Meten el motor de una Superbike en un Mazda MX-5, y el resultado, además de loco, es sorprendente

Un Mazda MX-5 con motor de superbike, turbo y 13.000 rpm: así es el ambicioso proyecto del youtuber ReedMakeCar que lleva el concepto al límite.
Hay proyectos que rozan la locura y luego está lo que ha hecho el youtuber estadounidense ReedMakeCar con su Mazda MX-5 de 1999. Un coche ya de por sí icónico por su agilidad, potencia y legado, ahora con un elemento de lo más sorprendente: un motor de Superbike. Sí, el pequeño roadster japonés ahora late con el corazón de una Honda CBR1000RR de 2008.
Un motor de Superbike en un Miata
Reed no es un novato en esto de modificar coches. Lleva más de una década trasteando con su MX-5, un modelo que ha servido de base para innumerables proyectos de personalización en todo el mundo. En su caso, optó por ir mucho más allá de lo convencional. Te explicamos por qué decimos esto.
En lugar de añadir un turbo al motor original o cambiarlo por uno más grande como hacen muchos, como es el caso de los swaps con motores V8, K-Series de Honda o incluso bloques rotativos son comunes en esta comunidad), él decidió sustituir el propulsor del Miata por uno de una moto.
La elección fue concreta: un motor de 1.0 litros, cuatro cilindros en línea, 180 CV y capaz de ir a más de 13.000 revoluciones por minuto. Esta mecánica de la Honda CBR1000RR es legendaria en el mundo de las Superbikes, y ponerla en un coche es un trabajazo. Para qué mentir.
Cuanto menos peso, mejor
Uno de los principales retos de esta conversión fue el peso y el equilibrio del conjunto. Reed no sólo cambió el motor, sino que transformó radicalmente la carrocería del Miata para aligerarlo al máximo. Eliminó todo lo prescindible: moquetas, asientos, guarnecidos, e incluso gran parte del salpicadero y las lunas laterales. De hecho, sólo dejó el parabrisas.
El resultado: un coche que pesa apenas 689 kg. Este aligeramiento permitió que los 180 CV del nuevo motor pareciera que fuesen muchos más. A pesar de que en banco de pruebas el coche entregó 160 CV a 11.500 rpm y un par motor de 89 Nm a 9.200 rpm, las sensaciones al volante son tan intensas que hasta el youtuber tiene que ponerse tapones para conducirlo.
Sonido de Fórmula 1 y sensaciones de kart
El sonido del motor de moto instalado en el Miata es algo fuera de lo común. Gracias a la caja de cambios secuencial de seis velocidades original de la CBR, adaptada con una transmisión ultracorta, el coche mantiene al motor siempre en "la zona alta" del cuentavueltas.
“La relación de transmisión ultracorta es la guinda del pastel, manteniendo el turbo en marcha y el motor en su máximo estruendo”, comenta Reed en uno de sus vídeos. Y no es para menos. Tal y como comenta:
"Definitivamente parece más rápido de lo que uno piensa, ya que es un motor pequeño que mueve un auto bastante grande. Dicho esto, la próxima vez que este coche esté en este banco de pruebas, tendrá un turbocompresor".
¿Un turbo? ¿Por qué no?
Y como si los 13.000 rpm y su gran ligereza no fueran suficiente, Reed fue más allá: añadió un turbocompresor Garrett GT2560R. La modificación, desde luego, no fue sencilla. Tuvo que instalar una admisión a medida, ajustar la ECU, rediseñar partes del escape y fabricar un embrague reforzado, ya que el original de la CBR no aguantaba la nueva carga de potencia.
Con el turbo, el Miata se transforma por completo, generando más potencia. Aunque aún no se han revelado cifras definitivas tras esta última mejora, se espera que supere con holgura los 200 CV. Una cifra que, en un coche de menos de 700 kilos, lo coloca en otra liga.
Un 'Frankenstein' sobre ruedas
Este MX-5 es la prueba viviente de que, en el mundo del motor, parece ser que no hay límites. Aunque sus prestaciones puras no compitan con las de un deportivo moderno de alta gama, su carácter, sonido y sensaciones lo convierten en un coche incomparable.
Como señalan algunos aficionados, “este MX-5 no busca ser más rápido en recta que un Tesla, sino ofrecer algo que se está perdiendo en la industria del automóvil: emoción pura”. Y parece ser que lo ha logrado con creces.
Aunque todo esto parezca mentira, es real, y está documentado paso a paso en el canal de ReedMakeCar. Te dejamos el vídeo a continuación para que puedas disfrutar de este contenido audiovisual. Puro cine. Aunque te recomendamos que entres en su canal, ya que ha publicado varios vídeos sobre la conversión.
Un proyecto en evolución
Lo más interesante de todo es que el proyecto no ha terminado. Reed sigue experimentando, ajustando el chasis, optimizando la puesta a punto y planteando nuevos retos para su “Honda Miata”.
Por ahora, lo que tenemos es un coche que ya era especial de serie, y que ahora, con el alma de una Superbike, se ha transformado en un coche capaz de sacar sonrisas (y dejar sordos) a quienes lo vean pasar.



