLaren (parabrisas enorme, visibilidad fantástica, posiciones perfectas de los pedales y ergonomía) está presente y es correcto. Hay también una jaula antivuelco y unas correas rojas para ayudarlo a cerrar las puertas de mariposa. Probablemente nos ahorrarían algunos rubores en otros modelos de la gama de McLaren.

Acomodarse en los asientos deportivos de carbono no es fácil, pero estarás cómodo en ellos una vez que lo hagas. Hay más Alcantara y carbono visible que en el 600LT, pero alfombras y guantera han desaparecido y la consola central se ha elevado, acercando los botones del modo de conducción para cuando estés atrapado por el arnés. 

El aire acondicionado, el estéreo y la navegación por satélite son opcionales, pero sin coste (salvo que quieras pagar por el sistema de audio Bowers&Wilkins); recomendamos encarecidamente el aire acondicionado, independiente de si lo usas para pistas o para carretera. 

 

Conclusión

Su precio de entrada es de 250.000 libras o 277.437 euros al cambio actual -sin slicks ni toma de aire en el techo- es un poco elevado si lo comparamos con modelos como el 600LT… pero el McLaren 620R será más especial, con solo 225 unidades fabricadas, y ofrece mucho más. Tienes además la opción de elegir entre tres colores de serie: naranja McLaren, blanco Silica, y negro Onyx, todos ellos junto a la decoración GT4 que ves aquí. 

 

Prueba McLaren 620R

 

Acelera de 0 a 100 km/h en 2,9 segundos y alcanza los 321 km/h, mantiene el cambio automático de siete velocidades (aunque con levas alargadas) de los Sport Series. El espacio de almacenamiento también permanece bajo el capó delantero, que es lo suficientemente grande para dos cascos, como mínimo. 

Si no te interesan los ‘track days’, el McLaren 620R de esta prueba tampoco lo hará. Llena un vacío en el mercado que tan siquiera sabíamos que existía y casi necesitas un PowerPoint para entenderlo completamente. Y aunque sabemos que no muchas personas conducirán uno de estos con slicks en el circuito y luego lo llevarán de vuelta a casa por carretera, el concepto es realmente atractivo.

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