Nos acercamos al Ferrari Luce después de la tormenta. "No veían la necesidad de replicar lo que hace con los V12 y colocarle un motor eléctrico"

El Ferrari Luce generó una tormenta de críticas a nivel mundial, pero ¿es un coche con sentido? Lo hemos visto de cerca junto a sus creadores para averiguarlo.
Jony Ive y Marc Newson me enseñan el Ferrari Luce cuando nos detenemos a reflexionar sobre las palabras que descartaríamos al analizar el diseño de un coche. Sin duda, hay que replantearse todo el asunto. Y eso es precisamente lo que han hecho Ferrari y LoveFrom con este modelo, el primer coche totalmente eléctrico de la leyenda italiana.
Ive, un pensador de una profundidad insondable, le ha dado vueltas al tema. "Mucho de eso empezó en Silicon Valley... actuar rápido, romper moldes, revolucionar. No le veo ningún mérito a nada de eso a menos que se esté creando algo sustancialmente mejor. Podríamos fabricar tres coches esta misma tarde que fueran diferentes y revolucionarios por el simple hecho de serlo, pero no serían muy buenos".
Aun así, el Luce es algo poco común: un auténtico momento "guau". Una sacudida para el sistema. Sí, la perspectiva de un Ferrari eléctrico es en sí misma histórica —algunos observadores han utilizado términos más despectivos—, pero el resultado va mucho más allá de lo que nadie habría previsto. Una auténtica sorpresa en 2026.

Los anteriores supercoches eléctricos se han ceñido a la tipología establecida del motor central, buscando compradores de gama alta que quisieran algo nuevo… o no tan nuevo. Ferrari, sin embargo, ha tomado un camino diferente. En primer lugar, contratando a la agencia de diseño LoveFrom para encargarse del diseño exterior e interior y, en segundo lugar, centrándose en la versatilidad y la facilidad de uso.
Más allá del tipo de propulsión, el Luce tiene espacio para cinco personas y cuenta con un portón trasero. No se parece a ningún otro Ferrari de la historia, aunque hay algunos detalles que resultan familiares, como los faros LED redondos de la trasera.
La acogida que tenga dependerá de lo que esperes que sea o haga un Ferrari. Ninguna marca de coches ha erigido una superestructura tan elaborada en torno a su propio mito, un templo en el que millones de personas rinden culto y en el que unos pocos desembolsan grandes sumas de dinero para hacerse con el último hiperdeportivo o un monoplaza de F1 retirado. Es un negocio bueno y gestionado con maestría.

Pero el Ferrari Luce muestra cómo su fabricante se arriesga de forma espectacular. Redefine el concepto del deseo y plantea tantas preguntas como respuestas da. En esencia, Ferrari no veía sentido en replicar lo que ya hace y sustituir un motor de combustión de ocho o doce cilindros por un sistema de propulsión totalmente eléctrico.
Cuando el equipo de desarrollo comenzó a conceptualizar su BEV allá por 2019, pronto quedó claro que solo serviría un enfoque totalmente nuevo. "Siempre estamos dibujando gráficos y tablas", nos cuenta el jefe de ingeniería de vehículos de Ferrari, Matteo Lanzavecchia, "trazando y evaluando las sensaciones de conducción lateral frente a lo que llamamos usabilidad".
"Si tienes un coche con motor central y retiras el motor y el depósito de combustible para sustituirlos por un paquete de baterías y un motor eléctrico, no ganas nada en cuanto al centro de gravedad ni al momento de inercia. Pero al hacer algo más grande, hemos conseguido espacio para cinco personas. El centro de gravedad es más bajo y hemos mejorado la rigidez torsional al integrar el paquete de baterías en la carrocería. Lo hemos replanteado todo. Como resultado, el 95 % de los componentes son nuevos".

