¡Sujétate bien! El McMurtry Spéirling se ha convertido en el primer coche en conducirse boca abajo

El McMurtry Spéirling nos ha dejado boquiabiertos. Tras batir el récord del circuito de Top Gear, se ha convertido en el primer coche en conducirse boca abajo.
El McMurtry Spéirling no deja de sorprendernos. Además de batir todo tipo de récords, el coche eléctrico de 1.000 CV y apenas 1.000 kg de peso ha sido capaz de algo espectacular, gracias a los ventiladores que utiliza para ayudarle en su aerodinámica: se ha convertido en el primer coche en conducirse boca abajo.
Desde que apareció, el Spéirling ha roto todos los moldes al beneficiarse de las bondades de la propulsión eléctrica y de una aerodinámica de lo más avanzada. Sí, cuenta con un alerón trasero y hay varias tomas de aire, pero lo más importante son los ventiladores que se encuentran debajo y que pueden generar unos 2.000 kg de carga a demanda.
Esto hace que esta creación tan loca sea capaz de lograr cosas increíbles, tales como ser conducido boca abajo mientras se queda pegado como una lapa al techo, desafiando a la gravedad. ¿No te lo crees? En el vídeo que han publicado sus creadores puedes verlo con tus propios ojos.
En algo menos de cuatro minutos se puede apreciar la última locura de esta bestia eléctrica, llevada a cabo en la sede de la marca, en Inglaterra. El hipercoche de baterías sube a una extraña plataforma con dos arcos y al volante se sitúa Thomas Yates, cofundador de McMurtry Automotive. Acto seguido, bajan los ventiladores y empiezan a succionar para pegar el coche al suelo.
Solo esto ya permite contar con nada menos que 2.000 kg de carga aerodinámica con el coche detenido, lo que hace posible aquello que sucede justo después: la plataforma empieza a girar lentamente hasta llegar a colocar el Spéirling totalmente boca abajo. Eso no es todo, eso sí, ya que el conductor mueve el coche hacia adelante sin perder adherencia.
Así, esto demuestra que este hiperdeportivo eléctrico es capaz de ser conducido boca abajo e incluso de mantenerse pegado a una superficie mientras se mantiene parado. Sin duda, algo que deja claras las sorprendentes capacidades aerodinámicas de este modelo, algo que ya se ha dejado entrever en otras ocasiones con sus tiempos de vuelta en multitud de circuitos.

“Fue un día fantástico en la oficina”, ha señalado Yates. “Ponerme el cinturón y conducir invertido fue una experiencia completamente surrealista. Los 2.000 kg de carga aerodinámica que puede generar el sistema de ventiladores son realmente asombrosos”, ha añadido.
“Esta demostración ha sido una emocionante prueba de concepto con un pequeño equipo construido para la ocasión, pero quizá sea sólo el principio de lo que es posible”, ha agregado el cofundador de la empresa que ha hecho realidad este espectacular hiperdeportivo con ventiladores.
Sin lugar a dudas, hablamos de una de las obras de ingeniería más espectaculares de los últimos años, ya que explora nuevos límites en el automovilismo. Además de contar con una relación peso-potencia difícil de encontrar, puede hacer algo tan extremo como estar boca abajo totalmente parado y no a una gran velocidad.

Esto es algo que sí podría hacer, por ejemplo, un coche de Fórmula 1. A una velocidad adecuada y con su aerodinámica, un monoplaza de esta categoría puede pegarse al techo y correr por él, pero caería rápidamente si disminuyera la velocidad. En el caso del Spéirling, esto no sería un problema.
Esta no es la única ocasión en la que este eléctrico logra superar a un F1, eso sí, ya que recientemente ha logrado otra hazaña. Si viste el programa televisivo Top Gear en los 2000, quizás recuerdes el paso del Renault R24 de Fórmula 1 por el circuito de pruebas de Dunsfold en 2004, en el que el coche fue capaz de completar una vuelta en solo 59 segundos.
Por supuesto, aquel fue un tiempo brutal, aunque no entró en la clasificación oficial por no provenir de un coche de producción en serie y homologado para carretera. Aun así, ha sido un tiempo que ha permanecido imbatido durante años... Hasta ahora, ya que el McMurtry Spéirling también ha batido el tiempo récord del circuito de Top Gear, firmando 55,9 segundos.
De nuevo con Stig tras el volante, ahora hay un nuevo rey de la pista que tantos coches ha visto pasar desde 2002, con auténticas leyendas sobre ruedas que han tratado de firmar el mejor tiempo. Ahora, ese tiempo tiene un nuevo dueño, el cual todavía no ha alcanzado su límite.
En sus diferentes evoluciones, el Spéirling ha ido incrementando sus capacidades y sus creadores afirman que podrá ir más allá, incluso boca abajo. “Con una vía invertida más larga o un túnel adecuado, podríamos llegar aún más lejos”, menciona el cofundador de la marca. ¿Hasta dónde llegará esta locura eléctrica?
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Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor