El año que viene llega un nuevo Corvette, y parece que han eliminado algo que los compradores odiaban

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El Chevrolet Corvette C8 lleva seis años en el mercado, así que le llega el turno de una renovación que va a cambiar uno de sus aspectos más polémicos.
Fue en 2019 cuando vio la luz en Chevrolet Corvette C8, la que seguramente haya sido la generación más disruptiva del deportivo estadounidense. El motivo principal es que se pasó a una configuración de motor central, algo aplaudido por las masas, pero también trajo alguna que otra novedad que no gustó tanto, algo que parece que va a solventar en su incipiente renovación.
Si es que seis años en el mundo de la automoción no son pocos. Es tiempo suficiente como para que algunos coches cambien incluso de generación, pero el Vette en este tiempo apenas se ha actualizado si quiera. Es algo que ocurrirá el año que viene, según las filtraciones, y, aunque su diseño exterior va a permanecer prácticamente intacto, el interior va a presentar cambios importantes.
De hecho, la marca americana va a aprovechar la ocasión para, aparentemente, solucionar una de las mayores quejas que tenían los compradores del vehículo.
Cuando se presentó el C8, una vez superado el shock de que su motor 6.2 V8 atmosférico de 490 CV de potencia y 630 Nm de par iba en una posición en la que no acostumbraba, uno de los elementos que más captó la atención fue su peculiar puesto de conducción.
Como era la moda por aquel entonces, el habitáculo buscaba separar físicamente al piloto de su acompañante, lo que se consiguió una consola central bastante voluminosa y, sobre todo, con una estructura que unía el salpicadero con el reposabrazos central, creando una suerte de puente.
Dentro de éste, que era relativamente fino, se encontraba una hilera de botones físicos que servían para controlar distintos sistemas del coche.
Se trataba, sin duda, de una solución original y que hacía que el interior del Chevrolet Corvette fuera fácilmente identificable, pero, como suele ocurrir cuando las marcas van un poco más lejos de lo habitual en términos de originalidad, dividió opiniones, contando tanto con defensores como con detractores del formato.
Finalmente, parece que ha sido el segundo grupo el que ha ganado la batalla porque, según los diagramas filtrados del interior del vehículo que ha sacado a la luz Corvette Forum, este elemento se ha eliminado.
En los esquemas se puede ver como el puesto de conducción sigue estando orientado hacia el conductor, pero la zona de la consola central cambia de manera considerable. Coronándola se encuentra una pantalla táctil que, aparentemente, es más grande que la que emplea actualmente el modelo.
Además, bajo ella parece haber una primera fila con superficies hápticas, pero lo más relevante es la segunda fila, con botones físicos con un formato muy similar a los i-Toogles de Peugeot y que deberían permitir el acceso rápido a funciones de uso habitual, tales como el sistema de sonido, el climatizador etc.
Además, no queda claro del todo, pero parece que a la izquierda del cuadro de instrumentos digital podría haber otra pantalla, de tamaño mucho más reducido.
Por el momento no se sabe mucho más sobre esta puesta al día del Corvette, aunque hay rumores sobre los cambios que podría haber en su gama mecánica.
La más importante sería la llegada del Chevrolet Corvette Zora, una nueva versión inédita del deportivo que sería de naturaleza híbrida enchufable y resultaría de fusionar elementos del ZR1 con otros del E-Ray, el Corvette híbrido eléctrico.
Los rumores apuntan a que montaría el motor 5.5 V9 biturbo del primero, que tiene un rendimiento de 1.079 CV, pero contaría con el apoyo del bloque eléctrico del del segundo, que aporta 160 CV adicionales, lo que resultaría en una potencia conjunta de alrededor de 1.200 CV, situándolo como el tope de gama del deportivo.
De esta manera, hablaríamos de un modelo que, siendo en realidad muy barato en su versión base, se adentraría en territorio propio de hiperdeportivos, porque no solo igualaría, si no que superaría el rendimiento de lanzamientos recientes como el Ferrari F80 y el McLaren W1.
Respecto al resto de la familia, compuesta por el propio ZR1, el mencionado E-Ray y el Stingray, que es la versión de acceso, no termina de quedar claro de si recibirán la actualización interior. En los dos últimos es más probable, pero el primero debutó el año pasado con el habitáculo antiguo y parece muy precipitado renovarlo.
Tampoco se espera que esta triada tenga cambios mecánicos, con el Stingray manteniendo sus 490 CV de potencia, el E-Ray llegando hasta los 664 CV y el ZR1 superando por bastante margen los 1.000 CV, pero manteniendo su precio relativamente contenido, que es de en torno a 175.000 dólares.


