Todas las generaciones del Nissan GT-R

El Nissan GT-R es uno de los mejores coches deportivos que han salido de Japón. Hacemos un repaso a su historia y a todas generaciones que se han fabricado desde que nació en 1957.
El Nissan Skyline ha estado entre nosotros desde hace tiempo. Y no, no estamos hablando solo del R34 que se hizo tan famoso en el cine.
Y es que la semilla que inició una estirpe de coches deportivos se plantó hace nada menos que cinco décadas, cuando las cajas de doble embrague, el control de estabilidad o la conectividad Bluetooth aún eran algo de ciencia ficción.
De hecho, el primer Skyline fue una berlina con apariencia inofensiva que apareció a finales de los 50: el Nissan Prince Skyline, aunque pronto vieron el potencial y aparecieron las siglas que casi salen de corrido al oír este nombre: GT-R.
Originariamente se le denominaba Nissan A200GT y Prince A200GT, dos modelos idénticos vendidos como dos coches diferentes.
De Prince a Nissan

La primera generación del Nissan Skyline GT-R, conocida como tal fue el C10, nació en 1968. Sin embargo, antes hubo otras dos, aunque no tenían nada que ver con Nissan.
El origen del Skyline se remonta hasta 1957, a cargo de la Prince Motor Company. En aquel entonces era un sedán de lujo con tres volúmenes y cuatro puertas, equipado con un motor de cuatro cilindros y 1.5 litros de 60 CV bajo el capó.
Avanzada la década de los 60, la compañía japonesa añadió una versión coupé y otra convertible del Skyline, inspirada en el Oldsmobile 88 estadounidense. Fue entonces cuando el modelo adquirió un enfoque más deportivo.
En ese momento llegó la segunda generación, la serie S50. Nuevamente, era un sedán, pero después se sumó el Prince GT Skyline para competir con los Datsun Bluebird y Toyota Corona.
En 1966, Prince se fusionó con Nissan, creando una única compañía, y esta última decidió mantener el modelo y la denominación, pero con un cambio importante: ya no sería un sedán, sino un deportivo.
Nissan Skyline GT-R - C10

Así llegamos a 1968 cuando apareció la generación C10, la primera en incluir la denominación GT-R. Estaba equipada con un motor de 2.0 litros y seis cilindros que producía 106 CV.
Se trataba de un sedán de cuatro puertas y con el cambio de década surgió la versión coupé. En 1972, recibió un rediseño y se vendió en otros países como Datsun K-Series, también con carrocerías coupé, sedán y familiar.
Nissan Skyline GT-R - C110

Esta es, posiblemente, la generación más olvidada del Skyline GT-R. Salió al mercado en 1973 y ya puedes imaginar por qué fracasó, si sabes lo que ocurrió ese año. Efectivamente, su debut coincidió con la crisis del petróleo que puse en jaque a toda la industria del automóvil.
Después de 197 unidades producidas y vendidas en Japón, Nissan se vio obligada a detener la producción e interrumpir su comercialización. A partir de aquí, inició un largo periodo oscuro que se prolongó 16 años. Entre tanto, hubo otros Skyline, pero con mecánicas menos prestacionales.
Nissan Skyline R30

En 1981 se estrenó una nueva generación, la conocida como R30. Esta entrega tuvo como particularidad la inclusión de una versión Paul Newman, lanzada para conmemorar la relación entre Nissan y la estrella de Hollywood, quien había comenzado a correr para la marca a finales de los 70. A lo largo de los 80, el Skyline se convirtió en el buque insignia de la compañía japonesa.
Nissan Skyline R31

Llegamos a la séptima generación, si tenemos en cuenta las dos primeras de Prince. El R31 debutó en 1985 y destacó su versión GTS-R, dotada con un motor de seis cilindros y 2.0 litros turboalimentado con 210 CV. Se desarrolló para homologar el coche del Grupo A del campeonato de turismos y sólo se produjeron 800 unidades.
En este momento, Nissan se dio cuenta de que tenía un diamante en bruto al que podía sacarle mucho partido. A partir de ahora, el Skyline empezó a adoptar un cariz mucho más deportivo, alejado de los planteamientos iniciales.
Nissan Skyline GT-R - R32

Es así como en 1989 nació el Nissan Skyline GT-R R32, el que podemos considerar como el primer GT-R moderno. No sólo porque recuperó la denominación GT-R, después de muchos años de ausencia, sino porque estaba equipado con tracción integral variable y un montón de indicadores en el interior.
Tenía un motor RB26 de seis cilindros y 2.6 litros que rendía 280 CV y 360 Nm de par que se transmitían a las cuatro ruedas mediante un cambio manual de cinco relaciones y un sofisticado sistema de tracción total orientado a la competición, denominado ATTES E-TS.
El nombre hacía referencia a Sistema de Ingeniería de Tracción Total Avanzado para todos los terrenos (o ATTESA con sus siglas en inglés), donde E-TS indica Electronic Torque Split, que funcionaba mediante un ordenador encargado de supervisar los movimientos del coche diez veces por segundo para detectar la pérdida de tracción mediante la medición de la velocidad de cada rueda, usando los sensores del ABS.
Otro sensor situado bajo la consola central aportaba información lateral y longitudinal, por lo que el ordenador podía dirigir hasta el 50% de la potencia a las ruedas delanteras.
El R32 se convirtió en el coche de producción más rápido en Nürburgring, completando una vuelta en 8 minutos y 22 segundos. Hubo algunas ediciones especiales, como el GT-R Nismo, del que si hicieron 500 unidades, el GT-R N1, una variante aligerada limitada a 228 ejemplares, y el Skyline GT-R V.spec, un modelo lanzado para conmemorar la exitosa trayectoria en competición del R32, equipada con frenos Brembo y un sistema de tracción total afinado con llantas únicas BBS de 17 pulgadas.
Nissan Skyline GT-R - R33

Siempre es muy difícil sustituir un modelo tan exitoso, pero Nissan tenía que hacerlo, ya que el R32 empezaba a acusar el paso del tiempo. Para ello, tomó la base del R32 y le aplicó algunos cambios, correcciones y mejoras que dieron como resultado el R33.
Mantuvo el motor, pero aumentó ligeramente la banda de entrega de par, lo que hacía que el motor fuese más elástico. También era igual la caja de cambios de cinco relaciones, pero mejoró el sistema de tracción total, así como la suspensión multibrazo.
Esta generación debutó junto con la variante V.spec, que aumentaba en 10 kg el peso con respecto al anterior, pero incluía una suspensión deportiva, una menor altura al suelo, un diferencial de deslizamiento limitado activo y frenos con ABS. Luego llegó el R33 V.spec N1 con una importante reducción de peso.
También hubo un GT-R LM que corrió en las 24 Horas de Le Mans de 1995, donde terminó décimo de la general y quinto de su clase. Para homologar el coche, Nissan hizo una producción muy limitada de un modelo para calle, el R33 LM, con 305 CV.
En 1997 apareció el Nissan GT-R R33 400R, con un motor biturbo y una larga lista de mejoras que le permitieron aumentar la potencia hasta los 400 CV y 470 Nm de par.
Nissan Skyline GT-R - R34

La generación R34 del Nissan Skyline GT-R llegó en 1999. Diseñado por Kozo Watanabe, el mismo que hizo el R33, contaba con el mismo motor de seis cilindros y 2.6 litros, unido a un sistema de tracción total.
Para reducir el peso con respecto a la generación anterior, los ingenieros del fabricante japonés incluyeron llantas de aleación ligeras, un difusor trasero de fibra de carbono, altavoces ligeros y aluminio para las aletas y el capó.
Hubo seis versiones diferentes del R34: el GT-R, el GT-R V.spec, el V.spec II, el V.spec Nur, el GT-R M-Spec y el GT-R M-Spec Nur, todos con el mismo motor, excepto las versiones Nur, que recurrían a un motor de carreras N1 modificado por Nismo, con turbocompresores mejorados que aumentaban la potencia hasta los 450 CV.
Nissan GT-R - R35

Nissan presentó la última generación del Nissan GT-R en el Salón del Automóvil de Tokio de 2007. Basada en un prototipo desvelado en 2001, esta nueva entrega cambiaba radicalmente con el pasado.
Las tres generaciones anteriores eran en esencia el mismo coche con algunos retoques y mejoras. Pero el R35 era nuevo en todo. Montaba un motor V6 de 3.8 litros biturbo ensamblado a mano que, al principio, entregaba 478 CV y 588 Nm de par, enviados a las cuatro ruedas a través de una transmisión automática de doble embrague y seis relaciones.
Con los años, el GT-R R35 recibió varias actualizaciones y mejoras hasta alcanzar los 600 CV en las versiones Nismo.
