Una de excesos chinos: Estamos deseando ver el Firefly más loco de Nio competir en el WRC

Firefly es la marca asequible de Nio, y ahora ha presentado un concept con una radical estética de carreras que nos hace albegar un soplo de esperanza de verlo competir.
Como ya has podido leer en nuestra crónica del Salón del Automóvil de Shanghái 2025, las creaciones enfocadas al mundo de la competición han sido tirando a escasas. Pero una que sí hizo su aparición: el Firefly inspirado en el WRC.
Como probablemente ya sabrás a estas alturas, Firefly es la submarca asequible de Nio, un fabricante chino de modelos premium, que ya tiene presencia en algunos mercados europeos. Ahora pretende entrar como elefante en cacharrería en Europa con un compacto de muy buen aspecto y, probablemente, un precio llamativo.
Volviendo a la preparación que ves en la imagen, se basa en la versión cinco puertas, que está a punto de lanzarse en China antes de iniciar su andadura por las carreteras de nuestro continente.
El concept conserva los grupos ópticos con tres focos del modelo original... y poco más. Si te fijas con atención, podrás ver un kit de carrocería de lo más agresivo que parece preparado para enfrentarse a un GR Yaris Rally1 y que no tiene nada que ver con la silueta de calle.
¿Y esa parte trasera? El difusor y el alerón no son ninguna broma, y probablemente se combinan para generar más carga aerodinámica de la que jamás necesitarás en un coche eléctrico.
Otros detalles estéticos incluyen llantas de aleación tipo rally, una entrada de aire en el techo y amplias rejillas de ventilación en la parte trasera de cada paso de rueda.
Por dentro, de carreras
En el interior, el Firefly de competición tiene numerosos botones para funciones como el DRS y el límite de velocidad en boxes.
También hay un freno de mano vertical al estilo de lo que acaba de presentar Toyota en el nuevo GR Yaris de 2025 para facilitar la entrada más elegante posible en curvas cerradas, aunque la pantalla de infoentretenimiento y la del conductor, aún presentes, muestran que se trata de un simple prototipo.
Como podrás imaginar, en la marca no han dicho nada de la motorización, pero sí sabemos que la versión estándar cuenta con un motor eléctrico de 143 CV que envía la fuerza a las ruedas traseras y una batería de 42,1 kWh para una autonomía de unos 330 km WLTP (en el ciclo de homologación chino sube hasta los 440).
Y como no puede ser de otro modo, también incorpora la tecnología de intercambio de baterías de Nio, suspensión independiente Multimatic y distribuye su peso de 1,5 toneladas —comparable al de un Peugeot e-208— de manera equitativa entre los dos ejes.
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Luis Guisado
Webmanager
Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.