Los alemanes, grises. Los ingleses, verdes. Y Alpine, por ser francés, ¿azul? El verdadero origen del color RE331

Alpine A110 S
Alpine A110 S

Conoce la historia del color RE331, el azul metalizado que durante años ha bañado las carrocerías de los Alpine y que hoy sigue haciéndolo en sus nuevos coches.

En el ideario popular, muchas marcas de coches se asocian a un color en particular. Por ejemplo, Renault Sport utiliza el amarillo y el rojo para Ferrari o Alfa Romeo. Muchas de estas asociaciones cromáticas vienen del mundo de la alta competición y en el caso de Alpine ocurre lo mismo. Este es el origen del color RE331, el icónico azul metalizado que emplean los coches de la marca francesa.

Es inevitable no pensar en el color azul cuando hablamos de Alpine. Sus coches llevan décadas luciendo este tono de pintura tan característico, un acabado que proviene de su historia más antigua y que hoy, cuando la marca lanza sus primeros coches eléctricos, lo podemos seguir disfrutando.

Esto no significa que los coches de Alpine no estén disponibles en otros colores. Sin embargo, el azul es el más popular y, en cierta medida, la compañía ha asociado su imagen a esta tonalidad con la que baña, no solo las carrocerías de sus vehículos, sino también los logotipos, tipografías y cualquier detalle vinculado a su identidad de marca.

El azul metalizado de Alpine

Lo curioso aquí es que el azul Alpine no estaba disponible cuando el fundador de la compañía, Jean Rédélé, presentó por primera vez su producción de coches al entonces director ejecutivo de Renault, Pierre Dreyfus, en la sede de la Régie, cerca de París, en el año 1955. Los coches que allí se expusieron eran tres unidades del A106 y estaban terminados en azul, blanco y rojo.

El azul no tenía el mismo tono ni acabado que el que conocemos en la actualidad. De hecho, era más claro y tenía un toque verdoso que para nada se parece al azul metalizado tan característico de Alpine.

Por otro lado, el azul no era un color tan popular a mediados de los años ’50, siendo el rojo, el blanco y el amarillo las opciones preferidas entre los que buscaban un coche de carretera de Alpine. Además, los A106 que utilizaba Rédélé en competición eran blancos o azul claro.

La llegada del Alpine A110 cambió las reglas del juego para siempre. En la presentación del nuevo modelo, Alpine eligió una unidad terminada en azul metalizado, convirtiéndose así en un sello de identidad de la marca.

Se dice que un cliente había encargado un A110 en azul Panamá y que el vendedor Jacques Cheinisse, un apasionado piloto de rallys que posteriormente se convertiría en el director deportivo de la marca, quedó tan fascinado con esta combinación que eligió el mismo acabado para el A110 con el que empezó a correr a principios de 1963.

La opción se volvió cada vez más popular hasta convertirse en el color por defecto de los A110 de fábrica de Alpine. Este tono encajó a la perfección con el azul de competición francés, empleado durante muchos años en el automovilismo y que contrastaba con el rojo de Italia, el verde de Gran Bretaña, y el blanco y más tarde el plateado de Alemania.

El color RE331 no es el único azul que ofrecía la marca

Conocido durante muchos años como RE331, el azul Alpine metalizado es el sello distintivo de la gama cromática del fabricante galo. Pero no es el único azul que los clientes podían pedir cuando encargaban un coche nuevo, ya que la compañía también ofrecía otras opciones como el azul Azur metalizado, el azul Acier metalizado, el azul Pacifique metalizado y el azul Estoril metalizado.

“Nunca hubo realmente un solo azul Alpine”, señala Antony Villain, director de diseño de Alpine. “En aquel entonces, también había una variedad de amarillos, rojos y naranjas. En la década de 1980, una cantidad considerable de Alpine que originalmente no eran azules fueron repintados por sus propietarios”. De hecho, ahora hay más A110 azules de los que había en aquel momento, cuando este color representaba el 30% de los pedidos.

Con el paso de los años, el azul Alpine se ha adueñado de las paletas de pinturas de la marca. Sus nuevos modelos se presentan siempre en este acabado de color, incluyendo el nuevo Alpine A390 que ya hemos conducido, o el pequeño Alpine A290 que es la alternativa de alto rendimiento al popular Renault 5 E-Tech.

Sea como fuere, en Alpine el azul metalizado es algo más que un simple color. Simboliza el pasado, el presente y el futuro de la marca, donde la deportividad siempre ha sido el eje principal sobre el que han girado sus coches, muchos de los cuales han estado terminados en la característica pintura azul de Alpine y que hoy, electrificados, siguen conservando intactas estas cualidades.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España