Si pensabas que el Dodge Viper era único con su motor V10, estás en lo cierto. Pero hay otros superdeportivos que utilizaban ese mismo bloque

Muchos recuerdan el motor V10 del Dodge Viper por su rendimiento y espectacular sonido, pero pocos saben que hubo otros superdeportivos que lo utilizaron.
Hay motores que pasan a la historia por diferentes razones, como su rendimiento, fiabilidad, sonido… o por ser irrompibles, como este motor hecho para durar 200 años. En el caso del Dodge Viper, su motor V10 era único, pero hubo otros superdeportivos que utilizaron el mismo bloque.
Han pasado más de 30 años desde que el Viper llegó al mercado. Un superdeportivo puro americano que muchos recordarán “haberlo conducido” en el videojuego Gran Turismo de la PlayStation.
La primera generación, conocida como Phase SR I, se fabricó entre 1992 y 1995. Montaba un motor V10 atmosférico de 8.0 litros, unido a una caja de cambios manual de seis velocidades, y entregaba una potencia de 405 CV. Una potencia que hoy encontramos en motores de hasta cuatro cilindros.
En 1996 llegó el Viper Phase SR II, con un motor que elevaba levemente la potencia hasta los 415 CV. Un año más tarde llegó la variante GTS, que alcanzaba los 456 CV y, en 1998, se lanzó el Viper ACR Package.
La segunda generación del Viper, conocida como Phase ZB, introdujo un motor más grande de 8.3 litros, siempre con la arquitectura de diez cilindros en V, pero ahora superaba los 500 CV. Era capaz de hacer el 0 a 100 km/h en 3,7 segundos (3,8 segundos el roadster).
Luego vino el Viper Phase ZB II, con un motor V10 de 8.4 litros de más de 600 CV y 760 Nm. Finalmente, la cuarta y última generación fue el SRT Viper en 2013, llamada Phase VX, la más potente de siempre. La variante ACR batió el récord de su clase en Nürburgring.
Motor V10 del Dodge Viper a través de cuatro generaciones

Diseñado por Chrysler, el motor V10 del Dodge Viper tenía las bancadas colocadas a 90 grados. Era un motor de alto rendimiento con varillas de empuje y dos válvulas por cilindros, atmosférico y bloques de aluminio fundido diseñados por Lamborghini.
Estaba basado en la familia de motores V8 Chrysler LA y fue concebido por Magnum 5.9, con dos cilindros adicionales y una carrera más larga de 98,6 milímetros. La primera generación alcanzaba los 7.990 centímetros cúbicos y producía 405 CV y 630 nm de par a 3.600 vueltas.
La segunda generación tenía la misma cilindrada, pero aumentaba la potencia hasta los 415 y más tarde hasta los 456 CV y 664 Nm de par a 3.700 rpm. Estuvo en producción hasta 1999, último año para los pistones forjados, debido a la nueva normativa de emisiones de la época.

El motor V10 de tercera generación (Phase ZB) se introdujo en 2003 y aumentaba la cilindrada hasta los 8.3 litros, con un diámetro por carrera de 102,4 × 100,6 milímetros, y una potencia de 517 CV y 725 Nm de par a 4.200 rpm.
En 2008, la versión ZB II del V10 incrementó de nuevo la cilindrada hasta los 8.4 litros, aunque la principal novedad fue el uso de sincronización variable de válvulas, como ocurría en el motor HEMI V8 6.1 de Chrysler. El resultado fue una potencia de 608 CV y un par máximo de 759 Nm.
El último motor V10 del Viper se lanzó en 2013 (Phase VX) y no modificó la cilindrada, pero sí aumentó la potencia, hasta alcanzar los 649 CV y unos increíbles 813 Nm de par a 4.950 vueltas. En 2015, la potencia se incrementó hasta los 654 CV.
Otros superdeportivos que han utilizado el motor V10 del Dodge Viper

Además del Dodge Viper, otros coches han montado su espectacular V10, como el Dodge Ram SRT-10, convirtiéndose en el pick-up de producción más potente del mundo, aunque luego le superó el Holden HSV Maloo, gracias al motor LS2 del Corvette.

También el fabricante británico Bristol Cars utilizó el V10 del Viper en algunos modelos, como el Bristol Fighter, aunque se trataba de una versión modificada, con una potencia reducida hasta los 532 CV, y el Fighter S, que alcanzaba los 637 CV.

Además de los modelos mencionados, también han utilizado el V10 del Viper la moto Millyard Viper V10, el prototipo Dodge Tomahawk, el VLF 1 Force, el Alfa Romeo Zagato TZ3 Stradale y un superdeportivo que conocemos muy bien en España, el Spania GTA Spano.
