En los años 60 Giugiaro diseñó un deportivo V8 para Bizzarrini que cayó en el olvido. Ahora lo han construido y el esultado es el Bizzarrini 5300 Aperta Lusso

La renacida marca italiana ha recuperado un superdeportivo descapotable que diseñó Giugiaro en 1962 para el 53000 GT de Bizzarrini, pero que nunca pasó del dibujo.
Giotto Bizzarrini fue uno de los grandes genios de la automoción, aunque no llegó a disfrutar de tal honor en vida, pero el ingeniero italiano hizo algunos de los coches más bonitos de los años 60. La marca que fundó, Bizzarrini, regresó en 2024 y ahora ha decidido rescatar un deportivo que diseñó Giugiaro en aquellos años: el Bizzarrini 5300 Aperta Lusso.
Nos remontamos al año 1962, que también fue un mundial disputado en el continente americano, concretamente en Chile, y que ganó la Brasil de Pelé (aunque se lesionó en el segundo partido y no jugó más), Garrincha, Mario Zagallo, Nilton Santos y Vavá, entre otros. Nada que ver con el equipo actual.
En 1962, Giorgetto Giugiaro diseñó un prototipo descapotable para el 5300 GT de Bizzarrini, pero nunca pasó de la fase de dibujo. Por aquel entonces, el legendario Giotto Bizzarrini estaba centrado en las carreras, tras haber dejado Ferrari para fundar su propia marca.
La propuesta de Giugiaro le encantó, pero decidió no seguir adelante con la producción. Ahora, más de seis décadas después, la nueva Bizzarrini ha rescatado el antiguo boceto de Giugiaro y lo ha convertido en el 5300 Aperta Lusso.
Bizzarrini 5300 Aperta Lusso, el prototipo olvidado ve la luz 64 años después

Bizarrini no se limitó a encontrar unos cuantos 5300 GT antiguos y quitarles el techo. Este Aperta puede parecer de los años 60, pero es completamente nuevo. O casi.
Utiliza un chasis semimonocasco con una carrocería de fibra de carbono de una sola pieza. Seduce la idea de tomar un diseño clásico de Giugiaro y fabricarlo en carbono, en lugar de recrearlo con las técnicas originales. No es la primera vez que Bizzarrini hace algo así, pero es su trabajo más impresionante hasta la fecha.
Al asomarse a través del techo tipo targa, se aprecia el interior de un coche clásico. El volante delgado con aro de madera, el enorme panel de instrumentos hecho de una sola pieza de madera y la palanca de cambios italiana con imitación de carey parecen sacados directamente de los años 60. Sólo falta ver a Marcello Mastroianni al volante.
Sin embargo, bajo ese interior tan ye-ye, hay un equipo de aire acondicionado, una columna de dirección ajustable e incluso carga inalámbrica MagSafe para los iPhones actuales. Es decir, que lo clásico y lo moderno se dan la mano en este 5300 Aperta Lusso.
Dicho de otro modo: tiene toda la apariencia y la sensación de un coche clásico, sin ninguno de sus inconvenientes. Por suerte, Bizarrini disimuló la mayor parte de la tecnología moderna, llamándola "comodidad oculta".
Incluso cuenta con modernos sellos y burletes en las ventanas, por lo que debería ser más silencioso y tener menos filtraciones de agua que en algunos clásicos italianos.
Estos pequeños detalles demuestran que Bizzarrini no lo concibió como una simple estrategia para sacar dinero a los ricos ávidos de exclusividad, sino que realmente le brindó al diseño de Giugiaro el respeto que merece.
Sonido clásico con seguridad moderna

Lo clásico y lo actual también se abrazan en la mecánica. Bajo ese capó aparentemente interminable se esconde un motor V8 de 5.3 litros ubicado completamente detrás del eje delantero, lo que le confiere una configuración de motor central delantero.
El motor tiene un aspecto clásico, que imita la estética de los carburadores Weber, pero utiliza inyección multipunto, lo que le permite alcanzar los 400 CV de potencia en lugar de los 365 del 5300 GT original. Con un escape con válvulas de Inconel y un convertidor catalítico, debe tener un sonido espectacular, pero sin el típico olor de un V8 clásico.
Se desconoce el motor exacto que lleva, pero el 5300 GT original recurría a un V8 327 de Chevrolet, ya que Giotto quería algo fiable y fácil de reparar en lugar de un V12 italiano de altas prestaciones.
Bizzarrini afirma que el motor del Aperta es "el mismo bloque pequeño de probada eficacia que Giotto Bizzarrini seleccionó en la década de 1960". Dado que va conectado a una caja de cambios manual de cinco relaciones Tremec TKX, no se descarta que el motor sea el mismo V8 de Detroit.
Opcionalmente, la compañía ofrece una transmisión manual de seis velocidades. El superdeportivo equipa también un diferencial de deslizamiento limitado en la parte trasera.
Sus frenos también son una interesante combinación de tecnología antigua y moderna. Las pinzas delanteras de cuatro pistones y las traseras de dos pistones actúan sobre discos ventilados, y los discos traseros están ubicados hacia adentro como en un coche de carreras, pero sin servofreno, por lo que debería ofrecer una potencia de frenado moderna con una sensación clásica.
La suspensión cuenta con doble horquilla en las cuatro ruedas y amortiguadores ajustables Koni rojos, con válvulas exclusivas específicas para el Aperta. También monta llantas Campagnolo de magnesio con fijación central, calzadas con neumáticos Pirelli 205/50 en la parte delantera y 255/60 en la trasera.
Como ocurre siempre en este tipo de coches tan exclusivos, están dirigidos a un público muy selecto. Bizzarrini fabricará únicamente diez unidades, todas ellas encargadas individualmente y construidas a mano. No ha especificado el precio, aunque tampoco será algo que importe a sus futuros propietarios.


