Prueba del Nissan GT-R T-spec: una última vuelta al volante del gigante japonés

Probamos el Nissan GT-R T-spec, una de las últimas versiones del icono japonés en el ocaso de una generación R35 que echaremos de menos. Hasta siempre, GT-R.

Antes de comenzar esta prueba del Nissan GT-R T-spec, quizás deberíamos aclarar algunas dudas. Aunque Nissan ha finalizado definitivamente la producción del GT-R, en realidad sigue en marcha, pero sólo para satisfacer los pedidos actuales. Técnicamente, el icono japonés está muerto hasta la llegada de la próxima generación, pero aún llegarán algunas unidades nuevas.

Hablamos de un coche que ha estado nada menos que 18 años a la venta, pero este no es un Nissan “zombi” ni nada por el estilo. En realidad, es una edición especial de una de las insignias de supercoches con más solera del sector, fabricada exclusivamente para el mercado japonés y con la legendaria insignia ’T-spec’. Básicamente, es el GT-R “normal” más reciente, afinado para un último hurra.

Texto original de Vijay Pattni

¿De qué estamos hablando exactamente?

El diseño del Nissan GT-R T-spec parece un poco más afilado gracias a la actualización del paragolpes delantero de 2023 y el coche en sí es un poco más silencioso. Literalmente, porque Nissan se ha centrado en reducir el ruido, las vibraciones y la dureza en el interior del habitáculo para mejorar los viajes de larga distancia. 

Es un objetivo que Nissan lleva persiguiendo desde hace casi una década, en realidad. Ya en 2015, el responsable del Nissan GT-R, Tamura-san, declaró a TopGear.com que quería "hacer que el GT-R fuera más premium... no solo elegante, sino premium de verdad. Calidad".

Hablando de eso, hay unas fabulosas llantas ligeras Rays de bronce y un ajuste a medida de los amortiguadores para compensar esta ligera disminución del peso no suspendido. También hay unos enormes frenos carbocerámicos, algunas insignias «T-spec» y una placa especial para el motor que aporta la guinda del pastel.

Ah, sí, ¿y qué hay del motor?

Es el conocido V6 biturbo de 3,8 litros que ha sido el motor del GT-R durante años, pero mejorado. En esta iteración final, ha sido tratado con segmentos, bielas y cigüeñales de peso equilibrado que antes sólo estaban disponibles en el GT-R Nismo. Ahora, los componentes internos de competición de seis cilindros del Nismo se han democratizado en cierta medida.

Nissan afirma que los nuevos internos equilibrados permiten tener «revoluciones más ágiles y un giro más rápido del turbo». No ofrece más potencia, pero 570 CV son probablemente suficientes para todas las cosas que puedes hacer en la carretera. Al menos, si hablamos de aquello situado en el marco de la legalidad.

A pesar de todo, el GT-R T-spec no es una mejora radical respecto al coche normal, porque después de 18 años a la venta, Nissan ha cubierto prácticamente todas las bases de su desarrollo. En el fondo, sigue siendo un superdeportivo brutal y brillante. Más aún porque ahora estamos entrando en la era eléctrica y la potencia computarizada, fácil, sin emociones e instantánea.

Pensaba que siempre se había criticado al GT-R por ser un coche “sin emoción” y un “ordenador”

Para nada. Más que nunca, el V6 del GT-R se siente como un auténtico retroceso. Sí, es viejo, pero como el gran George Foreman hasta sus últimos días, esta cosa todavía puede golpear y lo hace de una manera que no pasa de moda incluso después de casi dos décadas. 

El empuje cuando por fin despierta el V6 es increíble e implacable, la nota del motor sigue siendo una mezcla de industria pesada afinada y silbido de turbo, mientras que la tracción 4x4 sigue dirigiendo con valentía a los furiosos caballos japoneses de una curva a otra.

Los cambios incrementales de la especificación T lo han hecho un poco más ligero y ágil, pero en general sigue siendo un coche que puede aguantar todo lo que le eches y pedir temás. La dirección se siente pesada y lineal -y rápida- aunque la caja de cambios DCT de seis velocidades quizás delata la edad del coche. Es un poco lenta, si somos sinceros.

¿Y qué hay de la idea de hacer viajes largos en él? Como hemos señalado en el pasado, echarás de menos una séptima marcha en la autopista, pero no es incómodo. Hay un poco de traqueteo aquí y allá, pero en general este es un coche que puedes usar a diario... y luego mandarlo a Fuji Speedway el fin de semana.

¿Cuál es el veredicto?

Nissan se marcó un “Pagani” con el GT-R, manteniéndolo con vida mucho más allá de los ciclos de vida automovilística habituales mediante ligeras actualizaciones, un poco de reanimación de ediciones especiales y un poco de potencia. Pero ahora que se ha ido, lo echaremos de menos, especialmente en los tiempos de electrificación que vivimos.

Este GT-R tiene una personalidad peculiar y diferente a otras variantes del modelo: mientras que el Nismo es un boxeador construido exclusivamente para la pista, este T-spec se siente como un inteligente luchador de calle. Sayonara, R35.

Nuestro veredicto

9

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