Si lo piensas, el BMW Serie 1M Coupé E82 es el heredero del BMW M3 E30

En la década de 2010, el BMW M3 ya no era como el E30 original, pero el Serie 1M Coupé fue un deportivo que en cierto modo recuperó su fórmula y la modernizó.

Todas las generaciones del BMW M3 son interesantes, pero el E30 es el Santo Grial. No ha habido otro igual, pero el BMW Serie 1M Coupé E82 podría ser en cierto modo su sucesor espiritual, ya que reinterpretó en cierto modo la fórmula que hizo grande a este icónico deportivo alemán.

A mediados de los años 80 llegó al mercado el M3 E30, que BMW concibió como un coche de homologación para las carreras de turismos. Sin embargo, su popularidad obligó a incrementar su producción y dio pie al nacimiento de una saga de modelos que ha enamorado a varias generaciones de conductores con el paso de las décadas.

Con el tiempo, el M3 se hizo más grande, potente y pesado. Sus prestaciones aumentaron, pero la fórmula original se vio diluida. Sin embargo, en la década de 2010 se pudo recuperar en cierto modo con la cara más radical del BMW Serie 1. El BMW Serie 1M era un deportivo más pequeño que otros integrantes de la familia M de la firma de Múnich, pero podía ser más especial.

No todo va en la potencia bruta y un peso y unas dimensiones contenidas pueden dar resultados aún mejores. Eso es lo que demostraba el E82, con una versión prestacional basada en la carrocería sedán del compacto de la marca alemana que le daba un carácter específico que no pasó desapercibido.

De entrada, llamaba la atención su carrocería ensanchada y unas vías de 1.541 mm, frente a los hasta 1.497 mm del 135i de aquel momento. La longitud era 2 cm menor que la del Serie 1 Coupé convencional, pero su apariencia era más amenazante, con unos paragolpes con tomas de aire más grande y los marcados pasos de rueda.

En esencia, era un coche que prometía grandes cosas y que las cumplía, ya que el motor del Serie 1M Coupé era el bloque N54 de seis cilindros del fabricante bávaro. Con 340 CV y doble turbo, se trataba de una mecánica que permitía contar con un buen empuje desde bajas vueltas que se mantenía hasta unas 7.000 rpm.

Por supuesto, esto era así en un coche de propulsión y con un cambio manual de seis velocidades de corte deportivo que completaba la ecuación. Con esto y con una dirección y suspensión que se ajustaron para ofrecer más dureza, el resultado era el de un coche capaz de lograr un comportamiento brutal en zonas de curvas.

Sin los controles activados, derrapar era extremadamente sencillo, mientras que con las ayudas podías conducir con rapidez y mucha agilidad. Al fin y al cabo, no dejaba de ser un pequeño sedán de dos puertas cuyo peso se quedaba en unos bastante adecuados 1.570 kg.

Su configuración técnica ya era sensacional y la tecnología permitió ir más allá, ya que el BMW Serie 1M Coupé también contaba con funciones como la del botón M, que daba la respuesta más deportiva y aprovechaba al máximo el motor. Incluso podías activar el M Dynamic Mode, que daba más rendimiento y algo de deslizamiento en la trasera, sin perder por completo el control.

De esta forma, se trataba de un coche muy diferente a un BMW M3 de la época, que era el siguiente escalón en la familia de coches deportivos de la marca. Este no era un gran coupé o una berlina con prestaciones de infarto, sino un pequeño sedán de dos puertas, de propulsión, con un motor delantero y un peso contenido que permitía contar con un comportamiento ágil y adictivo.

De la misma forma que un Volkswagen Polo GTI se puede equiparar más al Volkswagen Golf GTI MK1 que la actual generación del modelo, en cierto modo el 1M Coupé fue un deportivo que hacía recordar a aquel M3 E30 con el que han soñado los aficionados al motor durante años. Ahora bien, como aquel, no fue un coche fácil de conseguir.

Del primer M3 se fabricaron más de 15.000 unidades con diferentes especificaciones, mientras que del BMW 1M Coupé se quedó la producción en 6.331 coches, si bien inicialmente se pensó en hacer solo 2.700. Apenas se vendió durante un año y en 2012 dijo adiós, despidiéndose así uno de los deportivos modernos más especiales de BMW.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor

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Probar un BMW Serie 1 M es algo que nos quedará en el recuerdo a los que vivimos una época en la que las marcas luchaban por hacer deportivos de verdad...