Prueba Volkswagen Polo 2017, un mini 'Golf' en toda regla

Señores, he aquí la esperada prueba del Volkswagen Polo 2017. En su sexta generación llega con más posibilidades de conectividad, una auténtica batería de asistentes a la conducción y un habitáculo mucho más amplio con un maletero de 351 litros. Casi lo que menos destaca es su gama mecánica, muy modesta salvo la versión GTI de 200 CV. Si te lo estás pensando, ya se pueden hacer pedidos.

8 10

Nuestro veredicto

El Volkswagen Polo 2017 ya ha pasado por nuestras manos y nos ha dejado un gran sabor de boca. Mejor que una degustación de jamón ibérico cinco jotas. En esta prueba vas a encontrar las razones por las que creemos que el utilitario alemán va a poner las cosas muy difíciles a sus rivales cuando salga al mercado (en muy pocas semanas). ¿Precio? De eso nada sabemos, de momento, aunque en Alemania partirá de unos 12.500 euros.

Pero vayamos al grano: este mini Golf es más espacioso, confortable, seguro y está mejor acabado que antes. Así de claro. De todo lo anterior no me queda duda después de conducirlo por los alrededores de Hamburgo. El frontal cobra más fuerza, sobre todo con los nuevos faros LED. Los parachoques han sido completamente rediseñados. En los laterales llaman la atención los faros antiniebla y la luz de curva. En el centro se ubican dos entradas de aire: una de ellas con forma de V que se sitúa en el centro y la otra más estrecha que se extiende por todo el ancho del modelo. La zaga evoluciona menos, aunque también hay un pequeño rediseño. Llamativo: el nuevo difusor integrado en el parachoques. 

El interior del VW Polo 2017 sorprende

Y ahora déjame que me ponga serio, porque cuando te cuelas al interior del nuevo Polo 2017 es cuando verdaderamente te das cuenta del trabajo que se han pegado los de Volkswagen. No hablo de evolución; hablo de revolución. La clave: la digitalización. Adiós al diseño vertical del cuadro de mandos; hola a la arquitectura horizontal. Y aquí es donde aparece el nuevo sistema Active Info Display opcional, con una pantalla de 11,7 pulgadas y gráficos de alta calidad (133 ppp / resolución de 1.280 x 480 píxeles). Gracias a la tecla "View" se puede cambiar entre los tres diseños básicos de forma rápida y sencilla. 

Vídeo: Así es el Volkswagen Polo 2017, en movimiento

Ahí no queda todo: apunta el sistema de infoteinment con pantallas de entre 6,5 y 8,0 pulgadas táctiles y con un tacto y un funcionamiento muy parecido al de un smartphone (su fluidez es bestial). En general, y para no aburriros demasiado, la combinación de ambos sistemas hace que este sea el Volkswagen Polo más avanzado y conectado de la historia (ofrece aplicaciones como Car-Net App-Connect, Media Control y "Guide & Inform", protocolos de conexión de Android Auto y Apple Car Play, control por voz, red WIFI local para conectar teléfonos y tablets…). 

Hablamos ahora de cosas menos sorprendentes, pero que seguro a alguno le vale su peso en oro: la amplitud. El Volkswagen Polo 2017 brilla a un gran nivel gracias a la nueva plataforma MQB A0, que también permite que la zona de carga aumente su capacidad desde los 280 litros del anterior modelo hasta los 351 de la nueva generación del Polo, un salto importante para los amantes de las escapadas de fin de semana.

Y aquí van los motores del nuevo Polo

¿Y de los motores? En gasolina apunta un 1.0 MPI en dos potencias: de 65 y 75 CV. les seguirán otro bloque TSI de la misma cilindrada con 95 y 115 CV. Todos estos motores serán de tres cilindros.

En diésel, el bloque 1.6 TDI es el protagonista con potencias de 80 y 95 CV. El más potente será el esperado Volkswagen Polo GTI con 200 CV extraídos de un bloque de dos litros sobrealimentado (estará asociado a un cambio automático DSG para más adelante, ofrecerse también en asociación a uno manual de seis marchas).

Más cómodo que el Seat Ibiza 2017

Y ahora ya sí, doy al botón de arranque. He tenido la oportunidad de probar el Polo con motor de tres cilindros turbo, un bloque pequeño pero voluntarioso y con ganas de agradar. Ahora bien: no esperes un prodigio de silencio o de empuje. Pero sí que les saca partido a sus 115 CV, que son capaces de mover a este (ya no tan pequeño) nuevo Polo con brío, y eso lo demuestran sus prestaciones: pasa de 0 a 100 km/h en 9 segundos, es capaz de llegar a los 200 km/h y está en torno a los 5 litros de consumo medio cada 100 kilómetros. 

En comportamiento, queda claro que se acerca mucho al Volkswagen Golf VII. Es estable, seguro y con un enfoque muy confortable. Pero además, añade un plus de agilidad y, a la salida de los semáforos, noto un buen empuje. Con el cambio a la plataforma modular transversal, salen ganando claramente los ocupantes.

Tal vez el Seat Ibiza tenga un tacto algo más deportivo, pero el Polo es más equilibrado y tiene una calidad de rodadura aún mayor. El funcionamiento conjunto de la dirección, los frenos, el motor y el chasis está muy logrado. Y los nuevos asientos me han parecido excelentes, tanto en agarre como en confort. Sin duda, las cartas de presentación del nuevo Volkswagen Polo hacen prever una carrera exitosa a esta última generación.

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