La ventana que desnuda la suspensión del Ford Mustang GTD

La compañía estadounidense se siente orgullosa de la nueva suspensión trasera seimactiva que va a montar el flamante Ford Mustang GTD. Por tal motivo, ha decidido mostrarla al mundo a través de una pequeña ventana que se encuentra situada donde tradicionalmente estaría el asiento trasero.
El Ford Mustang GTD promete ser transgresor y quebrar la tradición del mítico 'pony car' de la firma estadounidense. Una de esas innovaciones la encontramos en la suspensión trasera, que es semiactiva y está accionada por varilla de empuje. Y es un elemento del coche que tiene suma importancia para la marca. Por eso ha decidido que la va a mostrar al mundo y la va a desnudar.
¿Cómo? ¿Dónde? Pues se va a ubicar a través de una ventana de suspensión donde habitualmente estaría el asiento trasero. Está fabricada de policarbonato transparente y se prolonga unos 60 centímetros, que es un espacio más que de sobra para que se asomen los resortes y los grandes amortiguadores montados en horizontal entre las ruedas traseras.
Estos detalles técnicos proceden de los coches de carreras. Por tal motivo, se han utilizado dos resortes por amortiguador, por lo que esta configuración le dará una conducción cómoda en la calle, según reconoce la propia marca.
Cuando el modo de seguimiento se pone a funcionar, uno de los resortes se comprime hidráulicamente. Este hecho hace que duplique la tasa de resorte y reduzca la altura de conducción en 2,5 centímetros. Asimismo, toda esta solución provoca que haya un agarre más firme y un manejo más eficiente.
"Nunca hemos hecho una suspensión como esta en el Mustang", dijo Greg Goodall, ingeniero jefe del Mustang GTD, quien añadió que para cumplir con los objetivos de batir el récord del circuito de Nurbürgring buscaron la inspiración en coches de competición. "Esta suspensión de vanguardia y amortiguadores avanzados son clave para convertir un Mustang en un Mustang GTD", añadió.
Capaces de pasar de su configuración más suave a la más firme en sólo 15 milisegundos (seis veces más rápido de lo que el ojo humano puede parpadear), los amortiguadores ASV se adaptan continuamente según el modo de conducción, la superficie de la carretera y las acciones del conductor para maximizar el contacto de los neumáticos Michelin con el suelo.
"La amortiguación adaptativa permite una mayor flexibilidad en el rendimiento absoluto de la marcha en comparación con un amortiguador pasivo", afirmó Scott Keefer, vicepresidente de ingeniería de Multimatic.

Según este directivo, esta característica del GTD le permite "desacoplar" el compromiso de marcha respecto al manejo que normalmente haría al ajustar el amortiguador. "Nuestro sistema es una doble ventaja porque los ajustes se sienten muy analógicos y muy naturales en términos de control de movimiento”.
Recordemos que Ford está planeando que este deportivo tenga una producción de dos años en los que fabricará entre 300 y 700 a un precio estimado de 325.000 dólares (algo más de 300.000 euros). Como ya te contamos en esta, tu revista, la empresa de Detroit tiene más de 7.500 solicitudes de personas que quieren comprar una.
Este Mustang GTD aparecerá en las 24 Horas de Le Mans en junio, antes de dirigirse a las 24 Horas de Spa y al Festival de Velocidad de Goodwood. También pasará las pruebas de verano en Europa, antes de intentar una vuelta cronometrada oficialmente en menos de siete minutos al legendario circuito de Nurbûrgring a finales de este año. ¿Lo conseguirá?