Mira cómo los drones hacen más emocionante el Mundial de Rallys

El Mundial de Rallys no es perfecto, pero gracias a los drones lo puedes ver mejor que nunca. Imágenes antes imposibles que ahora forman parte del espectáculo.

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Sobre el papel, el WRC (World Rally Championship) tiene todo lo que necesita para resultar espectacular: coches de más de medio millón de euros muy potentes y, preparados con la mejor de las tecnologías para afrontar y superar cualquier tipo de terreno del planeta.

Por su parte, el calendario de 13 carreras se extiende por todo el mundo y pasa por lugares fascinantes e inhóspitos. El resultado es siempre de lo mejor que puedes encontrar hoy en día en Youtube.

Sin embargo, a pesar de todo esto, los rallys han perdido las grandes audiencias de antes. Seguro que todos echan de menos la época dorada de los Grupo B. Es una pena, porque nunca se había visto ir rápido fuera de la carretera como ahora.

Cuando las chifladas regulaciones del Grupo B entraron en vigor, los fabricantes tuvieron carta blanca para hacer las locuras con los coches que siempre habían soñado. Basándose en la mayoría de los casos en coches originales de carretera se crearon más de 200 modelos diferentes. Los resultados fueron impresionantes y abrumadores.

Se cautivó al público más allá de los fieles seguidores de siempre. Mares de espectadores acompañaban a los coches a los lados de los caminos y carreteras. Solo se movían cuando el parachoques delantero rozaba sus espinillas. Eran muy rápidos y peligrosos.

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Demasiado peligrosos. Tuvieron un final prematuro en 1986, solo cuatro años después de su introducción, cuando Henri Toivonen y su copiloto Sergio Cresto murieron en el Rally de Córcega. Fue un accidente fatal ya que no solo murieron los dos participantes, sino también los deportes sin regulaciones y controles exhaustivos.

Durante los últimos 30 años no se ha recuperado aquel interés. En su lugar, la audiencia ha disminuido constantemente por una mezcla de factores, entre los que no debe olvidarse la dificultad de acceder a las imágenes y, que ha llevado a los espectadores a desconectarse.

Independientemente de la época siempre ha sido un deporte con un gran atractivo visual. Es difícil resistirse al menos a eso. Ese espectáculo visual de ver cómo los coches escupen fuego a la máxima velocidad por los lugares más remotos del mundo, mientras derrapan por hielo, arena o asfalto. ¿Qué más se puede pedir?

Sin embargo, la forma en la que se ha grabado o fotografiado siempre ha sido la tradicional. La mayoría de las veces, con un señor en un lado en la carretera con la cámara en un trípode, a la espera del paso del coche o con alguna toma desde un helicóptero.

Ahora, los drones nos permiten ver el espacio entre la tierra y el cielo de una forma hermosa y hasta ahora nunca vista. Solo tienes que echar un vistazo a los vídeos que acompañan a esta noticia para darte cuenta de ello. Los drones en los rallys lo cambian todo.

Eso es gracias a la compañía china DJI que ahora patrocina el Campeonato Mundial de Rallys. Impresionantes imágenes con nuevos ángulos y perspectivas que se consiguen gracias a los drones y a los cuadricópteros. Bueno y también a las expertas manos de la gente que los controla.

Ahora, se puede decir que antes los drones tenían muy mala reputación: operaciones militares secretas, peligrosos para los seres humanos y, usados en la mayoría de las veces para hacer travesuras. Todo eso ha cambiado y, actualmente, es normal incluso que te lleven una pizza a la puerta de tu casa.

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La firma china DJI tiene un 70% de cuota de mercado entre los propietarios y consumidores de drones. En gran parte, ese éxito es debido a la facilidad con la que se pueden manejar sus drones y lo que son capaces de hacer.

Las imágenes que capturan son impresionantes. Se ajustan en altura y velocidad y persiguen el coche donde nadie llega. En definitiva, los drones dan una profundidad que un helicóptero o el fotógrafo de la cuneta y el trípode, no pueden dar.

Intrigado por la forma en la que hacen su trabajo, volé al Rally de Finlandia para verlos en acción con mis ojos polvorientos. Tradicionalmente, un equipo de cámaras requiere un gran camión, millones de cables y muchas personas. Por eso me quedé muy sorprendido cuando me encontré con el equipo de DJI del Campeonato Mundial de Rallys. El piloto Ferdinand ´Ferdy´ Wolf y el operador del cardán André Becker llegan en un coche compacto.

Es buen momento para decirte que el cardán es un mecanismo de suspensión, consistente en dos aros concéntricos cuyos ejes forman un ángulo recto, lo quel permite mantener la orientación de un eje de rotación en el espacio aunque su soporte se mueva. Esta disposición particular y un centro de gravedad equilibrado permiten que el objeto quede en el medio de un movimiento tridimensional. En los movimientos de enfoque correspondiente se alinearían en torno a la estructura y sería compensado automáticamente. Utiliza este principio como una brújula que, a pesar de los movimientos que hagamos, siempre permanece en equilibrio.

¿Dónde está el equipo? pregunto. Ferdy se señala los pies y veo dos bolsas grandes donde están los drones, junto con las baterías y las suficientes tarjetas de memoria para capturar dos etapas. Si quisieran, podrían reducir todo hasta dejarlo en una sola bolsa.

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Una vez que llegamos a la etapa, entramos en el bosque para encontrar el mejor sitio desde el que poder grabar todo. Esto requiere más razonamiento y preparación de lo que pensaba. Resulta que los coches del WRC de más de 300 CV son muy rápidos y, a pesar de que el dron Inspire 1 puede alcanzar los 80 km/h, tratar de seguir a Sebastian Ogier puede resultar complicado.

Por eso, es muy importante encontrar un espacio visualmente interesante para la cámara. El dron tiene que poder abarcar el mayor espacio posible. Al final, eligen una zona arbolada polvorienta que tiene un conjunto de saltos a medio camino.

No hay tiempo para las prácticas. Los coches empiezan a pasar y me doy cuenta de por qué André y Ferdy han necesitado casi 15 años para controlar así los mandos de los drones. Cuando los veo trabajar entiendo que se comunican de forma telepática. Mientras que el piloto intenta seguir los coches y capturar las mejores imágenes, el operador controla el cardán para no fallar en el encuadre.

Al mismo tiempo, hay que evitar chocar con los espectadores, los árboles y el tendido eléctrico entre otras cosas. Ah! y los coches, porque como puedes ver en los vídeos, les gusta acercarse mucho a los coches.

Yo pensaba que el dron subía y bajaba constantemente entre coche y coche, pero no se sabe con exactitud cuándo van a pasar, debe mantenerse en el aire todo el tiempo posible. Tan pronto como los oídos de nuestros dos protagonistas detectan el sonido del motor, comienzan a moverse para captar las mejores tomas posibles de los coches y pilotos más importantes.

El tiempo máximo de vuelo es de 15 minutos. Luego Ferdy tiene que ‘llamar a casa’ al Inspire 1 y cambiarle la batería. El otro modelo que usan es un Phantom 4, que puede mantenerse a unos nueve metros de altura durante 30 minutos, grabando todo lo que pasa a su lado en calidad 4K.

En definitiva, es una tecnología novedosa que aporta acción. Sin embargo, no es suficiente para que el WRC mejore. Se espera que el año que viene cambie la normativa de nuevo y mejore el espectáculo. Mientras tanto, puedes ver este deporte mejor que nunca gracias al uso de los drones.


Texto y Fotos: Rowan Horncastle

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