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Prueba Volkswagen T-Roc 2.0 TSI 190

Imagen de perfil de Luis Guisado
El más potente T-Roc de gasolina

El segmento de los SUV urbanos está de moda. Tanto es así, que el año pasado es el cuarto que más creció, quitando cuota incluso a los modelos compactos. Así que aquí estoy yo, ante la prueba del Volkswagen T-Roc 2.0 TSI de 190 CV. Un coche chulo de un segmento chulo. Uno de los coches nuevos que se van a poner de moda.

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El modelo que tengo frente a mí 'se llama' Volkswagen T-Roc 2.0 TSI 4Motion y es el tope de gama en gasolina, lo que quiere decir que no es barato, ya que su precio de tarifa es de nada menos que 33.990 euros.

El motor del T-Roc 2.0 TSI de la prueba es el mismo cuatro cilindros que también montan otros modelos como el Seat León Cupra (prueba) o el Volkswagen Golg GTI (prueba), aunque en este caso se sitúa en la parte baja: declara 190 CV. Además, únicamente existe la opción de comprarlo como 4Motion y caja DSG. En este sentido, si quieres algo menos complejo, a lo mejor te interesa echar un vistazo a la prueba del Volkswagen T-Roc 1.0 TSI de 115 CV con tracción delantera y cambio manual.

Con estos datos me dispongo a empezar la prueba. Giro la llave y el típico sonido de arranque de los motores de inyección directa me recibe. Luego la reina la suavidad clásica de este propulsor.

Un vistazo alrededor me recuerda que el Volkswagen T-Roc es muy parecido al Volkswagen Polo. No, no lo veo malo. La pantalla central de ocho pulgadas es de serie y funciona bien. ¿Qué quiere decir eso? Que responde con rapidez y es fácil de manejar. Seguro que ya estás pensando que siempre estamos haciendo la pelota a Volkswagen, pero verdaderamente pienso que ofrecen la mejor solución.

Eterna duda: Seat León o Volkswagen Golf

Al iniciar la marca en ciudad, noto que el T-Roc de la prueba está en su salsa. Mide 4,23 metros de largo (casi lo mismo que el solvente Opel Mokka X: 4,27) y su maniobrabilidad está fuera de toda duda. La dirección no presenta problemas ni encuentro demasiado inconveniente en que lleve unos enormes rodillos de 19" con unos Bridgestone de perfil bajo. 

Por cierto, quizá te preguntes por qué cito al Mokka y no a otro: en VW se han fijado en este modelo como una de las referencias... y razón no les falta, ya que es un producto bastante solvente. De todos modos, hay cinco rivales del Volkwagen T-Roc que son serias alternativas.

Prueba del T-Roc en carretera abierta

A pesar de lo que puedas pensar, el T-Roc de 190 CV no es un modelo deportivo. Quizá porque lleva en la mochila el sistema 4Motion, la caja DSG y las ruedas tan grandes, echo en falto algo de brío a la hora de pisar un poco más de la cuenta (en una incorporación, no pienses mal). Con esto no quiero decir que no ande, sino que no puedes esperar un nivel de prestaciones elevadísmo.

Pero el motor empuja bien. Durante esta primera prueba del Volkswagen T-Roc TSI de 190 CV he podido comprobar que el bloque sigue dando su mejor cara en la zona media del cuentavueltas. Empieza a empujar un pelín antes de las 2.000 rpm y estira hasta más allá de las 6.000. Mi opinión: más allá de 5.000, solo haces ruido y gastas gasolina, porque no se siente una ganancia clara en velocidad.

Echa un vistazo a la prueba del VW T-Roc TDI 150

El comportamiento dinámico es bueno. En autopista, donde ruedas a 2.000 rpm a 120, quizá se podrían filtar mejor los pequeños baches y el ruido del aire, pero no llega a molestar. Cuando sales de ese terreno, su buena puesta a punto impide que conducir sea aburrido.

El tarado de las suspensiones es tirando a firme (muy acorde con el acabado Sport, el único al que puede pertenecer el TSI 190) y eso se traduce en que apenas balancea o cabecea en carreteras de montaña o interurbanas. Además, siempre que no pierdas la cabeza, es un coche que disfruta de un buen guiado al que sin duda ayuda el XDS. Además, con la tracción 4Motion puedes tener ese plus de seguridad en terreno resbaladizo o en mal estado. No, de salir a hacer una excursión por campo ni hablamos.

 

 

 

 

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