El Ferrari 488 tiene secretos mágicos que le hacen ser mejor deportivo aún, como su diferencial activo y el sistema SSC

El Ferrari 488 GTB llegó hace 11 años al mercado y se convirtió en uno de los mejores superdeportivos de la época. Esto fue así gracias a secretos como su diferencial activo y el sistema Side Slip Control.
En 2015 llegó al mercado un superdeportivo espectacular a muchos niveles. Se llamaba Ferrari 488 GTB, y aunque contó con otras variantes más adelante, el modelo original dejó huella por las capacidades que demostraba. Esto fue posible gracias a varios elementos, tales como el diferencial activo y el sistema Side Slip Control.
Ferrari lanzó hace poco más de 10 años el modelo que ocupaba el hueco del 458. El Ferrari 488 GTB contaba con una fórmula similar, pero mejorada. Era un modelo más avanzado que contaba con todos los elementos que se esperan de un superdeportivo de Maranello, como el motor V8 biturbo de 3,9 litros situado en posición central trasera, aquí con 670 CV de potencia.
Si bien la cifra es llamativa, así como su paso de 0 a 100 km/h en 3 segundos, eso no lo es todo. El manejo es lo que diferencia a un coche rápido de un deportivo y en la firma italiana es algo que siempre se ha tenido en mente, razón por la cual desde hace décadas se ha trabajado en el desarrollo de sistemas que permitan pulir cada vez más el comportamiento de estos superdeportivos.

El Ferrari 488 GTB no era una excepción y traía consigo elementos que nacieron en coches del pasado. Un ejemplo fue el diferencial electrónico o E-Diff, que nació allá por el año 2004, con el Ferrari F430. Se trataba de una tecnología tomada de la Fórmula 1, la cual se enfocaba en reducir la pérdida de tracción en las curvas y maximizar la adherencia para permitir giros más rápidos.
Básicamente, el sistema distribuye el par entre las ruedas con dos juegos de discos de fricción controlados por un actuador hidráulico. Así, el par se regula en función de factores como el ángulo del giro y la aceleración, de manera que el paso por curva sea el más idóneo. Esto permitió al F430 ser tres segundos más rápido en el circuito de Fiorano que el 360 Modena, su antecesor.
A partir de ese momento, el diferencial electrónico de Ferrari fue mejorado en sucesivos superdeportivos, tales como el F430 Scuderia. Asimismo, también se incorporó al 599 GTB, que también incorporaba el sistema de control de tracción F1-trac que también llegó al 488 GTB. Con este cambio, el E-Diff tuvo que ser rediseñado.

Más adelante, el Ferrari 458 Speciale incorporó otra novedad más a los sistemas enfocados a mejorar la dinámica de conducción: el Side Slip Control o Control de Deslizamiento Lateral. Básicamente, era un sistema que comparaba con algoritmos el ángulo del coche con el de la curva y actuaba sobre el E-Diff y el control F1-trac para llevar un paso más allá el comportamiento en los giros.
Todo esto llegó al Ferrari 488 GTB en 2015, que contaba con una versión evolucionada del Side Slip Control para dar con un rendimiento superior. Se trataba del SSC 2, que actuaba además sobre la gestión de la suspensión activa, la CPU y el ESP. De esta forma, se pudo reducir el balanceo de la carrocería y mejorar la estabilidad en los cambios de peso, lo que hizo que su comportamiento dejara a muchos boquiabiertos en su momento.
Por supuesto, este fue solo el inicio. El 488 Pista pulió varios detalles y añadió el Ferrari Dynamic Enhancer, que predice movimientos en función de la información del SSC y regula así la presión de frenada para cada rueda. Sí, es algo complejo, pero el resultado es sencillo: un paso por curva espectacular que hace no tantos años era impensable.

Esta innovación hizo que el superdeportivo italiano lanzado en 2015 estuviera a la vanguardia en cuanto a rendimiento, como también lo estuvieron sus antecesores. Asimismo, también los coches que han llegado después han seguido explorando límites con distintas mejoras, muchas de ellas traídas de la competición. Por ejemplo, el MGUK, así como el nuevo ESSC o Electronic Side Slip Control.
De esta forma, los modelos de la firma de Maranello siguen siendo de los más sensacionales del mercado, más allá del emblema que lleven en el capó. Modelos como el Ferrari 488 son la prueba de ello, con unas cualidades que siguen haciendo que le recordemos como uno de los mejores deportivos de su tiempo.

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor