Audi Q5 Sportback: la segunda generación se estiliza y llega con motores híbridos de diésel y gasolina

La compañía alemana abrirá las reservas de este modelo el próximo mes de diciembre y lo hará presentando un SUV con tecnología MHEV donde habrá tres configuraciones de motores y tres líneas de acabado para poder elegir la que más nos interese o guste.
"Se dirige a clientes que prestan especial atención al diseño, pero no quieren renunciar a las ventajas de una carrocería SUV". Así anuncia Audi la segunda generación del Q5 Sportback, que abrirá su lista de reservas el próximo mes de diciembre de este mismo año. Junto a él llegará la versión más alta de gama, el S5 Sportback.
El Q5 Sportback, al igual que la variante SUV, está disponible con tres líneas de acabado: advanced, S line y Black Line. Además, el SQ5 Sportback tiene su propio distintivo exterior. Asimismo, se basa en la Plataforma Premium de Combustión (PPC), una arquitectura para vehículos de propulsión convencional con motores de combustión situados en posición longitudinal.
Esta nueva versión estará equipada con la tecnología MHEV plus de 48 voltios ayuda al motor de combustión y reduce las emisiones de carbono, al tiempo que aumenta las prestaciones y el confort de conducción. El nuevo generador del sistema de propulsión (PTG) desarrolla un par motor adicional de hasta 230 Nm y una potencia de 18 kW (24 CV).
Igualmente, el sistema eléctrico de 48 voltios permite utilizar un compresor eléctrico de aire acondicionado. Esto garantiza que la climatización siga funcionando a plena potencia manteniendo una temperatura interior agradable incluso cuando el motor está apagado, como cuando circula por inercia o en un semáforo en rojo.
La batería para vehículos con tecnología MHEV plus se basa en la química del ferrofosfato de litio y tiene una capacidad de almacenamiento de 1,7 kWh.
Este nuevo SUV de Audi llega con tres configuraciones motrices: Inicialmente, todas las versiones equipan la tecnología MHEV plus que ya hemos mencionado y todos los modelos de la serie utilizan también el cambio de doble embrague S tronic de siete velocidades.
El motor de acceso es un gasolina de 2.0 TFSI con 150 kW (204 CV) y 340 Nm de par máximo, disponible con tracción delantera o, de forma opcional, con tracción quattro. Con el bloque diésel, el Audi Q5 Sportback 2.0 TDI quattro rinde una potencia de 150 kW (204 CV) y 400 Nm de par.
Como modelo tope de gama también se ofrece en el lanzamiento el Audi SQ5 Sportback, equipado con el motor V6 TFSI de tres litros de cilindrada, que genera una potencia de 270 kW (367 CV) y un par máximo de 550 Nm.
Por fuera vemos un coche más elegante y deportivo que su predecesor. Un Singleframe flanqueado por entradas de aire verticales y funcionales, y los faros esculturales confieren al coche un aspecto muy estilizado. Una zaga que se caracteriza por unas líneas mínimas.
La superficie lisa que fluye desde la luneta trasera hasta el borde inferior de la franja luminosa está delimitada por un borde pronunciado que abarca toda la anchura del vehículo. Debajo hay una superficie amplia y despejada. Un elemento estético de ruptura deportiva y distintivo en el portón del maletero completo el diseño progresivo.
Por dentro está adaptado a las necesidades de los ocupantes. Las propiedades de los materiales se tuvieron en cuenta en una fase conceptual muy temprana y, junto con el Audi MMI panorámico display y el MMI Passenger display, forman un escenario digital visualmente diferenciado.
El diseño interior de alto contraste coloca intencionadamente elementos en primer o segundo plano, creando una arquitectura espacial tridimensional que combina estética y ergonomía. El interior tiene un ambiente marcadamente acogedor.
El “Softwrap” se extiende desde las puertas por todo el habitáculo hasta la consola central, creando una sensación de espacio homogénea y acogedora. Además de estar centrado en el usuario, el interior es sostenible. Materiales como la tapicería Cascade y la microfibra Dinamica están fabricados principalmente con poliéster reciclado.