Se barajó una versión totalmente eléctrica del F80, pero finalmente se descartó. "No era nada competitiva", admite Lanzavecchia. "Podrías completar dos tercios de una vuelta al Nordschleife y quedarte sin batería. En cuanto al diseño, la eficiencia aerodinámica y demás, filosóficamente no encajaba con nosotros".
Habrá mucho más que descubrir cuando lo conduzcamos, pero por ahora merece la pena reflexionar sobre los objetivos de Ferrari en este sentido. El nuevo coche ofrece un control sin precedentes de cada rueda en los tres ejes —lateral, longitudinal y vertical—, con especial énfasis en la dinámica lateral de la carrocería. Una nueva "unidad de control del vehículo" (VCU) lo supervisa todo y actualiza los parámetros 200 veces por segundo.
El Luce cuenta con una batería de 122 kWh y cuatro motores eléctricos, dos en cada eje, además de una distribución óptima del peso. Los motores delanteros desarrollan 285 CV, los traseros 842 CV, y la potencia máxima es de 1.050 CV. Y, por supuesto, cuenta con un par motor gigantesco, una cifra casi inconcebible: 7.999 Nm en las ruedas traseras.

Y hay más. Los motores delanteros pueden girar a hasta 30.000 rpm y pasar de cero a la máxima potencia en menos de un segundo. El conductor se sienta más adelantado y más cerca del eje delantero de lo que cabría esperar, por lo que se tiene una mayor sensación de control al volante a pesar de las dimensiones del coche. El chasis y la carrocería están compuestos en un 75 % por aluminio reciclado, lo que reduce drásticamente las emisiones de CO₂.
También cuenta con un subchasis independiente, algo inédito en un Ferrari; está conectado al resto del chasis mediante casquillos elastoméricos —polímeros de alta viscosidad— que ayudan a reducir el ruido y las vibraciones. Normalmente, unos cuantos crujidos y rugidos son lo que uno busca, pero quizá no en un Ferrari eléctrico. Sin embargo, sí hay sonido, conseguido mediante el uso de un acelerómetro y la ecualización de las frecuencias que se producen de forma natural en el inversor trasero. El sonido es vital, sobre todo en un Ferrari eléctrico.
¿Hace falta hablar de la potencia? Vivimos en un mundo que premia las potencias desmesuradas, sin abordar realmente las consecuencias morales o legales. Ni el hecho de que, si somos totalmente sinceros, 2.000 CV hacen que ya nada más tenga sentido en esta vida. Por eso admiramos a Ferrari por alejarse de esa carrera en particular y apostar por un coche que sus propietarios realmente utilizarán. Eso sí, cualquiera que crea que más de 1.000 CV son insuficientes debería acudir a su terapeuta cuanto antes.

Volvamos ahora al aspecto del Luce. Se trata de un coche con una filosofía muy clara. Que te convenza o no depende de ti, pero está muy bien pensado y ejecutado con gran meticulosidad. Cuenta con puertas con bisagras traseras, una cabina distintiva con un pilar C tipo "puente volador" y un aire genuinamente conceptual. Las ruedas traseras miden 24 pulgadas de diámetro y las delanteras, 23.
Rebosa ingenio y visión lateral, pero no es un hiperdeportivo tal y como lo hemos definido hasta ahora. En cambio, es algo diferente. "Tenemos que educar a la gente", afirma Newson. "Si preguntas a los consumidores qué quieren, solo podrán basarse en su marco de referencia. Y lo único que pueden hacer es mirar al pasado".
Durante su etapa en Apple, Ive y su equipo transformaron la naturaleza de nuestra relación con los ordenadores —y con la tecnología—. Las cajas que antes eran de color beige se convirtieron en emisarios ultramodernos y objeto de fetichismo procedentes de un mundo superior, mientras que el iPhone lo cambió todo. Pero, en el fondo, a Ive le gustan las cosas que son útiles, que realmente funcionan.

