El nuevo Toyota MR2 sigue en camino, pero podría no llamarse así después de todo

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El regreso del Toyota MR2 es muy esperado, pero el deportivo japonés podría no llamarse Toyota como tal, según los últimos rumores al respecto.
Los rumores sobre el nuevo Toyota MR2 no dejan de surgir. El regreso del famoso deportivo japonés está cada vez más cerca, y aunque todavía faltan muchos detalles por confirmar, se prevé que sea un modelo muy emocionante. Ahora bien, podría llegar con un cambio que no esperábamos: la ausencia de un logo de Toyota o del nombre de la marca asiática.
Hace tiempo que sabemos que Toyota está preparando la vuelta del MR2. Además de la voluntad expresada por integrantes de la marca de recuperar este modelo de los años 80 y 90, patentes y prototipos de un deportivo pequeño con motor central hacen bastante evidente que estamos ante algo más que un simple deseo de fabricar un coche así. En principio, se espera que el nuevo modelo siga las claves del original en varios aspectos, pero no tanto en su nombre.
Nuevos rumores relativos al MR2 apuntan a que el coche en sí podría no llamarse Toyota como tal. En su lugar, se señala a que formaría parte de Gazoo Racing como una especie de submarca del fabricante japonés. Podría tratarse entonces de un GR MR2. Es decir, tendría una denominación como la de los actuales deportivos de la marca, pero sin el nombre expreso de la misma.
Ya de por sí, los modelos más deportivos de la compañía forman parte de esta división GR centrada en el apartado prestacional, pero la conversión de la misma en una marca más independiente separaría más a estos modelos de la gama convencional de la gran firma japonesa. Aun así, no se trataría de una desvinculación de la compañía, ni mucho menos.
Las imágenes más recientes del nuevo MR2 muestran una mula de pruebas basada en el Toyota GR Yaris, en una configuración de motor central. Se trata de un deportivo con piezas específicas y componentes compartidos con el urbano deportivo de la marca, como los pilotos traseros. Fue visto realizando pruebas en circuito, donde también se pudo escuchar el sonido de su motor.
Dicho motor será el G20E, un compacto bloque de cuatro cilindros y 2.0 litros de cilindrada que se espera que entregue unos 400 CV de potencia de base, si bien podría llegar a superar los 600 CV en variantes de competición o ediciones más deportivas. No se descarta que esta mecánica también sirva para mover el Celica, otro deportivo que se quiere resucitar, pero todavía no está claro.
En el caso del MR2, la potencia se enviará a ambos ejes mediante un sistema de tracción integral, como sucede en el GR Yaris con el sistema GR Four. Será así para evitar el sobreviraje inesperado que podían sufrir los antiguos deportivos de motor central de la marca, aunque la diversión seguirá siendo el enfoque principal del modelo.
Así será en un coche que, se basará en el apartado estético en el concept Toyota FT-Se, un biplaza eléctrico que mostraba unas proporciones no muy diferentes a las que podría tener un MR2 moderno. Como curiosidad, en aquel prototipo no se podía encontrar el emblema de Toyota en la carrocería, sino el de Gazoo Racing en el frontal y en la parte posterior.
Si será así en el modelo final es algo que todavía no sabemos, pero no sería extraño. Aun así, es lo de menos, ya que estamos ante la vuelta de un deportivo japonés que marcó una época y que regresará sin perder su esencia, al menos sobre el papel. Las expectativas están por las nubes, pero después de los productos que nos ha dado la división deportiva de la firma asiática, no es para menos.
