De las pocas cosas que se podían echar en cara al Nissan GT-R es que era automático. Ahora, un preparador japonés lo ha corregido

Un preparador japonés ha realizado una transformación en un Nissan GT-R para instalar una caja de cambios manual, aunque el resultado no es tan bueno.

Hace poco tuvimos la oportunidad de dar la última vuelta en el Nissan GT-R en una de sus últimas versiones. Por si no lo sabes, Nissan ha finalizado definitivamente la producción del GT-R. Una de las pocas cosas que se podían echar en cara al deportivo japonés era su cambio automático, pero un preparador japonés lo ha solucionado.

No es que el cambio automático funcionara mal (aunque tampoco era el mejor), pero no es lo mismo que una transmisión manual. El GT-R plateado que ves aquí quizá te llame la atención por las llantas azules, un poco estridentes, pero esconde un secreto que, quizá, te gustará.

El preparador japonés Crewch Japan ha convertido este Nissan GT-R en un superdeportivo con tres pedales y una palanca de cambios en el túnel de transmisión. No es la primera vez que un taller realiza una transformación así, instalando transmisiones del Nissan 370Z, pero perdían su condición de tracción total. 

Sin embargo, lo destacable de Crewch es que ha encontrado la forma de mantener la tracción a las cuatro ruedas del R35, tal y como señalan en Motor1.com.

Un Nissan GT-R manual y tracción total

El cambio DCT que monta el R35 no es la característica más destacada del coche, ya que pasó de ser una caja tosca y difícil en el momento de su lanzamiento hace 18 años a ofrecer un funcionamiento correcto, pero sin más. 

No se pierde el sabor de la velocidad del GT-R, cambiando la transmisión por otra DCT, pero ¿merece la pena poner un cambio manual? Crewch ha conseguido que todo funcione, adaptando una transmisión Getrag 233 de la generación R34 y el esquema de tracción total mecánica ATTESA al chasis del R35

Es un sistema completamente diferente y pierde bastante de la tecnología del R35 que lo hizo especial en primer lugar, como los avanzados sistemas de control de tracción y estabilidad.

Una transformación de 31.000 euros

Los dueños de un GT-R R35 pueden llevar el coche al preparador japonés y entregarle su propio sistema de tracción total ATTESA con la transmisión procedente del R34. 

La compañía japonesa hace el trabajo utilizando sus propios soportes y plantillas. Ahora bien, la conversión no es nada barata, cuesta el equivalente a unos 31.000 euros. Pero no termina aquí la cosa: por otros casi 9.000 euros más, el preparador suministra los nuevos componentes

Es mucho dinero por un superdeportivo que, al final, pierde potencia y manejabilidad, en comparación con la versión original. Quizá sea una opción que puedan valorar los propietarios de las primeras unidades que tenían un cambio automático más tosco.

En nuestra prueba del Nissan GT-R que enlazamos al principio, comentamos que la caja de cambios DCT de seis velocidades delata la edad del vehículo, ya que tiene un funcionamiento un poco lento. Bastante, habría que decir, si la comparamos con los actuales cambios de doble embrague y de convertidor de par.

Pero se le perdona en cuanto empieza a rugir el V6, cuando despiertan sus dos turbocompresores y se nota un empuje implacable, al tiempo que se escucha el silbido de los turbos. 

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España