Aunque lo dibujó Pininfarina y lo afinó Porsche, el primer Hyundai Coupé de 1996 tuvo complicado ganarse el respeto

El Hyundai Coupé fue diseñado por Pininfarina y afinado por Porsche: el resultado, un barato deportivo de moda en los años 90 que no gozó del respeto que merecía.

Hay coches que marcan una época, pese a objetivamente no ser gran cosa, modelos que se quedan grabados a fuego en la retina de una generación y que siempre recordarán con cariño. Si fuiste nacido a finales de la década de los 80 del año pasado o a principios de los 90, posiblemente para ti uno de ellos sea el Hyundai Coupé, uno de los deportivos baratos que marcó el mundo del motor en aquella época.

Fue concebido en 1996, diseñado por Pininfarina, nada menos, y se vendió como churros. Estaba por todos lados, lo que hacía que los más jóvenes se encontraran continuamente en las calles de sus pueblos y ciudades un coche deportivo que llamaba la atención por su diseño y que, para más inri, encima era un Hyundai, que por aquel entonces no gozaba de la posición que tiene ahora.

El fabricante es consciente de que, aunque sea un modelo de una época previa muy distinta a la actual, tiene su legado y, por eso, le ha rendido homenaje de una manera muy peculiar (y acertada, según nuestro punto de vista): ha restaurado un ejemplar para devolverlo a toda su gloria.

En España fue conocido como el “deportivo de los pobres” y, aunque causó sensación e hizo que muchos pudieran optar a un modelo de estas características, no fuimos conscientes del impacto que tuvo en su país de origen.

La propia marca admite que “el Tiburon jugó un papel crucial en el establecimiento de Hyundai como el fabricante líder de automóviles que es hoy”.

Kyu-hyuk Kwon, Gerente Sénior del Heritage Team de la Marca Hyundai, explica: “El Tiburón fue el primer deportivo totalmente independiente de Corea, desde el diseño hasta el motor y la plataforma”. Esto hizo que marcara el comienzo del mercado nacional de coches deportivos, así como que tuviera un peso considerable en el desarrollo de la cultura tuning en el país asiático.

De hecho, también impulsó el surgimiento de numerosos clubes de coches que unieron a la gente en su pasión por el vehículo y tuvo un papel muy importante en el mundo de la competición, como recuerda Jung-yong Park, profesor jubilado de Ajou Motor College y expiloto de rally: “La llegada del Tiburón cambió por completo el ambiente del automovilismo coreano. Su rendimiento superior lo convirtió en el coche dominante de la parrilla”.

Es cierto que a lo largo de su historia, las ventas que consiguió no fueron las esperadas, pero fue un modelo elogiado por los expertos, que caló hondo entre los entusiastas y que a día de hoy sigue siendo recordado.

En España estaba disponible desde 1.828.082 pesetas, 10.987 euros al cambio, un precio que visto desde el prisma de 2025 es prácticamente de risa. Además, su dotación de serie era bastante completa: llantas de aleación de 15 pulgadas, aire acondicionado, dirección asistida, elevalunas y espejos eléctricos, y un equipo de sonido de Sony.

En su generación original estaba disponible con tres opciones mecánicas que eran bastante notables para la época:

  • Motor 1.6 16V (G4GR): 1.599 cm³ de cilindrada, una potencia de 114 CV, distribución DOHC de 16 válvulas con sistema de inyección multipunto, aceleración de 0 a 100 km/h en 11,2 segundos y una velocidad máxima de 193 km/h
  • Motor 1.8 16V (G4GR): 1.796 cm³ de cilindrada, una potencia de 132 CV, distribución DOHC de 16 válvulas con sistema de inyección multipunto y una velocidad máxima de 190 km/h
  • Motor 2.0 16V (G4GR): 1.975 cm³ de cilindrada, una potencia de 139 CV, distribución DOHC de 16 válvulas con sistema de inyección multipunto, aceleración 0 a 100 km/h en 8,6 segundos y una velocidad máxima de 201 km/h

Fue un icono en nuestras carreteras, un icono potencialmente al alcance de todos, lo que hizo que fuera muy deseado. Sin embargo, este éxito no fue sino un reflejo de la sensación que causó en su mercado doméstico, donde fue conocido como Hyundai Tiburón.

La compañía coreana señala que, en un momento en el que el mercado estaba repleto de sedanes de formas cuadradas que parecían ser un “coche de padre”, el formato del Tiburón causó sensación, con un diseño atlético y atrevido que atrajo la atención de los conductores, especialmente de los más jóvenes que buscaban algo diferenciador.

Marcó época y, por eso, casi 30 años después de su lanzamiento al mercado, ahora Hyundai ha recuperado un ejemplar en unas condiciones bastante malas, para llevar a cabo una completa restauración que ha pasado, obviamente, por un importante remozado estético que le ha llevado de su color negro original a uno amarillo, pero también por una puesta a punto de todo su apartado mecánico.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Ver sus artículos

Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España