Prueba del Skoda Superb Sleeper: porque un familiar de 476 CV es todo ventajas

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Y además de ser todo ventajas, este Skoda Superb con más de 400 CV es legar para su uso en carretera. Una modificación de RE Performance perfecta para dar un buen susto al BMW M3 Touring o al Audi RS 4.
¿A qué viene que publiquemos esta prueba del Skoda Superb? Encima, de una unidad del año 2023, con la nueva generación del coche familiar ya en las calles. Pues porque se trata de un homenaje por todo lo alto al modelo de Skoda, que vendió entre 2015 y el año pasado 860.000 unidades en todo el mundo. Aunque esta de aquí es muy especial.
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Se trata de un sleeper en toda regla. Un wagon con capacidades de coche deportivo de alto rendimiento y una estética sensacional. Obra de los chicos de RE Performance, famosos por convertir motores turbo de serie en auténticas joyas.
Al volante del Skoda Superb Sleeper de RE Performance
Como podrás observar, a nivel de diseño, es un coche de serie. De color verde metalizado, con múltiples detalles cromados y un interior de cuero ocre muy elegante. De hecho, se trata de la edición Laurin&Klemen. La más elegante y exclusiva.
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Bajo el capó monta un motor 2.0 TSI turbo de 276 CV con caja de cambios automática DSG de doble embrague y tracción integral mediante un diferencial Haldex. Así que viene bien armado de concesionario, pero siempre se puede ir un poco más allá.
RE Performance ha realizado una reprogramación y modificaciones varias para alcanzar 476 CV de potencia. Ahora puede acelerar de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos y alcanzar 250 km/h de velocidad máxima limitada. Nada mal, pero lejos de los 365 km/h del Skoda Octavia vRS Bonneville del mismo preparador.
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En cualquier caso, se ha colocado un turbocompresor Garret PowerMax con mayor presión, una nueva admisión, intercooler de mayor tamaño, suspensión K&W con 50 mm menos de altura y frenos AP Racing con pinzas de 6 pistones delante, discos de 390 mm y de 330 mm detrás. Y latiguillos metálicos de Goodridge, claro.
Por lo demás, parece un Skoda normal y corriente. No hay un ruido excesivo al arrancarlo que te haga inclinar la oreja o elementos especialmente vistosos. Aunque a la hora de pisar el acelerador en modo Sport, toda la furia se desata y tu cara se vuelve pálida. No vacila. Simplemente, echa a volar y mantiene el aplomo en las curvas gracias a sus nuevas suspensiones.
¿Que si nos gusta? Este es el coche que muchos necesitamos. Ni siquiera hacen falta motores de 6 u 8 cilindros. Ni millones de caballos y ruedas gigantes. Solo un coche práctico y funcional, que brinda un confort espectacular. Incluso con asientos calefactados en las plazas traseras, un enorme maletero y abundantes botones físicos.
Un coche en el que el conductor encontrará bajo el capó una potencia descomunal solo cuando sea necesario, bien gestionada. Con un sonido espectacular cuando es el momento y acabados a la altura, hecho para disfrutar de largos viajes y rutas. Skoda sabe mucho de ello...
Nuestro veredicto


