Picasso 660 LMS, el desconocido superdeportivo suizo con nombre español con motor V6 3.0 y un peso de solo 980 kilos

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No, no hablamos del mítico monovolumen de Citroën, si no de un superdeportivo del que solo se fabricaron 21 unidades.
Si mencionamos el nombre de Picasso hablando de coches lo normal es que tu mente divague hasta una época ya desaparecida, donde los monovolúmenes eran reyes y el pintor español servía de denominación para un Citroën. Sin embargo, este no podría ser un caso más opuesto al del modelo francés: el. Picasso 660 LMS.
Detrás de este deportivo se encuentra Picasso Automotive, un pequeño fabricante suizo nacido en 2020 con una obsesión bastante clara: construir un superdeportivo extremadamente ligero y pensado tanto para la carretera como para el circuito. Solo tardó dos años en hacerlo realidad, pero pasó bastante desapercibido y es probable que muchos ni lo recuerden.
El nombre del coche en sí tiene su propia historia, porque el 660 hace referencia a los 660 CV del motor, mientras que LMS combina las siglas LM, en alusión a la inspiración de los prototipos de Le Mans, con la S de «Street», porque, aunque su hábitat natural pueda ser un circuito, estamos ante un automóvil homologado para circular por carretera.
Su receta mecánica es de las que ya empiezan a ser difíciles de ver: en posición central se encuentra un V6 biturbo de 3,0 litros, suministrado por la italiana Autotecnica Motori y que, desarrollado siguiendo las especificaciones de Picasso Automotive, entrega los mencionados 660 CV de potencia y 720 Nm de par máximo, con la peculiaridad de que, además, puede girar hasta aproximadamente 8.000 rpm.
Toda esa fuerza se envía exclusivamente al eje trasero mediante una caja de cambios secuencial de seis velocidades desarrollada por Sadev. No hay sistema híbrido, motor eléctrico ni tracción integral que complique la receta. Motor de combustión, cambio secuencial, propulsión trasera y un peso pluma. Al estilo de la vieja escuela, vaya.
Y es que, además de pegada, otro de sus puntos fuertes es precisamente la ligereza. En seco pesaba tan solo 980 kg, una cifra extraordinariamente baja para un coche con semejante potencia y que era posible gracias al uso masivo de fibra de carbono.

El 660 LMS se construye alrededor de un monocasco de este material y tanto la carrocería como diferentes elementos estructurales recurren al mismo compuesto. Picasso llegó a presumir de utilizar en los laterales unos paneles de carbono de dimensiones excepcionales, hasta el punto de calificarlos como los más largos empleados en un automóvil. El resultado es un deportivo de apenas 4,36 metros de longitud, pero con una anchura cercana a los 2 metros y una altura de solo 1,25 metros.
Y si la báscula impresiona, la aerodinámica tampoco se queda corta. El 660 LMS incorpora un enorme splitter delantero, fondo plano, difusor trasero y un alerón posterior regulable manualmente. Todo se estudió mediante simulaciones CFD y ensayos aerodinámicos para conseguir que, según la propia marca, el conjunto fuera capaz de generar hasta 960 kilos de carga aerodinámica a 315 km/h, una cifra que prácticamente iguala el propio peso del coche.
Su imagen no es excesivamente diferenciada y es lo que podría imaginarse, en términos genéricos, de un modelo de este corte. A pesar de ello, cuenta con algunos detalles bastante interesantes, como el hecho de prescindir de los retrovisores tradicionales para usar cámaras digitales que mejoran la aerodinámica.

Calza llantas de 19 pulgadas delante y 20 detrás, con fijación monotuerca para agilizar el cambio en caso de que haya que llevarlo a cabo; están envueltas en unos neumáticos Pirelli P Zero Trofeo R y tras ellas se puede ver un sistema de frenos Brembo mordidos por pinzas de 6 pistones en el eje delantero y por unas de 4 en el trasero. Además, la suspensión recurre a dobles triángulos superpuestos y amortiguadores de tipo push-rod, una solución que está sacada directamente del mundo de la competición.
Stefano Picasso, director ejecutivo y fundador de la marca, afirmó en su día: “Todo el automóvil ha sido diseñado para maximizar el rendimiento tanto en carretera como en circuito, con una aerodinámica estudiada minuciosamente en cada detalle y un uso extensivo de fibra de carbono y materiales compuestos, impulsado por un motor de última generación. Buscábamos una experiencia de conducción sensacional y ágil, pero a la vez técnica, capaz de ser apreciada tanto por profesionales como por aficionados”.
Con un modelo de este estilo la exclusividad parecía obvia, algo de lo que se encargó la compañía por múltiples vías. La primera, una producción muy limitada con un total de 21 unidades. La segunda, un precio al alcance de muy pocos: cada Picasso 660 LMS tenía un precio de partida de 820.000 euros antes de impuestos. La compañía abrió los pedidos en 2022 y las primeras entregas estaban previstas para la segunda mitad de 2023, aunque no se sabe si llegaron a completar toda la serie.

