A principios de los 90 todo estaba listo para que llegara el BMW M8 E31 con el motor S70 V12 con el que pelear contra Ferrari. Pero el mundo se puso en contra

Motor V12 S70 del BMW M8 E31.
Motor V12 S70 del BMW M8 E31.

BMW quiso subir el nivel y plantar cara a los superdeportivos del momento con un BMW8 E31 equipado con un V12 S70 de 640 CV, pero la crisis económica lo impidió.

En 1987, BMW presentó el motor V12 M70B50 montado en el BMW 750 iL (E32), el primer V12 equipado en un automóvil de pasajeros alemán después de la Segunda Guerra Mundial. Más tarde, la marca bávara trabajó en un BMW M8 E31 con una evolución de ese motor, el V12 S70. Lamentablemente, fue un quiero y no puedo.

El E32 fue la segunda generación del BMW Serie 7, fabricado entre 1986 y 1994. Fue un modelo clave en la historia de la firma germana, en un momento en el que trataba de competir con su gran rival, el Mercedes Clase S.

Para ello, el Serie 7 E32 necesitaba ofrecer algo que estuviese a la altura de la berlina de la estrella e, incluso, superarla. Ese “algo” fue el 750i, un automóvil que incluía en su equipamiento elementos que todavía hoy resultan sorprendentes.

Contaba con control electrónico de la suspensión, doble acristalamiento, protocolo electrónico CAN Bus, faros de xenón, control de tracción, climatizador bizona… Fue, además, el primer automóvil con límite de velocidad autolimitada a 250 km/h y también introdujo la variante con batalla larga, denominada 750 iL.

Pero, sobre todo, lo que hacía especial a este BMW 750 era la inclusión de un motor V12. Este motor, con código M70, destacaba por su increíble suavidad, tanto que se podía colocar una moneda de canto encima sin que se cayera.

Del M70 al S70, el BMW M8 E31 que la recesión económica frenó

Motor V12 S70 del BMW M8 E31
Motor V12 S70 del BMW M8 E31BMW.

Este M70 tenía una configuración V12 a 60 grados y una cilindrada de 5.0 litros. Técnicamente, estaba creado a partir de la unión de dos motores de seis cilindros en línea procedente del 325i, con culatas de dos árboles de levas en cabeza, dos válvulas por cilindro, un cigüeñal sobre siete apoyos y dos bielas por muñequilla. Tenía control electrónico del acelerador y una distribución por cadena.

Producía 300 CV a 5.200 vueltas y 450 Nm de par a 4.100 rpm, y estaba asociado a una caja de cambios automática de cuatro relaciones, con una cuarta muy larga. Pese a sus 1.860 kg de peso, era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos y pasar de 80 a 120 km/h en 5,8 segundos con el cambio en posición Sport.

El motor V12 M70 evolucionó hasta el S70, en un proyecto de BMW para hacer un deportivo que pudiese plantar cara a Ferrari. Se trataba de hacer una versión M del Serie 8, un BMW M8.

El proyecto se cancela

La primera generación del BMW Serie 8 fue un icono de principios de los años 90, definida por su carrocería en forma de cuña, sus faros escamoteables y sus potentes motores.

El coupé de BMW más potente disponible en ese momento era el 850CSi y, aunque fue una oferta memorable, no era tan genial como lo habría sido un BMW M8 que nunca tuvimos.

Originalmente, el BMW M8 se diseñó para competir con Ferrari, propulsado por una versión modificada del motor V12 S70 que producía más potencia que cualquier modelo de Maranello en ese momento. Los bávaros disfrutaban de un buen momento comercial y sentían que podían plantar cara a los italianos.

Partiendo del V12 del 850CSi (que a su vez derivaba del 750i) BMW creó el V21 S70. Aumentó la cilindrada hasta los 6.0 litros, montó nuevas culatas multiválvulas con cuatro válvulas por cilindro e introdujo nuevos sistemas de escape y admisión, esta última compuesta por doce mariposas independientes, una por cada cilindro.

El resultado fue un motor que producía la friolera de 640 CV, asociado a una caja de cambios manual de seis relaciones. Sin embargo, BMW sólo creó un prototipo y terminó archivando el proyecto por dos razones fundamentales, aunque una conducía a la otra: la preocupación de que no hubiera mercado para el M8, impulsada por la recesión económica global.

Estamos a principios de los 90, en el contexto de la primera Guerra del Golfo, un escenario similar al actual, con una subida del precio de los carburantes y, sobre todo, un futuro lleno de incertidumbre.

Motor V12 S70 del BMW M8 E31.
Motor V12 S70 del BMW M8 E31.

El 850CSi que lo reemplazó contaba con un motor V12 modificado, pero no producía tanta potencia ni alcanzaba las mismas velocidades.

McLaren lo aprovechó

BMW decidió no utilizar el V12 S70 para su M8, pero McLaren sí. Ese motor sirvió de base para dar a Gordon Murray y McLaren la unidad de potencia perfecta para su nuevo superdeportivo: el McLaren F1.

Incorporó el motor en V a 60º de 6,1 litros atmosférico con una potencia de 627 CV y 480 Nm de par máximo, aunque se demostró que estaba limitado frente a los 680 CV y 520 Nm de par que podía conseguir en realidad y que llevó al bólido a marcar verdaderos récords de velocidad 'no oficiales'.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España