Prueba Ford Focus ST: 250 CV cargados de emociones

En esta prueba del Ford Focus ST te cuento a fondo lo que he podido exprimir el nuevo motor de 250 CV y sus sensaciones al volante. El compacto americano cada vez es mejor.

8 10

Nuestro veredicto

Hablar del Ford Focus ST nos hace remontarnos hasta el año 2002, cuando la marca americana decidió sacar al mercado la primera variante deportiva de su popular compacto con el apellido ST (Sport Technologies). Por aquél entonces el Focus ST se lanzó con un motor de gasolina Zetec de 2,0 litros y 170 CV de potencia, para diferenciarlo de las variantes estándar. La evolución por tanto ha sido brutal en el compacto deportivo de Ford.

Y aquí estoy yo para contarte en esta prueba del Ford Focus ST, todo lo que necesitas saber del motor 2.0 Ecoboost de 250 CV y 360 Nm de par, que lleva esta nueva generación.

¿Cómo se ve y se escucha desde fuera?

Cuando lo ves en directo, una cosa queda muy clara: no pasa inadvertido. Los cambios estéticos añaden nuevas ópticas delanteras, paragolpes delantero y trasero, capó más agresivo y la parrilla de panal de abeja más estrecha.

El kit de carrocería del Ford Focus ST, incluye faldones laterales, parachoques trasero específico, con la zona negra más extendida que en el modelo anterior, escape doble central de forma poligonal y un gran spoiler de techo. Monta llantas de 18 pulgadas de serie color grafito, aunque puedes pedir unas de 19” por si te parece poco.

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El sonido que produce su motor podría ser aún mejor, pero no puedo ponerle pegas sobre todo cuando acelero. De hecho ese sonido no ayuda a conducir el Focus ST de forma tranquila ni siquiera por ciudad. Me explico: desde que pulsas el botón de encendido y te sientas en sus asientos Recaro, aparece en tu interior una voz maligna que te impulsa a llevarlo al límite.

Su motor y chasis han mejorado. ¿Es cierto?

Efectivamente, como te decía al principio, la evolución es cada vez mejor. El motor de 250 CV del Focus ST le permite completar el 0 a 100 km/h en 6,5 segundos. Se asocia únicamente con un cambio manual de seis relaciones diseñado por el equipo Ford Team RS, donde las primeras marchas son muy cortas para mejorar las aceleraciones y las dos últimas enfocadas hacia una conducción más confortable y “ahorradora”, en la medida de lo posible. Su consumo medio es de 6,8 l/100 km, aunque yo en la prueba no he podido bajar de los 9 litros.

Los técnicos han cambiado completamente la puesta a punto de las suspensiones para conseguir un comportamiento más ágil y deportivo. Con este objetivo se han modificado completamente los reglajes de los trenes rodantes, se han sustituido los amortiguadores por unos de tarado más enérgico y también cambian los muelles de la suspensión trasera. Asimismo, Ford ha trabajado en la revisión del control electrónico de tracción, que en este caso hace las veces de autoblocante.

La dirección asistida eléctrica es bastante directa y ha sido ligeramente recalibrada respecto a la generación precedente, pero tiene el mismo problema que ya tenía antes. En fases de aceleración, al Focus ST le cuesta transmitir la potencia al suelo y la dirección flota ligeramente complicando el guiado del coche.

Entonces... ¿Cómo se conduce?

El conductor del Ford Focus ST tiene la posibilidad de poder elegir entre tres modos del programa electrónico de estabilidad (Estándar, Sport y Off) según el tipo de conducción que desee practicar. Ya que no puedes elegir entre varios modos de conducción, al menos hay que agradecer este detalle. Con el modo Estándar los controles de estabilidad y tracción están totalmente activos y apenas dejan jugar con el coche. El modo Sport es sin duda el más divertido para afrontar un tramo de montaña, ya que nos permite jugar con la trasera hasta cierto punto, que por cierto se muestra muy viva.

Da igual en el régimen de giro al que ruedes: el motor está dispuesto a empujar con contundencia y esa sensación me gusta. No es especialmente brusco y su respuesta es tan intensa como lineal y progresiva. Es un coche claramente pensado y creado para el disfrute del conductor y ofrece todas las cualidades que se buscan en un coche con aspiraciones deportivas. En carretera te lo puedes llegar a pasar extremadamente bien sin sobrepasar los límites de la vía y sin poner en peligro a ningún otro usuario. El mero hecho de enlazar curva tras curva a un ritmo alegre, sin apenas inmutarse, es toda una bendición para los sentidos.

¿Qué me cuentas del interior?

Los asientos semi-baquet fabricados por la prestigiosa marca Recaro se incluyen de serie en el Focus ST. Se trata de unos asientos muy deportivos, perfectos para realizar una conducción alegre, pero que pueden llegar a cansar en trayectos largos debido al escaso mullido que tienen. Los conductores de cuerpo fino se acomodarán bien, si bien las personas corpulentas o con un poco de sobrepeso los encontrarán realmente incómodos debido a su excesiva estrechez. De hecho esto también ocurre en las plazas traseras.

La pantalla multimedia ahora es más grande y llega a las 8”. El nuevo ST propone también un nuevo volante deportivo de tres radios que se apunta a la moda de añadir la base plana con un aspecto más racing. En la parte superior del salpicadero encontrarás los tres indicadores correspondientes a la presión del turbo, la temperatura del aceite y la presión del aceite. Se añade una nueva palanca de cambios con el pomo en cromo satinado, pedales deportivos ST, iluminación en los pies de color rojo, manetas de las puertas en cromo satinado y embellecedores de aluminio en los umbrales de las puertas iluminados en rojo con el anagrama ST.

¿Cuál es tu opinión?

Pues después de la prueba del Ford Focus ST en la que he podido disfrutar del coche durante una semana, no tengo dudas de que es un coche más que interesante.

La única pega que le pongo es la dirección, como te decía anteriormente. Es bastante directa (solo tiene 1,8 vueltas entre topes) y muy rápida, pero adolece del mismo problema que presentaba la anterior generación: en aceleración pura la dirección se vuelve muy nerviosa, complicando la precisión y el guiado. Ha sido ligeramente recalibrada respecto al modelo precedente, pero sigue siendo demasiado asistida y muy sensible al estado de la carretera.

Aun así, nadie te podrá negar que te lo vas a pasar en grande conduciendo al límite con un coche así. El mayor disfrute te llegará cuando empieces a cogerle el tranquillo a una trasera tan viva.

¿Y el precio y sus rivales?

Si echamos un vistazo a los precios base de los principales compactos deportivos del mercado, que son rivales del Focus ST, se deduce rápidamente que el Ford es uno de los más económicos. El acabado ST+, el tope de gama, se factura de entrada sin extras en 32.925 euros (sin descuentos). Sólo el Renault Mégane Coupe RS 275 (31.850 €) es un poco más económico que el Ford, que a su vez es 1.000 euros más barato que el Seat León Cupra 5p 290 CV manual (33.950 €).

El resto de rivales están claramente por encima: Volkswagen Scirocco R (38.770 €), Opel Astra OPC (38.000 €), Alfa Romeo Giulietta QV (38.850 €), Honda Civic Type R (34.500 €) y Peugeot 308 GTI by Peugeot Sport (35.400 €), todos ellos sin posibles descuentos aplicados.

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