"Nos entusiasmaba la idea de un coche de cinco plazas que fuera flexible, versátil e intrínsecamente lujoso. Por supuesto, su precio lo convierte en un producto exclusivo, pero es más accesible y relevante. Ese es un nuevo paradigma y, al mismo tiempo, el mayor reto…". Señala con la mano la línea del techo. "Imagina lo fácil que habría sido nuestro trabajo si hubiéramos podido bajar este punto dos pulgadas…".
El Ferrari Luce sigue teniendo una altura al suelo inferior a la del Purosangue, pero apuesta por una estética alternativa. La forma "monobox" es difícil de conseguir, y se puede acabar con un techo abombado y un hundimiento en ambos extremos si las proporciones generales no son perfectas. Por eso, el habitáculo está envuelto en una forma que lo rodea por completo. Es casi como un coche dentro de otro coche, que lleva la mirada en todo un recorrido desde la parte delantera hasta la trasera. Ferrari no confirma el coeficiente aerodinámico, pero es el coche más aerodinámico que ha fabricado jamás.
El Ferrari Luce tiene el poder de sorprender. El parabrisas fluye directamente hacia lo que podría considerarse un capó, que llega hasta un punto final bajo el morro flotante, aparentemente a solo un par de pulgadas del suelo. Las luces son delgados LED; hay una rejilla de ventilación debajo que alimenta el sistema de climatización. Pocos coches tienen menos líneas de unión que el Luce, y la que hay entre el parabrisas y el capó es una obra maestra de diseño y técnica de fabricación. Es limpia y despejada.

Ive deja entrever que querían que toda la parte delantera fuera de cristal, pero eso sigue siendo, sin duda, cosa de prototipos. El espacio entre los montantes de la suspensión delantera y la carrocería es tan estrecho como se pueda desear. Fíjate en la posición de los limpiaparabrisas, que se pliegan a ambos lados del parabrisas en lugar de en su sitio habitual.
Hablando de eso, si alguien pudiera idear un sustituto para los limpiaparabrisas convencionales, sin duda serían estos chicos. De hecho, Ive afirma que ha estado trabajando en recubrimientos hidrofóbicos con su proveedor de cristal, pero aún no ha dado con la forma de repeler la humedad. "Pero es que el coche volador de Blade Runner 2049 seguía teniendo limpiaparabrisas convencionales", dice, "y recuerdo haber pensado: “Tenéis un coche que, joder, vuela, pero aún así necesitáis limpiaparabrisas...”".
Al parecer, los chicos de Ferrari se quedaron impresionados por la fluidez con la que encajaban los primeros modelos de diseño de LoveFrom. Pero esa es la seña de identidad de Ive y Newson. Ambos son ingenieros de diseño, hombres cuyo enfoque se basa en una profunda comprensión de cómo se construyen y fabrican las cosas. Para decirlo sin rodeos, saben lo que hacen. También conocen y entienden cómo funciona la cadena de suministro.

"Nos interesa más trabajar con ingenieros que con diseñadores porque sabemos cómo construir", explica Ive. "En San Francisco contamos con gente con doctorados que realmente sabe cómo montar las cosas. Tenemos en gran estima a los grandes ingenieros, y Ferrari sabe que no nos limitábamos a lanzar ideas al azar. Desde luego, no se trataba de ver hasta qué punto podía dar un golpe de pie al estilo de un diseñador malhumorado y caprichoso".
Mucha gente se decidirá a comprarlo simplemente por el hecho de que sea un coche diseñado por Ive. El interior refuerza aún más esta idea. Estuvimos en San Francisco en febrero para asistir a una presentación previa, pero los elementos se mostraron por separado, así que solo ahora podemos disfrutar de todo en su contexto. Por aquel entonces, la predilección de las redes sociales por el debate razonado estaba en pleno apogeo, pero lo afirmamos sin dudar: el Luce tiene el mejor interior de coche del mundo (al menos hasta que probemos el Bugatti Tourbillon).
Uno de los superpoderes de Ive es ser capaz de detectar el nivel de esmero que se ha dedicado a algo. La calidad se palpa en el aire. Ese es el caso aquí, pero el Ferrari Luce también es muy agradable al tacto y está diseñado con una precisión ejemplar. Abre las cuatro puertas y fíjate en el ajuste y el acabado de los umbrales y los marcos de los pilares. Echa un vistazo a las propias bisagras, objetos de belleza escultórica. Cierra las puertas y fíjate en el doble acristalamiento.

A continuación, fíjate en el volante de tres radios, un guiño deliberado a los Ferrari del pasado; está fabricado en aluminio reciclado y contiene 19 piezas separadas mecanizadas con CNC. Un sustrato recorre toda la longitud del salpicadero; está mecanizado a partir de una pieza maciza de aluminio en lugar de estar prensado, por lo que no presenta ningún radio de curvatura.
Ni siquiera hace falta mirar la pantalla central para encontrar los mandos de climatización; hay interruptores físicos con pequeñas protuberancias protectoras para cumplir con la normativa. El icono del ventilador no deja de girar y se acelera a medida que lo hace el motor que hay detrás. Hay un reposamanos, por lo que accionar los interruptores es como tocar un pequeño piano.
Los instrumentos situados delante del conductor son de una belleza poco común, con una aguja física en el velocímetro. El color de los diales cambia en función del modo de chasis, pero lo realmente genial es la forma en que el tono se va atenuando gradualmente. La palanca del control de salida se encuentra en el panel superior, inspirada en los instrumentos que se encuentran en un helicóptero. El botón para abrir el portón trasero tiene un pequeño dibujo de una maleta.

La consola central está diseñada como un producto autónomo, en el que el cristal es el protagonista. La ha desarrollado Corning, proveedor de Apple desde hace mucho tiempo, cuyo trabajo en el "Gorilla Glass" del iPhone les ha permitido crear algo robusto tanto a nivel visual como práctico en el interior del Luce.
La llave se aloja en un hueco especial y utiliza "e-ink", de modo que el color amarillo del logotipo de Ferrari se transfiere al selector de marchas cuando la llave se acopla. Es otro momento teatral, mágico, en realidad. Al igual que la combinación de reloj y brújula en la pantalla central, que presenta un nivel de complejidad similar al de un reloj de pulsera mecánico de alta gama. Incluso se han rediseñado las guías de los asientos, a las que normalmente no se les presta mucha atención. "¡No se les presta ninguna atención!", afirma Newson.
LoveFrom cuenta con un experto en tipografía de la propia empresa llamado Antonio, que creció lo suficientemente cerca de Maranello como para oír las pruebas de los Ferrari. El Luce tiene su propia tipografía, llamada "LF Maranello". El logotipo de Ferrari en la tapa del maletero se puede grabar con láser, y se puede ajustar su intensidad hacia arriba o hacia abajo.

Newson ha diseñado el equipaje y el compartimento de primera clase para Qantas, por lo que sabe cómo sacar el máximo partido al espacio y la funcionalidad, además del lujo. Es muy posible que el Luce tenga el maletero más bonito de la historia. Además, es enorme. Newson habla de eliminar los "protuberancias" que pueden restar espacio al maletero, y los altavoces están integrados de forma sublime. Se trata, además, de un Ferrari cuyo diseño no se ve comprometido por la colocación de las matrículas.
"En conjunto, no creo que haya nada que nos hubiera gustado hacer y que no hayamos hecho", concluye. "Nadie se ha precipitado ni ha presionado demasiado. Ha sido muy importante hacerlo bien. El objetivo principal de todo este proyecto era ser diferentes. Es un Ferrari eléctrico de cinco plazas. Partimos de una plataforma eléctrica y lo que ves aquí solo se podría haber hecho sobre una plataforma de vehículo eléctrico".
Ferrari, por supuesto, seguirá vendiendo coches equipados con motores de seis, ocho o doce cilindros. Así que no te asustes si la electricidad no te convence. El Luce no es una herejía. Es lo que Ferrari siempre ha hecho: mirar hacia el futuro. Con más ambición que nunca.
