Pasar al contenido principal

Prueba Volkswagen T-Roc 1.0 TSI. ¿El mejor de la gama?

Crossover urbano de manual

Imagen de perfil de Luis Guisado
Un crossover urbano de libro

Antes de leer la prueba del Volkswagen T-Roc 1.0 TSI de 115 CV párate a pensar qué es lo que está demandando la gente últimamente. Exacto: ahora la moda está en los crossover urbanos. Echa un vistazo a los rivales del Volkswagen T-Roc y te llevarás una foto de lo que se ve en las calles de cualquier ciudad. Tampoco te pierdas el más pequeño de la familia alemana, el Volkswagen T-Cross.

Una duda lógica: ¿gasolina o diésel?

Para añadir más leña al fuego, sobre todo para aquellos apasionados que 'odian' los SUV y prefieren los segmentos clásicos, Volkswagen ha anunciado de que habrá un Volkswagen T-Roc Cabrio antes de lo que pensamos. Desde luego, no dan puntada sin hilo: parece que ofrecen al mercado exactamente lo que necesitan.

Como ya sabrás si has leído nuestra información acerca del nuevo Volkswagen T-Roc, en la marca hablan de él como de un 'smartphone' con ruedas, y lo cierto es que la conectividad es uno de sus puntos fuertes: ya sea con Car Play o Android Auto, tienes una especie de 'coche conectado' a la última. De todos modos, con el cuadro de relojes digital, también han conseguido que los clientes apuesten por el navegador 'de la casa', ya que tiene su reflejo en el Digital Cockpit.

Motor 1.0 TSI de 115 CV en el T-Roc

Todo está muy bien, pero ahora lo que interesa es la prueba del T-Roc 1.0 TSI 115, así que allá vamos. Creo que el motor de 999 cc y 115 CV es bastante chulo. Le queda bien a cualquiera de los coches nuevos que puedas pensar: ya sea el Seat Ibiza o incluso el Seat Ateca.

Las bondades de este pequeño propulsor están en la alegría típica de los motores pequeños que no tienen mucha masa que mover: a partir de las 2.000 vueltas sube de manera muy lineal hasta más allá de las 5.000 rpm. No se le notan baches de potencia en parte gracias a la utilización del turbo, un aliado esencial a la hora de 'darle vida' a este tipo de motores.

Durante la prueba de este Volkswagen T-Roc 1.0 TSI 115 he conseguido un consumo más que aceptable: unos 6,8 litros en conducción real, bastante menos que el Volkswagen T-Roc 2.0 TSI de 190 CV (prueba). Quizá el handicap de este último se encuentra en la tracción 4Matic y el cambio DSG, que son obligatorios y añaden peso (y euros) al producto final.

Dinamica del Volkswagen T-Roc

En marcha, el T-Roc 1.0 es un coche cómodo. A velocidades de autopista apenas se oye el murmullo del aire y del motor, aunque sí es cierto que sientes la vibración del tricilíndrico (y notas ciertos sonidos procedentes de los neumáticos). Nada del otro mundo, es cierto, pero como es lógico le falta el refinamiento de motores de más cilindros.

En cuanto a la suspensión, tiene un toque 'firme', pero no duro, que se une a una gran estabilidad lineal para generar una sensación de alta calidad de marcha. Ese tarado tirando a firme no quiere decir que el Volkswagen T-Roc sea un devoracurvas, aunque mantiene el tipo. 

Durante la prueba de este VW T-Roc 1.0 115 he conducido por todo tipo de terrenos (asfaltados) y, aunque me lo he pasado bien en zonas de curvas, cuando subes el ritmo notas que sufre: un centro de gravedad elevado y un terreno que no es el suyo le pasan factura: aparece algún cabeceo y balanceo. De todos modos, si buscas deportividad, quizá deberías estar leyendo la prueba del Volkswagen Polo GTI...

Sin embargo, si mantienes todo bajo control, el T-Roc 1.0 te dará satisfacciones. Y eso significa recorridos interurbanos y urbanos placenteros en los que no sientes que el motor se queje por ir bajo de vueltas y disfrutando de una maniobrabilidad fuera de toda duda.

En este aspecto, sí que encuentro mejorable una cosa: la visibilidad. Con una cintura elevada, especialmente en el portón, pierdes un poco de visión a la hora de maniobrar o de aparcar en línea. De hecho, si el coche de detrás no es especialmente alto, puede que incluso lo pierdas de vista. El sensor de aparcamiento con indicación gráfica es de ayuda, aunque, si puedes, deberías optar por el paquete de extras que incluye la cámara: se llama Comfort Pack y por 900 euros te incluye además el portón eléctrico y el asistente de luces.

Interior del Volkswagen T-Roc

Solo me queda hablar del interior. Como te puedes imaginar, los milagros no existen y por dentro no vas a encontrar el espacio de un Volkswagen Sharan. A pesar de esto, la plataforma MQB-A0 que comparte con modelos como el propio Arona o el Volkswagen Polo permite aprovechar muy bien el espacio. La única medida que permanece inalterada es la distancia de los pedales al centro de las ruedas delanteras: todas las demás se pueden modificar.

Eso significa que hay espacio de sobra en las plazas traseras para las piernas, aunque tres ocupantes igual van más pegados de lo que les gustaría. Tanto en la parte trasera como en la  delantera unos asientos de buen mullido y posición ayudan a pasar tiempo sin necesidad de que tus riñones pidan el cambio.

Para terminar con la prueba del Volkswagen T-Roc 1.0 TSI, solo te diré que he llegado a la conclusión de que es el mejor T-Roc que te puedes comprar. No es el más potente, pero el T-Roc más potente tampoco te va a dar un feeling de deportivo. Tampoco se puede decir que gaste poco, pero sí una cifra adecuada. Y luego está el precio. Es algo más caro alguno de sus rivales, pero también es cierto que es el que ofrece una imagen más actual. Claro, ser el último en llegar también tiene sus ventajas...

Vale. Odias los crossover. ¡Aquí tienes muchos más coches para elegir!

Lecturas recomendadas

Lo último en Top Gear