A lo mejor en Dyson sueltan una lagrimita, pero ahora un fabricante chino de aspiradoras quiere competir contra Rimac o Koenigsegg

Dreame Technology es un gigante tecnológico especializado en la fabricación de aspiradoras que acaba de anunciar planes para construir un hiperdeportivo eléctrico.

Todos quieren una porción del dulce pastel del sector automotriz. Las mieles de este competitivo mercado, amplio y exigente, pero que no da tregua a los que pretenden adentrarse en él, ha atraído en los últimos años a números fabricantes chinos que, aprovechando las oportunidades que brindan los coches eléctricos, pretenden conquistar mercados como el de Europa.

Casi cada día surge un nuevo fabricante de coches en China. El mercado es cada vez más grande y las empresas buscan cualquier resquicio para llegar a los clientes, incluso si no tienen experiencia previa en el desarrollo de vehículos y provienen de sectores tan alejados de la automoción como puede ser la comercialización de electrodomésticos para el hogar.

El caso más reciente es el de una marca china de aspiradoras que ha anunciado que quiere competir contra Rimac, Koenigsegg, Bugatti y Hennessey. Contra cualquier empresa especializada en la fabricación de hiperdeportivos, coches que suelen ser los más potentes, rápidos y velocidades del mundo, como demuestran los diferentes récords que baten y ostentan.

De fabricar aspiradoras a construir hiperdeportivos eléctricos

La empresa en cuestión es Dreame Technology y, si no la conoces, no te preocupes (nosotros tampoco). Se trata de una compañía china fundada en 2017 que se autodenominan como la “Apple de China”. La marca tiene una línea de productos que incluye aspiradoras inalámbricas y robóticas, purificadores de aire, secadores de pelo, cortacéspedes robóticos y limpiadores de piscinas.

Dreame está en plena expansión, llegando a mercados internacionales y consolidando un sólido crecimiento en Estados Unidos. Pero eso no justifica que puedan construir un hipercoche, como tampoco les otorga la experiencia suficiente como para superar a los grandes nombres de este exclusivo segmento.

Sin embargo, en la compañía parecen estar convencidos de que pueden lograrlo y, por eso, han fundado recientemente Dreame Auto, la división dedicada al desarrollo, fabricación y comercialización de vehículos. Según el medio chino iyiou, la división ya cuenta con unos 1.000 empleados, incluyendo especialistas en el sector de la fabricación de automóviles.

En una publicación reciente en redes sociales chinas, la empresa presentó sus planes para adentrarse en el mundo de los coches. La compañía espera seguir los pasos de Xiaomi y Huawei, dos gigantes de la tecnología, aunque Dreame apunta más alto que sus compatriotas, a la élite de la industria automotriz, la de los hiperdeportivos.

Socios estratégicos de la industria china

Según este anuncio, Dreame Auto no partirá desde cero. La compañía planea aprovechar la consolidada cadena de suministro de vehículos eléctricos y el ecosistema de fabricación de China para beneficiarse, buscando el apoyo de otros grandes de este sector, como pueden ser CATL o BAIC (que ya trabajan con Xiaomi en la fabricación de sus coches), por poner dos ejemplos.

Esta estrategia es una apuesta segura que ya ha dado resultados a empresas como Xiaomi. Si sumamos la posible implicación del gobierno chino como socio capitalista del proyecto, las posibilidades de que China tenga un hiperdeportivo eléctrico con el que competir frente al Bugatti Tourbillon, el Rimac Nevera R o el Koenigsegg Jesko Absolut aumentan.

Dreame se apoya en su impresionante inversión tecnológica. La innovación parece ser uno de los sellos de identidad de este fabricante chino de aspiradoras, que el año pasado ya había presentado más de 6.000 patentes. Algunas de ellas, estarían relacionadas directamente con la tecnología de vehículos eléctricos.

El citado medio chino, por otro lado, indica que el hiperdeportivo de Dreame podría estar listo para el año 2027. La empresa parece ir tan en serio que ya han publicado un sutil teaser en el que, aunque no se aprecia nada más allá de que se trata de un coche, confirma lo que anuncian en el comunicado.

Una competencia feroz para Dreame Auto

Si el proyecto de Dreame acaba materializándose en un hiperdeportivo, la compañía china tendrá que competir con vehículos acostumbrados a ganar y a batir récords mundiales. Por ejemplo, el SSC Tuatara es el coche de producción más rápido del mundo, con una velocidad máxima de 474,8 km/h que alcanzó de forma oficial en 2022.

Por su parte, un prototipo del Bugatti Chiron Super Sport 300+ llegó a los 490 km/h en 2019, aunque no se contabilizó como récord porque no era un coche de producción definitivo y porque le intento no se realizó en las dos direcciones (algo que es un requisito para establecer un récord sobre una cifra de velocidad media en las dos pasadas).

Además, coches como el BYD YangWang U9 Track Edition, el coche eléctrico de producción más rápido del mundo (472,4 km/h); y el Rimac Nevera R, que ostentaba el anterior récord mundial para vehículos eléctricos (431,45 km/h) también están en la lista de rivales a batir.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España