Prueba: Lexus RC F. Sí, es V8. Y sí, es atmosférico :)

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¿Cómo me tomo al Lexus RC F?

Buena pregunta. Es el coche ideal si quieres un BMW M4, pero no quieres un BMW M4. También puedes querer un Audi RS5, pero no un Audi RS5... Ya me entiendes: un deportivazo, pero sin necesidad de pasar por el aro 'mainstream'. Como los modernos, pero sin necesidad de montar en bici de piñón fijo.

El RC F utiliza bastantes cosas del Lexus IS F de 2008, lo que no es malo. Por ejemplo, la base del chasis es muy parecida, pero lógicamente añade nuevos elementos. Y luego está el motor. Los Lexus F utilizan motores V8 atmosféricos, lo que llama la atención en una marca que apuesta tan claramente por los híbridos y que pasa de los diésel (gracias). Eso sí: el Lexus RC 300h que ya hemos probado no podía faltar a la cita.

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El caso es que te puede parece el mismo bloque que en el caso del viejo IS F, pero lo cierto es que utiliza 200 piezas nuevas o evolucionadas, como por ejemplo unas válvulas de titanio o el nuevo diseño de la parte superior de la parte de los pistones. Ah, y además es capaz de cambiar el ciclo de combustión de Atkinson a Otto en función de las necesidades de potencia. Esto, que te puede sonar a chino, es efectivamente chino. Pero traducido quiere decir que para bajar el consumo no se aprovecha todo el recorrido del cilindro, por lo que baja el consumo (porque no se llena del todo la cámara). O algo así.

El resultado es que el Lexus RC F tiene 477 CV. Y eso mola. Sobre todo porque lo que lo proporciona es ese bloque atmosférico de ocho cilindros. Pero tiene una pega, y es que mueve unos 90 kilos más que el IS F (el Lexus GS F suma 65 kilos más).

A la hora de moverte, tienes que escoger entre varios modos de conducción: Eco, Sport, Sport +, además del manual, que activas y manejas con las levas.

En función de lo que escojas, el control de estabilidad, que en Lexus llaman VDIM, actúa sobre el cambio, la suspensión y ABS. Además, puedes seleccionar un ESP en modo Normal, Sport, apagado modo experto y apagado-apagado. El 'apagado-con-modo-experto' significa que lleva una especie de ángel de la guarda que te protege a ti de ti mismo en según que situaciones en las que pecas de optimista.


Muy enfocado a la dinámica. ¿Es muy circuitero?

No del todo. El Lexus RC F base cuenta con un LSD mecánico y los dos acabados superiores llevan un TVD, que es un diferencial con reparto de par controlado electrónicamente. Sí, amigos: también tiene varios modos de funcionamiento. Normal, Slalom y Track. El segundo manda el par de manera más impetuosa entre ruedas para facilitarte ellos giros y es ideal para zonas muy reviradas o para los típicos slalom que todos hacemos por las mañanas de camino al trabajo. El modo Track en teoría prima la estabilidad, por lo que el envío de par a cada rueda trasera lo hace de manera algo menos veloz. En todo caso, el sistema mide 1.000 veces por segundo la situación del coche, por lo que es bastante más rápido que el diferencial mecánico.

¿Y funciona? Sí. Puedes llegar a ganar cerca de un segundo con todos estos inventos funcionando como deben, aunque a fondo el eje delantero tiene a seguir recto con relativa tozudez... siempre a velocidades de circuito. Por propia experiencia, Un amigo me cuenta que además deberías tratar con suavidad el pedal del gas, sobre todo en asfalto mojado. Eso sí, siempre muestra maneras educadas y poco radicales. Además, con los modos Sport y Sport + activos puedes disfrutar de algún que otro drift muy controlado antes de que la electrónica entre a trabajar para, de nuevo, salvarte a ti de ti mismo. Eso sí, te aconsejo que lo pruebes en un track day con las reservas de seguridad que todos merecemos... (yo tuve que hacer el esfuerzo de hacerlo en Spa-Francorchamps).

¿Y qué tal va el RC F en carretera?

Infinitamente mejor que en un circuito, la verdad. En Lexus no lo ocultan y además lo dejan claro: un RC F es un deportivo cómodo no radical, pero sí sufcientemente bueno como para dibujarte una sonrisa en cualquier terreno. Y en carretera abierta es mñásque bueno. Será por el sonido del V8, será por sus 477 CV, será por Unicef... el caso es que te ofrece un rodar sosegado si quieres, con un sonido adecuado a cada circunstancia (a parte de unas 3.000 vueltas se convierte en rugido). Pero no pienses que es un deportivo de esos de bluf. Su precio en torno a los 100.000 euros en función de la versión lo alejan de esos 5 mejores deportivos asequibles que te puedes comprar que te mostramos hace poco, pero a la vez denotan una puesta a punto y unos acabados refinados al máximo.

Jugando con todos los ajustes posibles, puedes disfrutar de una conducción verdaderamente deportiva o chuparte un atasco cómodamente mientras escuchas tu música favorita a tavés del equipo de sonido Mark Levinson. Sin duda el modelo más deportivo de la gama F con permiso del GS F... ¡y al menos durante el tiempo que el nuevo Lexus LC 500h se lo permita!

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