Algunos temían que los motores V12 de Lamborghini terminaran con el hiperdeportivo Fenomeno. Ahora ha cambiado todo: “más allá de 2030”

Larga vida al motor V12 de Lamborghini, aunque sea pasando por el aro de la electrificación, para que llegue a ver la siguiente década.
Inevitablemente, los puristas ven todo lo que tiene ver con la electrificación, los coches híbridos y los eléctricos con horror. Eliminan parte de la esencia de lo que son los automóviles, anunciando la defunción de los motores de combustión, algo que es considerado como un sacrilegio en términos generales, pero todavía más en el caso de deportivos, véase el ejemplo del motor V12 de Lamborghini.
El propulsor de 12 cilindros en ‘V’ ha sido el corazón de todos los buques insignia de la compañía desde hace décadas, así que la perspectiva de perderlo duele a los tiffosi italianos. Sin embargo, para ellos hay buenas noticias: va a durar más de lo que esperaban.
Matteo Ortenzi, Director de la línea V12 de la marca, habla respecto al tema en la Monterey Car Week, como recoge Carscoops, y sus declaraciones tranquilizarán a los seguidores más acérrimos de la marca.
“Nuestro horizonte ahora va incluso más allá de 2030. Es parte de la esencia del Revuelto; nos gusta la respuesta del motor, es nuestra seña de identidad, así que no queremos cambiarlo”, explica, pero también admite que, por cuestión de normativas, es prácticamente imposible lanzar al mercado un V12 que no esté electrificado de alguna manera.
De esta manera, la marca está concentrada en la hibridación, pues es la herramienta necesaria para mantener vivo al bloque: “Esto nos permite cumplir con la legislación, especialmente en materia de CO2 y emisiones, algo que sería difícil de cumplir sin este tipo de tecnología”.
Como ocurre con otras tantas marcas, Lamborghini ha tenido que replantearse su estrategia eléctrica en los últimos meses. Su plan inicial pasaba por lanzar su primer modelo de cero emisiones en 2028, que iba a ser la versión de producción del Lanzador, presentado ya hace unos años. Sin embargo, parece que finalmente esa no será su naturaleza.
En declaraciones a CarExpert hace tan solo unas semanas, Stephan Winkelmann, CEO de Lamborghini, explicó: “Hasta ahora hemos tomado dos decisiones basándonos en el hecho de que la curva de aceptación de los coches eléctricos a nivel mundial y global, no solo en nuestro tipo de segmento, se está aplanando, y esto es aún más cierto para nuestro tipo de coches”.
“La primera decisión es que el reemplazo del Urus sería, nuevamente, un híbrido enchufable, y que pospusimos el lanzamiento del cuarto [modelo de la gama]”, añadía, apuntando a que el Lanzador finalmente verá la luz en 2029, un año más tarde lo inicialmente planeado.
Sin embargo, la decisión de que sea un modelo de baterías ya no es tan firme y existe la posibilidad de que en realidad sea un PHEV: “Tenemos que decidir si vamos en una u otra dirección muy pronto, pero hoy por hoy todavía… es posible [que sea un PHEV], pero es algo que aún está muy abierto”.
De esta manera, cuadraría en términos temporales con la intención de mantener vivo el motor V12 característico de la firma hasta más allá de 2030. Es más, con un apoyo eléctrico como el propio de un híbrido enchufable de alto rendimiento, se podrían conseguir potencias y par motores todavía superiores.
No solo eso, también daría tiempo a la compañía a aclararse con cuál es el camino eléctrico que quiere recorrer. En las mismas declaraciones, Winkelmann señalaba: “Repetimos que no necesitamos estar presentes ahí al principio, pero sí cuando la gente esté lista para comprar estas cosas. Y, para mí, esto es fundamental para el éxito de una empresa como la nuestra”.
De manera complementaria, hay otra rama de negocio que contribuiría a alargar la vida del motor V12: “Si se acercan los combustibles sostenibles, esta es una gran oportunidad para mantener los motores de combustión interna. Además, sin duda, el mensaje principal debería ser que los mantendremos el mayor tiempo posible, al menos para los dos superdeportivos”.
Con esto, el CEO indica que el Urus podría quedar fuera de la ecuación, pero sus dos coches emblema seguirían este camino.
“Somos una empresa impulsada por la tecnología, pero en ciertos aspectos, siempre hay que tener en cuenta el lado emocional de las personas que nos rodean, porque el rendimiento no se basa solo en la aceleración o la velocidad máxima, sino en la emoción”, concluía.
¿Y qué mejor manera hay de mantener viva la emoción que creando modelos como el recientemente presentado Lamborghini Fenomeno? El superdeportivo híbrido enchufable combina un motor 6.5 V12 atmosférico con tres motores eléctricos para desarrollar una potencia de 1.080 CV y acelerar de 0 a 100 km/h en 2,4 segundos.

