El superdeportivo Godzilla podría estar de vuelta: según el nuevo CEO de la empresa japonesa, el Nissan GT-R podría renacer

Todavía no se ha dicho ni cuando ni cómo, pero el director ejecutivo de la firma japonesa tranquilizó a los fanáticos de este coche, que contará con su séptima generación.
1969 fue el año en que Neil Armstrong pisó la luna por primera vez, pero también fue la fecha en la que surgió el nombre y la figura del Nissan GT-R. Se trató de un sedán de cuatro puertas con un motor R380 de seis cilindros y 2.0 litros de 160 CV de potencia y 177 Nm de par. Desde entonces han ido llegando hasta seis generaciones de un deportivo que ha marcado época.
Y por las declaraciones que ha hecho a Automotive News Iván Espinosa, CEO de la marca japonesa, parece que se atisba una séptima. Y los amantes de Gozdilla sólo pueden más que aplaudir y esperar a que eso ocurra porque el GT-R R35 dejó de fabricarse en Europa en 2022 dejando huérfanos a todos sus fanáticos.
El director ejecutivo más joven de la compañía nipona dijo unas palabras que suenan a melodía celestial para los seguidores de este vehículo. "Seguiremos trabajando en coches deportivos. Esto forma parte de nuestro ADN. No puedo decir cuándo ni cómo, pero, por supuesto, el nombre GT-R seguirá existiendo en el futuro", manifestó el ingeniero mexicano.
Casi todo lo demás es desconocido todavía. Se ha especulado sobre cómo será el aspecto de la futura generación R36. Quizás para despistar, quizás no, Nissan ya ha enseñado en varias ocasiones el Nissan Concept Vision 2020, un modelo que podría valer (o no) para saber cómo podría ser el nuevo Skyline.
También cabría la posibilidad de que podría fabricarse como coche eléctrico. No es ninguna invención porque quien lo comentó fue el propio Espinosa cuando todavía era presidente de estrategia global de la enseña de Yokohama. Además, fue en nuestra revista hermana en Reino Unido, donde lo afirmó el pasado mes de julio:
"La aceleración al salir de una curva es mucho más rápida que la de los coches con motor de combustión, y el nivel de control es mucho mayor", le manifestó a nuestro compañero Shafiq Abidin. "Con un GT-R, esto podría ser positivo, ya que es un coche fácil de conducir en circuito gracias a sus sistemas, y se puede ofrecer esa misma experiencia con un vehículo eléctrico".
La sobrada capacidad de Nissan en la Fórmula E podría ayudar a que la fabricación de un GT-R eléctrico. Además, hay que tener en cuenta que la firma japonesa está virando su plan estratégico hacia los coches enchufables para un futuro próximo. Es así donde podría aparecer Godzilla con propulsión eléctrica, aunque bien podría ser híbrido.
La experiencia personal de Iván Espinosa con los vehículos deportivos también sería un aspecto positivo para que el R-36 que llegue sea lo más fiel posible a su idiosincrasia. En su garaje tiene, según dicen, un Nissan Z y siendo más joven se encaprichó/énamoró del Nissan 300ZX. Además, ha trabajado durante 25 años en la sección deportiva de la marca nipona.
En la citada entrevista de TG UK también dio como posibilidad que pudiera volver a darle vida al Nissan Silvia, así como preparar para su lanzamiento un deportivo eléctrico para los más jóvenes, que tendría un precio más bajo al del Z que ahora tiene.
Otro de los que apoyó la moción de un nuevo GT-R fue Pierre Loing, que era jefe global de producto de la marca y ahora es consejero delegado, quien también en declaraciones a nuestra revista inglesa, manifestó que necesitan tener "un hueco", para volverlo a introducir.
Según relató, si deciden entrar en el mundo electrificado, saben que se abre un foco de debate no exento de polémica: "¿Qué es un GT-R en la era de la electrificación? Nos dirían. Aún no tenemos todas las respuestas. Estamos en medio de todos esos debates”, aseveró.
En Estados Unidos hay dos ediciones especiales
Es evidente que el deseo de Iván Espinosa de seguir contando con el Nissan GT-R no se va a cumplir a corto plazo y habrá que esperar algunos años más para poder ver el ansiado R-36. Pero si se te hace larga la espera, puedes viajar a Estados Unidos y, si tienes suficiente dinero para pagar aranceles y transporte, traerte alguna de las dos ediciones especiales que todavía se venden allí.
El primero se denomina Skyline Edition y su inspiración llega desde la “abundante belleza que se encuentra en los horizontes de todo Japón”. De igual forma, también hace una evidente referencial al modelo que dio origen al GT-R, el Nissan Skyline.
El segundo es el T-Spec Takumi Edition, que viene a ser un tributo a los takumi (artesanos encargados de fabricar con mimo el motor del GT-R, el renombrado VR38DETT V6 biturbo de 3.8 litros). Por eso le han puesto ese nombre.