El Mercedes-AMG GT XX se va a convertir en un hiperdeportivo que te podrás comprar el año que viene

Mercedes-AMG está preparando un superdeportivo eléctrico de un megavatio de potencia: 1.350 CV para un modelo de tres motores que podrá recargarse en minutos.
Este es concept que tienes delante es el nuevo Mercedes-AMG GT XX. Adelanta el primer eléctrico independiente de la marca de Affalterbach (si dejamos de lado el SLS Electric Drive de 2013, del que solo se fabricaron nueve unidades) y si todo va sobre lo previsto debería llegar en 2026.
La marca que inventó el automóvil ha entrado a trompicones en la era eléctrica, y de hecho busca con énfasis reinventarse en el mundo de los electrones porque por el momento sufre una demanda muy por debajo de lo que esperaban para sus modelos EQ.
En Mercedes descartaron ya hace tiempo la idea de pasarse a lo eléctrico en 2030, pero el GT XX es un coletazo de aquella época. Se basa en la plataforma AMG.EA, que específica para modelos de batería. Esta base también servirá de base para un SUV que sobre el papel rivalizará con el Ferrari Purosangue y, con suerte, para otro hiperdeportivo.
El GT XX tiene un aspecto familiar por sus reminiscencias del concepto Vision AMG de 2022 y es más que un eco del Vision One-Eleven del año siguiente. Este modelo los fusiona a la vez que evoca el espectacular Mercedes C111 de finales de los años 60. Su pintura naranja Sunset Beam, el panel electroluminiscente y el parabrisas tan inclinado cumplen con los guiños al pasado que buscaban.
Además, se trata del avance de un coche que se va a poder comprar. Piensa en él como un sustituto electrificado del actual AMG GT de cuatro puertas y un rival del Porsche Taycan.
En la redacción nos encanta que tenga seis pilotos circulares detrás en lugar de la barra de luces que está tan de moda actualmente y que su silueta es más clásica de lo que nos podríamos haber imaginado. Con sus 5,2 metros también es imponente.
Hay un contraste gráfico entre la carrocería principal y el panel inferior, que utiliza una ingeniosa pintura electroluminiscente para mostrar el estado de carga del coche.
Los faros suponen una novedad en el lenguaje de diseño, pero no está claro que lleguen a producción. Tienen altavoces integrados, con una membrana pasiva para mejorar la respuesta de baja frecuencia. Su función principal es la protección de los peatones, pero pueden tener otras aplicaciones.
Y es que en AMG son muy conscientes de que el rugido que emiten sus motores V8 es una de sus principales ventajas competitivas. En lo que respecta a sus vehículos eléctricos de batería, sin duda deben sacarse algo de la manga.
El AMG GT XX también es extraordinariamente eficiente desde el punto de vista aerodinámico: su Cx es de solo 0,20. El splitter delantero se envuelve en una cortina de aire lateral y los bajos están diseñados para pegar el coche al suelo; detrás, hay un freno de aire trasero emergente.
El prototipo también utiliza llantas de aerodinámica activa de 21 pulgadas con cinco palas móviles controladas por una unidad central con un actuador en el cubo de la rueda. Si los frenos necesitan refrigeración adicional, se abren para que entre el aire.
Hay más cosas ahí dentro: cada actuador utiliza un pequeño generador para capturar la energía eléctrica de la rueda. Por desgracia, aún no está listo para su producción, pero están trabajando en ello.

Megacarga, megapotencia, megavatio
Pero lo más importante es lo que hay debajo del capó (una expresión que nuestros hijos probablemente no entenderán). Tiene una potencia total de un megavatio (1.341,02 CV), algo sin duda llamativo, pero también lo es la capacidad del GT XX para cargarse hasta 850 kW.
Eso significa que puede recargar unos 400 km en solo cinco minutos. La plataforma AMG.EA utiliza una arquitectura de 800 V y motores de flujo axial, que son dos tercios más ligeros que los de flujo radial y ocupan un tercio del espacio.
Hay tres motores integrados en "dos unidades de propulsión eléctrica de alto rendimiento", según explican en Mercedes. La unidad montada en la parte trasera pesa 140 kilos e integra dos propulsores, junto con un engranaje planetario y un inversor de carburo de silicio, en una única carcasa refrigerada por aceite.
En la parte delantera, la otra unidad de propulsión (80 kg) contiene un motor, una transmisión de dientes rectos y un inversor. En la parte trasera se realiza la mayor parte del trabajo, mientras que delante solo se trabaja cuando se requiere más par o tracción adicional. El resto del tiempo permanece desacoplada para aumentar la eficiencia.
Los motores se fabricarán en una planta de Mercedes a las afueras de Berlín y requieren 100 procesos de producción distintos. Mercedes afirma que 65 de ellos son nuevos para la empresa y que hay 30 patentes pendientes. Se están utilizando nuevas formas de soldadura láser, así como, por supuesto, inteligencia artificial.
Tendremos que esperar para conocer más detalles, pero la marca afirma que alcanzará una velocidad máxima de más de 360 km/h y pasará de 0 a 200 km/h en cinco segundos: eso es territorio de Koenigsegg Jesko.
Más allá de confirmar la presencia de su sistema de tracción total 4MATIC+, aún no se sabe cómo el sistema vectorizará toda esa potencia. Pero como estamos hablando de AMG, podemos esperar un sinfín de ajustes de conducción y algo de magia algorítmica. Seguramente habrá un modo drift que derretirá los neumáticos.
Miles de celdas individuales y carga estable
Luego está la batería. Las celdas son altas y delgadas, lo que acorta la distancia entre el núcleo y la carcasa y permite que el calor se disipe mucho más rápidamente en la recarga. Hay más de 3.000, empaquetadas en módulos de plástico y refrigeradas un aceite no conductor. El proceso de refrigeración es bajo demanda, cada módulo de celdas está perfectamente preparado para que no haya caída en el rendimiento.
Sabemos lo que estás pensando: actualmente no existen puntos de recarga que puedan suministrar electricidad a 850 kW, pero Mercedes-AMG tiene un plan. Se ha asociado con Alpitronic, especialista en recarga de alta potencia, para diseñar la infraestructura de próxima generación.
La empresa ha desarrollado un prototipo que puede manejar esa cantidad de energía utilizando un cable CCS estándar. El objetivo es fabricar cargadores que puedan alcanzar un megavatio, según AMG. Tal y como están las cosas, el GT XX se cargará a 350 kW, independientemente del estado de carga o la temperatura de la batería, y seguirá a esa velocidad por encima del 80 por ciento.
Esto podría suponer un punto de inflexión importante: la rapidez con la que se puede cargar un coche es tan importante como la velocidad o la distancia que se puede recorrer con él.
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Luis Guisado
Webmanager
Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.