Uno de los puntos fuertes del Nissan GT-R es el embrague bañado en aceite, lo cual es genial. Pero también tiene algún punto en contra

El Nissan GT-R incorporó una transmisión automática con embragues bañados en aceite que dio un rendimiento espectacular, pero también algún problema con los años.
El Nissan GT-R ha sido un deportivo que ha marcado una época, tanto como sus anteriores generaciones, las que todavía contaban con el nombre Skyline asociado. Es un coche con muchos puntos fuertes y uno de ellos es su caja de cambios automática con el embrague bañado en aceite. Ahora bien, también cuenta con algún punto débil.
En el año 2007 llegó al mercado la última generación hasta la fecha del icono de Nissan. Ya no se trataba de un Skyline GT-R, como había sido hasta la generación R34. Ahora se llamaba Nissan GT-R, aunque seguía siendo un deportivo japonés sorprendente en muchas áreas que era capaz de situarse a la altura de los modelos más prestacionales del mercado.
Muchos han alabado elementos como su motor V6 VR38DETT que, si bien no cuenta con la popularidad del RB26DETT seis en línea de las generaciones R32 a R34, ha demostrado un rendimiento espectacular a lo largo de los años. Ahora bien, buena parte de ese rendimiento se debe también al incomparable sistema de tracción total ATTESA E-TS, así como a la caja de cambios automática.

Llamada GR6Z30A, se trata de una transmisión automática de doble embrague de seis velocidades desarrollada específicamente por BorgWarner para este modelo. Estaba construida a mano, al igual que el motor, por los artesanos (llamados Takumi) de la marca japonesa en la planta de Aichi, en la ciudad de Nagoya (Japón). Además, sus capacidades no pasaron desapercibidas.
Podía hacer cambios entre 0,15 y 0,2 segundos, de manera que era una de las transmisiones más rápidas de su momento. Además, contaba con varios modos, de manera que podía enfocarse a entregar el mejor rendimiento o a funcionar de manera más suave y eficiente para el día a día, aunque sea en un deportivo de unos 500 CV de potencia.
Uno de los rasgos clave de esta transmisión eran los embragues bañados en aceite o húmedos, que traían consigo varias ventajas. Por ejemplo, una mejor gestión de la temperatura, ya que el fluido absorbe el calor, lo que permitía realizar varias salidas con Launch Control sin que el cambio se viera perjudicado por el calor. Además, el aceite también lubricaba el sistema, por lo que el desgaste se ve reducido.

Junto a esto, la solución de embragues húmedos permitía un funcionamiento más suave a velocidades bajas y en conducción convencional, mientras que también evitaba patinazos en conducción más agresiva, donde la entrega de par es más inmediata. Así, la gestión de la fuerza por la transmisión era más sencilla.
Todo esto hizo de la transmisión del Nissan GT-R un elemento muy valorado, a pesar de no ser una manual, como querían algunos conductores. Si bien la experiencia de conducción era menos pura, el rendimiento era claramente superior y eso es lo que buscaba el fabricante asiático, ya que este modelo debía ser y ha sido hasta el reciente fin de su producción el buque insignia en el apartado prestacional de la compañía.
Aun así, esta transmisión no ha estado libre de problemas, especialmente con el paso de los años. Con el tiempo, la calidad del fluido usado en la transmisión se ha deteriorado en algunos casos, especialmente si el coche en cuestión ha sido usado en circuito con asiduidad, de manera que la gestión térmica se ha visto afectada. Además, algunos usuarios han reportado que su embrague ha empezado a patinar en algunas marchas.
Por supuesto, se recomienda realizar el mantenimiento adecuado para asegurar que todo el sistema mantiene el estado de fábrica, aunque otros usuarios de modelos más antiguos de la generación R35 han optado por montar directamente nuevos kits de embrague más capaces. De hecho, existen varios fabricantes que han creado kits de mejora específicos para este modelo.
Aun así, incluso en su configuración de serie, el Nissan GT-R ha destacado por su buen rendimiento. En muchos aspectos, ha sido un deportivo que ha marcado la referencia y eso se esperará también de su sucesor. Eso sí, todavía habrá que esperar, ya que no sabemos aún cuándo y cómo llegará.

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor