El truco especial del Fenómeno: la mayor potencia específica jamás lograda en un motor V12 de Lamborghini

El Lamborghini Fenómeno ha tomado la base del Revuelto y la ha hecho todavía mejor, con el motor V12 como gran protagonista.
Lamborghini es una marca que no tiene miedo de innovar. Ahí está el ejemplo del Lamborghini Urus, por cuyo anuncio casi la echan a los perros, pero que con el paso del tiempo ha sido un acierto mayúsculo como demuestran sus ventas. Sin embargo, esa innovación no hace que se olvide de su pasado, y un elemento clave de su historia es el V12. El Lamborghini Fenomeno, su última creación hasta la fecha, es la unión de ambos mundos.
La marca de Snat’Agata Bologneses ha creado un modelo que denomina como ‘few-off’, porque no va a ser único, pero del que se va a producir una tirada muy limitada de solo 29 unidades. La clave es que toma su historia con los motores V12 para crear el mejor bloque de este tipo que ha desarrollado nunca, combinándolo con tecnología híbrida para subir todavía más de nivel.
Vamos a centrarnos primero en el bloque de combustión. Además de tener 12 cilindros “en uve”, tiene una cilindrada de 6.498cc, un diámetro y carrera de 95 x 76.4 mm y una relación de compresión de 12.6:1. Lo importante: desarrolla una potencia de 835 CV a 9.250 rpm y un par máximo de 725 Nm a 6.750 rpm.
¿Qué significa eso? Que es el motor V12 con mayor potencia específica jamás lograda por un Lamborghini, 128 CV por litro. Por decirlo en plata: es una auténtica barbaridad.
Este propulsor, ya por sí solo, sería suficiente como para que cualquiera estuviese contento conduciendo el coche, pero desde la firma italiana quisieron más, así que hicieron que no fuera responsable único de que sus clientes, si no que formara parte de un híbrido enchufable de alto rendimiento.
A la ecuación se añaden otros tres motores eléctricos más. Los dos delanteros son de flujo axial refrigerados por aceite y son capaces de desarrollar 110 kW de potencia cada uno, pesando únicamente 18,5 kg por unidad. Se encargan de mover las ruedas delanteras, consiguiendo que el Fenómeno tenga tracción integral, pero también proporcionan una función de vectorización del par y de frenado regenerativo.
El tercero es un bloque eléctrico de flujo radial, situado sobre la caja de cambios, cuya función es la de aportar par adicional a las ruedas traseras, dependiendo del modo de conducción seleccionado. El resultado es una potencia conjunta de 1.080 CV.
Esto hay que digerirlo y de ello se encarga una caja de cambios de doble embrague y ocho velocidades. El resultado es un hiperdeportivo que es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 2,4 segundos y de alcanzar una velocidad máxima de 350 km/h.

Es un logro fruto de la electrificación, pero en el que la voz cantante la lleva un motor de combustión, un V12 que Lamborghini lleva décadas perfeccionando y que ha vuelto a subir de nivel.
Stephan Winkelmann, CEO de la marca, lo reconocía en la presentación del modelo: “Con el Fenomeno, Lamborghini presenta una vez más un superdeportivo incomparable en edición limitada. La combinación del V12 más potente de nuestra historia, un diseño espectacular, una aerodinámica superior y tecnologías de vanguardia, como la construcción extremadamente ligera, convierten al Fenomeno en el superdeportivo más extraordinario de nuestro tiempo”.
Sin embargo, a pesar del aplauso al V12, hay que reconocer que en la actualidad es el apartado eléctrico el que puede marcar la diferencia. No hay ni que salir de Lamborghini ni del fenómeno para ver un ejemplo muy claro.
Está basado en el Lamborghini Revuelto, con el que comparte el mismo motor V12, un 6,5 litros que tiene la misma potencia específica de 128 CV/l. Sin embargo, éste se queda corto respecto a su hermano en el apartado de las cero emisiones.

También utiliza la misma configuración, con tres motores eléctricos, dos en el eje trasero y otro en la caja de cambios, pero su rendimiento conjunto es menor, lo que hace que la potencia total del sistema sea de “solo” 1.015 CV. ¿Qué significa eso? Por un lado, dejarse una décima de segundo adicional en el 0 – 100 km/h (necesita 2,5 segundos para completarlo). Por otro, perder el título de la mejor relación peso-potencia de la historia, que marcó con 1,75 CV/kg y que ha perdido a manos de su hermano.
Levantamos las manos y perdimos perdón, no queremos que se nos acuse de blasfemos, pero cuando el nivel es tan alto en los motores de combustión, afinar con la parte eléctrica puede suponer la diferencia. Sea como fuere, nos quedaríamos con cualquiera de los dos ‘Lambos’, no pondríamos problema.

