Opinión: ¿cuál es el mejor BMW Serie 3 de la historia?

40 años de una berlina que busca imagen, dinamismo y calidad. ¿Con cuál te quedas?

La pregunta que propongo hoy es complicada y soy consciente que diga lo que diga voy a tener a mucha gente en contra, ya que estoy entrando en el universo de los gustos personales y ya sabéis, para gustos, colores: ¿cuál es el mejor BMW Serie 3 de la historia? Sin duda es uno de los coches más importantes de la historia de Europa y se ha convertido en uno de los sedán más interesantes de todo el planeta. Ahora bien, elegir cuál es el mejor es meterse en arenas movedizas.

Te interesa: prueba BMW M3, ¡e//Mocionante!

Tengo la sensación de que hay dos generaciones que levantan pasiones entre los seguidores de BMW: el BMW Serie 3 E30 y el BMW Serie 3 E46. Te recuerdo que el BMW Serie 3 empezó su andadura en 1975 con la generación E21, que sustituía a la familia 2002. Ese concepto fue evolucionado en el E30, con la llegada de la versión de cuatro puertas y más tecnología: inyección electrónica, suspensión independiente en ambos ejes, frenos de disco en las ruedas delanteras. Las versiones de seis cilindros con el motor M20 son un buen ejemplo de fiabilidad y calidad de rodadura, mientras que más adelante recibiría el primer motor diésel de seis cilindros de la gama. Por supuesto el BMW Serie 3 E30 es uno de lo mejores Serie 3.

 

 

Por supuesto, el BMW M3 E30 colabora para hacer que la imagen del E30 sea realmente potente e interesante. Con él, las ventas de BMW despegaron y fue un éxito rotundo. Bajo mi punto de vista, el E30 combina imagen, un buen chasis y motores fiables. Su sustituto fue el E36 y estéticamente perdió algo de su encanto, con los nuevos faros cubiertos por un cristal y una carrocería poco evolucionado. El salto fue importante en términos de imagen y se podría considerar que el E36 fue el primer Serie 3 moderno: no obstante, a mi nunca me terminó de entrar por los ojos, cuestión de gustos.

La cuarta generación del BMW Serie 3 llegó en 1998 y el salto en términos de calidad de fabricación me parece importante. En el exterior destacaba por los nuevos faros y pilotos traseros, aunque donde bajo mi punto de vista la evolución fue brutal, fue en el interior: el salpicadero orientado hacia el conductor ofrecía una sensación de empaque y robustez mucho más lograda: buena calidad, mandos claros y la sensación de estar en un coche especial. El E46 fue un éxito rotundo por su mix entre chasis muy refinado y un diseño que, en ese momento, estaba por delante de sus rivales alemanes: solo en el año 2002 se comercializaron más de medio millón de ejemplares. 

 

 

Más tarde llegó el BMW Serie 3 E90 y la evolución no fue bien vista para muchos en el apartado estético. El exterior ofrecía una imagen algo más agresiva, algo más deportiva, pero en el interior se quedaba atrás la personalidad del E46 para volver a la simpleza de líneas, un diseño sobrio y de una calidad altísima, pero yo personalmente me quedo con el interior del E46. La verdad es que no voy a entrar a valorar la fiabilidad de todos los motores en cada generación: personalmente creo que un BMW debe estar asociado siempre que se pueda a los seis cilindros en línea, aunque la verdad es que hay que tener cuidado con los motores diésel especialmente en el E46 y el E90, con fallos muy comunes en el turbo o el caudalimetro. 

El último de la familia es el BMW Serie 3 F30, lanzado ya en el año 2011. El interior recuerda ligeramente al del E30, con un salpicadero sencillo, de una gran calidad y con un énfasis puesto en la tecnología y la conectividad. No está mal pero no creo que vaya a pasar a la historia por ser el mejor Serie 3 de la historia, especialmente teniendo en cuenta lo fuertes que están algunos de sus rivales, especialmente Audi con el A4. También fue la generación con el que el BMW M3 dejó de tener dos puertas y que montó por primera vez el uso de motores de tres cilindros en el Serie 3.

 

 

Toca decidir: yo lo tengo bastante claro. Creo que el mejor BMW Serie 3 de la historia es el E46, junto con el E30 en una posición muy cercana. Por supuesto, las experiencias personales son cruciales a la hora de elegir uno u otro y, como te decía antes, aquí es muy difícil poner a todos de acuerdo. Creo que después me quedaría con el E92, sí, la versión coupé del E90: su diseño exterior me parece redondo y asociado al motor N55 es una auténtica gozada. ¡Qué difícil elegir solamente uno!

Tags

  • BMW