A finales de los 80 se hicieron 505 unidades del MG Maestro Turbo, un compacto deportivo con motor de 152 CV: "acelera más rápido que Ferrari"

MG apostó en la década de los 90 por el Maestro Turbo, un deportivo compacto que se sumó a la moda de los turbocompresores de los 80, pero que no pudo hacer demasiado contra sus rivales de la época.
MG tuvo una historia turbulenta antes de tener una segunda vida de la mano de China. Pero en los años 80 no tenía mala salud y hasta apostó en el segmento más de moda entonces con el MG Maestro Turbo, un compacto deportivo con motor 2.0 de 150 CV que apuntaba alto en su lucha contra el Peugeot 309 GTi, Opel Kadett GSI 16v o Golf GTI 16v.
Y es que la década de los 80 era la época dorada de los compactos deportivos con el VW Golf GTI a la cabeza. Algunos modelos fuera de ese trío consiguieron hacerse un pequeño hueco, como es el caso del Maestro Turbo, que se convirtió en todo un fenómeno en Reino Unido, aunque era algo más desconocido fuera de sus fronteras.
Un MG Maestro Turbo con 150 CV
El MG Maestro Turbo se presentó oficialmente en 1988 y casi por sorpresa, aunque estaba en los planes desde bastante antes: en 1984 alguien involucrado en el proyecto decidió pulsar el botón de Stop por ser "demasiado rápido" (MG decía que aceleraba mejor que un Ferrari).
Eso quiere decir que este compacto deportivo salió durante el inicio de una nueva tormenta empresarial de una marca con constantes ventas y reventas desde su absorción por British Motor Corporation en el año 1952.
MG pretendía llevar los deportivos a todos los conductores y lanzar versiones con un compresor era una declaración de intenciones y la manera de mostrar que sí, que podían ser considerados unos fabricantes modernos y que no tenían nada que temer.
En el caso del Montego, un modelo grande para los estándares de los compactos de la época (más de cuatro metros de largo), la marca apostó por un cuatro cilindros en línea con 1.994 centímetros cúbicos al que se le acoplaba un turbo Garrett T3 que procedía del Montego, la versión de tres volúmenes que se adelantó un poco al compacto.
Así, el MG Maestro Turbo conseguía una potencia total de 150 CV. El fabricante consiguió mejorar las cifras del Peugeot 309 GTi con 130 CV, que se había convertido en uno de los primeros deportivos accesibles para un público masivo que sin embargo miraba con anhelo los 160 CV del309 GTi de 16 válvulas del año 1990s
505 unidades del MG Maestro Turbo
El MG Maestro Turbo apuntaba alto, pero el mercado de los compactos deportivos era demasiado competitivo, y este modelo no era ni de lejos el mejor en un segmento liderado por el Golf GTI.
MG tuvo bastante éxito con este modelo: llegó a vender más de 600.000 unidades entre 1983 y 1994, pero MG solo fabricó 505 unidades de la versión deportiva de 1988. Y claro, el Maestro Turbo no consiguió unas cifras de récord, pero tenía una potencia respetable para un coche de su categoría (por ejemplo, el Ford Escort Turbo apenas sobrepasaba los 130 y ya era temible) y una caja de cambios con cinco velocidades diseñada por Honda.
Pero ni motor ni caja de cambios iba a ser lo único que heredaría: la suspensión la ponía el Montego, aunque eso solo quería decir que su comportamiento, sin ser malo, no iba a ser brillante, y no se pudo imponer a los pesos pesados de la época.
Lo curioso de todo es que este modelo nació ya con la idea de ser un futuro clásico deseado especialmente por su tirada tan limitada, aunque la realidad dice que es una pieza de coleccionismo sobre todo por su escasez hoy en día: el propio MG Owner’s Club dice que apenas se conservan menos de la mitad de las unidades vendidas, lo que le ayuda a ganar ese aura de rareza tan agradable para los que disfrutamos de coches especiales con unos cuantos años a sus espaldas..

